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	<title>ochoymedio.info - reseñas recientes</title>
	<link>http://www.ochoymedio.info/</link>
	<description>Revista en línea de cine. Estrenos, noticias, crítica, cine colombiano, reseñas de películas colombianas y cartelera nacional.</description>
	<language>es-es</language>
	<pubDate>Thu, 18 Mar 2010 13:20:12 -0500</pubDate>
	<lastBuildDate>Sun, 14 Mar 2010 00:00:00 -0500</lastBuildDate>
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		<title>ochoymedio - revista en línea de cine</title>
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		<title>Desde mi cielo</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1321/Desde-mi-cielo/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Cuando uno pierde a alguien que ama, la vida se detiene. Por unos d&amp;iacute;as (o semanas, o meses) se camina con el pecho rebosado, a punto de estallar, como si nos pesara el aire. Y muchas veces nos preguntamos: &amp;iquest;qu&amp;eacute; sentir&amp;aacute; aquel a quien amamos?, &amp;iquest;sabr&amp;aacute; que estamos sufriendo por &amp;eacute;l?, &amp;iquest;pensar&amp;aacute; en nosotros donde quiera que est&amp;eacute;?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con ese tipo de respuestas nos encontr&amp;aacute;bamos al leer &amp;ldquo;The lovely bones&amp;rdquo;, el hermoso libro de Alice Sebold que se convirti&amp;oacute; en un best seller en el 2002 y que describ&amp;iacute;a los d&amp;iacute;as y a&amp;ntilde;os que siguieron a la violaci&amp;oacute;n y muerte de Susie Salmon, la hija mayor de una familia como cualquier otra en los Estados Unidos de los a&amp;ntilde;os setenta. Y el gran acierto de la novela, lo que la volver&amp;iacute;a famosa, es que quien nos contaba la historia era la misma Susie, desde el cielo. Su cielo: un lugar especial donde pod&amp;iacute;a ser la narradora omnisciente de todo lo que le pasaba a su familia, a sus vecinos y por supuesto, a su asesino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo mejor del libro era su tono. Con impresionante verosimilitud, uno sent&amp;iacute;a que la voz que narraba de verdad ten&amp;iacute;a 14 a&amp;ntilde;os, porque pasaba sin mucho esfuerzo de burlarse un poco de las cosas que ocurr&amp;iacute;an con su abuela alcoh&amp;oacute;lica cuando los visitaba, a recordar con algo de melancol&amp;iacute;a las conversaciones que hab&amp;iacute;a tenido con sus padres a&amp;ntilde;os antes, para saltar a la experiencia dram&amp;aacute;tica de verse a s&amp;iacute; misma siendo violada por el vecino que la mat&amp;oacute;. Todo con la despreocupaci&amp;oacute;n y desfachatez de la adolescencia. Aunque se hac&amp;iacute;a hincapi&amp;eacute; en que ese cielo era perfecto para ella, porque estaba hecho a la medida de sus deseos y sus sue&amp;ntilde;os, lo m&amp;aacute;s importante era lo que suced&amp;iacute;a entre los vivos: el sufrimiento de quienes la amaron, los cambios que esa muerte generar&amp;iacute;a en ellos, cambi&amp;aacute;ndoles tambi&amp;eacute;n su destino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mayor problema con las adaptaciones literarias es que hay sensaciones propias de la literatura que el cine es incapaz de adaptar. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo recrear un mon&amp;oacute;logo interior largu&amp;iacute;simo de un personaje sin recurrir a la voz en off o al flashback? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; hacer para resumir p&amp;aacute;ginas vitales de di&amp;aacute;logo que hasta el m&amp;aacute;s &amp;aacute;gil tarda en leer diez minutos, en una secuencia de 40 segundos? Irremediablemente muchas cosas se pierden en el traslado pero la &amp;uacute;nica cosa por la que un cineasta debe preocuparse es que esa abstracci&amp;oacute;n que llamamos &amp;ldquo;el esp&amp;iacute;ritu&amp;rdquo; de una obra, llegue a sentirse en el nuevo formato. Y por desgracia, en este caso, todo lo que era memorable en el libro ha desaparecido en la pel&amp;iacute;cula o ha sido tratado como si fuera un aditamento prescindible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tarea era complicada. Susie Salmon en el libro nos habla desde un presente donde su asesinato ocurri&amp;oacute; hace un tiempo, y durante el resto del texto ella puede irse al pasado o al futuro para darnos detalles de alg&amp;uacute;n personaje espec&amp;iacute;fico o de una parte de la historia que hab&amp;iacute;a olvidado. La pel&amp;iacute;cula, que buscaba una recepci&amp;oacute;n masiva entre personas que no hubieran le&amp;iacute;do la novela, se narra de forma convencional, en una l&amp;iacute;nea temporal cronol&amp;oacute;gica. Y uno podr&amp;iacute;a decir que eso no tiene por qu&amp;eacute; afectar el resultado&amp;hellip; pero lo hace. Porque ese tipo de estructura, en zig-zag, yendo de aqu&amp;iacute; a all&amp;aacute;, es la que logra sorprendernos a lo largo de la lectura. La que nos pone de su lado cuando recuerda alg&amp;uacute;n momento especial vivido con sus padres o una an&amp;eacute;cdota que parece no venir al caso pero que se revela imprescindible dos renglones despu&amp;eacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero adem&amp;aacute;s de los desaciertos del gui&amp;oacute;n el enfoque de la pel&amp;iacute;cula falla estrepitosamente porque Jackson decidi&amp;oacute; centrar demasiado su atenci&amp;oacute;n en el cielo de Susie. S&amp;iacute;, en el libro nos convencen de que es maravilloso y que es como un premio por todo lo que perdi&amp;oacute; al morir. Pero si la responsabilidad era optimizar el tiempo para contar lo m&amp;aacute;s importante, la parte del cielo era secundaria. El problema es que Jackson, engolosinado consigo mismo (tanto que hay un homenaje a &lt;strong&gt;El se&amp;ntilde;or de los anillos&lt;/strong&gt;, que aparece como libro de gran formato en la vitrina de una librer&amp;iacute;a) y con su talento para componer im&amp;aacute;genes bellas, olvida que &amp;eacute;stas valen la pena cuando sirven para desarrollar las tramas de los personajes. Si no, como en este caso, son s&amp;oacute;lo juegos pirot&amp;eacute;cnicos que se lanzan de d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La despreocupaci&amp;oacute;n por el destino de sus personajes puede explicar los evidentes errores de casting con los que carga &lt;strong&gt;The lovely bones&lt;/strong&gt;, a pesar de que la elecci&amp;oacute;n de Saoirse Ronan como Susie era perfecta. Por ejemplo, con todo lo que ha mejorado en los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os, Mark Wahlberg sigue siendo un actor limitado, especialmente para un drama como &amp;eacute;ste, donde su personaje tiene que transformarse emocionalmente a lo largo de la pel&amp;iacute;cula y teniendo que ser la contraparte de una int&amp;eacute;rprete destacada, como Rachel Weisz. Uno simplemente no le cree, cuando se supone que est&amp;aacute; viviendo la tragedia de la desaparici&amp;oacute;n de su hija. Y Susan Sarandon como la abuela es un verdadero desperdicio, pues toda la carga emocional que tiene su personaje en la novela se ve reducida ac&amp;aacute; a unas vi&amp;ntilde;etas &amp;ldquo;graciosas&amp;rdquo; que ni le quitan ni le ponen a lo que se ve. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Porque ese es otro problema: el tono de &lt;strong&gt;The lovely bones&lt;/strong&gt; no se define nunca. Lo que en el libro es el vaiv&amp;eacute;n de pensamiento normal en un adolescente, aqu&amp;iacute; es un p&amp;eacute;ndulo que nos confunde como espectadores: &amp;iquest;estamos viendo un drama familia para enternecernos?, &amp;iquest;o es una comedia costumbrista? &amp;iquest;O como creemos al final, estamos ante una mezcla de horror con pel&amp;iacute;cula de fantas&amp;iacute;a? &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo peor de todo es que en lo que pod&amp;oacute; Jackson del libro se fueron algunos de los momentos m&amp;aacute;s estremecedores de la historia, como los golpes que la vida le da a los padres de Susie, el resto de la existencia del asesino (un magn&amp;iacute;fico Stanley Tucci, por cierto) o lo que de verdad pasa cuando trata de acercarse al joven del que estaba enamorada. El &amp;uacute;nico consuelo es que la pel&amp;iacute;cula a lo mejor anime a muchas personas a leer el libro&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En una escena, como ya es costumbre, Peter Jackson hace un cameo. En este caso est&amp;aacute; sosteniendo una c&amp;aacute;mara, distra&amp;iacute;do de lo que pasa a su alrededor. No hay mejor met&amp;aacute;fora para se&amp;ntilde;alar lo que pas&amp;oacute; en &lt;strong&gt;The lovely bones&lt;/strong&gt;. Mientras la historia se le deshac&amp;iacute;a frente a su nariz, Jackson decidi&amp;oacute; concentrarse s&amp;oacute;lo en lo visual. Y olvid&amp;oacute; que por mucho que creamos en el cielo, es lo que pasa ac&amp;aacute;, junto a los vivos que extra&amp;ntilde;an a quienes aman, lo que m&amp;aacute;s debe importarnos.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 14 Mar 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1321/Desde-mi-cielo/</guid>
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		<title>Alicia en el país de las maravillas</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1320/Alicia-en-el-país-de-las-maravillas/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Juan Camilo Acevedo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
				&lt;!--StartFragment--&gt;   &lt;p&gt;La idea de que Tim Burton haga una versi&amp;oacute;n de &lt;em&gt;Alicia en el pa&amp;iacute;s de las maravillas&lt;/em&gt; puede sonar coherente, hasta emocionante. La est&amp;eacute;tica que ha generado Tim Burton a lo largo de su carrera &amp;ndash;eso, que algunos fans alucinados llaman mundo-, pareciera ser compatible con la aventura literaria del di&amp;aacute;cono Dogdson, tambi&amp;eacute;n conocido como Lewis Carroll. Pero la emoci&amp;oacute;n dura hasta que la pel&amp;iacute;cula empieza, se reactiva brevemente cuando la Alicia adolescente de Burton entra en la madriguera del conejo, y se desvanece poco a poco a lo largo de la cinta. &lt;/p&gt;    &lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula no se presenta como una versi&amp;oacute;n, sino como una continuaci&amp;oacute;n del libro. Alicia es ahora una adolescente, ni muy sexy, ni completamente inocente (el casting parece testarudamente meticuloso en esto), que se enfrenta a un matrimonio por conveniencia en un contexto victoriano o, mejor, en lo que el director de California entiende por contexto victoriano. El cuento de Burton es que Alicia ha tenido recurrentemente un sue&amp;ntilde;o, o pesadilla, desde que era una chiquilla (chiquilla que se nos presenta como la Alicia de la otra pel&amp;iacute;cula de Disney). Ese sue&amp;ntilde;o es el que narra Carroll en su texto o, al menos, as&amp;iacute; lo podemos intuir. El d&amp;iacute;a en que Alicia debe aceptar p&amp;uacute;blicamente su compromiso ve al conejo blanco, lo cu&amp;aacute;l le da una excusa para huir y, corriendo fren&amp;eacute;ticamente, viene a caer en la madriguera del gazapo y con ello al mundo del sue&amp;ntilde;o recurrente. En ese momento ese mundo es gobernado desp&amp;oacute;ticamente por la reina roja y Alicia, la elegida (as&amp;iacute; la presenta el californiano, como un Neo en Matrix), despu&amp;eacute;s de un viaje de autosuperaci&amp;oacute;n y maduraci&amp;oacute;n logra destruir al Jabberwocky, &amp;uacute;ltimo sustento del poder de la reina roja, reestableciendo de este modo el amable reinado de la reina blanca. Alicia vuelve del mundo del sue&amp;ntilde;o, que a lo largo de la pel&amp;iacute;cula se ha materializado en algo m&amp;aacute;s que eso, como en un universo paralelo tipo Narnia (con todo lo malo que esto implica, moralismo, manique&amp;iacute;smo, melodramismo, etc), y rechaza su matrimonio por conveniencia. Por todo esto es que la pel&amp;iacute;cula es fofa y aburrida, porque se nos convierte en un cuento de hadas tipo Narnia, s&amp;oacute;lo que adolescentoide y lindando con el Sci-Fi, y con la est&amp;eacute;tica pesadillesca de Burton que, si bien es muy agradable visualmente, esta vez no logra salvar los errores comunes del m&amp;iacute;tico director del &lt;em&gt;remake&lt;/em&gt; del Planeta de los Simios. &lt;/p&gt;    &lt;p&gt;Lo que encaja tan bien en el mundo de la sub-urbia americana, como en las excelentes &lt;em&gt;Beetle Juice&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Eduardo manos de tijera&lt;/em&gt;, parece postizo en el XIX ingl&amp;eacute;s. Quiz&amp;aacute; porque se usa la misma est&amp;eacute;tica en contextos tan distintos, quiz&amp;aacute; porque la burla que hace de la sociedad victoriana es trivial, quiz&amp;aacute; porque Burton tom&amp;oacute; la historia y los personajes de una novela y los lleva a un cuento de hadas &amp;eacute;pico en el que se desdibujan y pierden fuerza (ni siquiera los salva los conflictos que Burton les impone), o quiz&amp;aacute; porque la pel&amp;iacute;cula no logra ser fiel a s&amp;iacute; misma e intenta integrar m&amp;aacute;s elementos de los que puede: el producto es chimbo y no logra ser m&amp;aacute;s que otra pel&amp;iacute;cula reciente de Tim Burton en d&amp;oacute;nde pesa m&amp;aacute;s el equipo, la est&amp;eacute;tica, el nombre del director, que la historia y los personajes. Un dvd m&amp;aacute;s en la colecci&amp;oacute;n de un director de culto.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;http://juanca.tumblr.com&lt;/p&gt;   &lt;!--EndFragment--&gt;   		</description>
		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>Zona de miedo</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1319/Zona-de-miedo/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: José Fernando Flórez&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(*  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Si &lt;strong&gt;Avatar&lt;/strong&gt; tiene alguna competencia en los Oscar, claramente no es &lt;strong&gt;The hurt locker&lt;/strong&gt;. Hablo en t&amp;eacute;rminos de calidad del cine, no del n&amp;uacute;mero de nominaciones a estatuillas, que es algo tan arbitrario como las millonarias ventas de Paulo Coelho, el N&amp;oacute;bel de Paz para un presidente en guerra, o esta rese&amp;ntilde;a. &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Zona de miedo en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/829/Zona-de-miedo/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Zona de miedo&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; no s&amp;oacute;lo no merece sus nueve nominaciones, sino que es una mala pel&amp;iacute;cula, si acaso llega a ser una. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo que empieza bien, generando una expectativa importante a partir de un ep&amp;iacute;grafe afortunado (&amp;ldquo;The rush of battle is often a potent and lethal addiction, for war is a drug&amp;rdquo;, Chris Hedges) que anuncia lo que pretende ser el filme: una met&amp;aacute;fora de la violencia como vicio, como droga, idea que se hizo universal con Tolstoi, pronto se desvanece en una sucesi&amp;oacute;n casi rutinaria (una media docena si cont&amp;eacute; bien &amp;mdash;&amp;iexcl;termin&amp;eacute; contando!&amp;mdash;) de secuencias de desactivaci&amp;oacute;n de explosivos de un hombre sin miedo a la muerte, el Sargento William James (Jeremy Renner), con el coraz&amp;oacute;n dormido, que ocasionalmente se despierta por la tragedia de un &amp;ldquo;ni&amp;ntilde;o iraqu&amp;iacute; bomba&amp;rdquo; o una llamada a su esposa, s&amp;oacute;lo para volver a dormirse. El personaje me recuerda, por lo artificial, al par&amp;oacute;dico Kirk Lazarus&amp;nbsp;de &lt;strong&gt;Tropic thunder&lt;/strong&gt; (2008), que corre por el campo de batalla sonriendo y disparando sin siquiera agacharse para cubrirse de las balas.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al cabo de la segunda &amp;ldquo;misi&amp;oacute;n&amp;rdquo; (o &amp;ldquo;stage&amp;rdquo;, o &amp;ldquo;level&amp;rdquo;) de desactivaci&amp;oacute;n, ya no estamos en una pel&amp;iacute;cula, sino en un juego de guerra de Xbox 360. Hermosa iron&amp;iacute;a: tempranamente uno de los protagonistas aparece jugando &lt;strong&gt;Gears of war&lt;/strong&gt; y nos corrobora que esto, m&amp;aacute;s que otra cosa, es un videojuego. Se habr&amp;iacute;a ahorrado mucho dinero si la pel&amp;iacute;cula continuara enfocando la pantalla del televisor. Los personajes y las escenas parecen M&amp;amp;M&amp;rsquo;s de lindos y conocidos colores: adem&amp;aacute;s de James, el valiente y temerario cowboy, est&amp;aacute;n el cobarde e inexperto soldado Eldridge&amp;nbsp;y el cauteloso, racional y calculador Sargento Sanborn; una escena de francotiradores, otra de trago y gresca entre soldados, y la llamada muda a la familia desde el cuartel, completan el paquete (&amp;iquest;falt&amp;oacute; alg&amp;uacute;n lugar com&amp;uacute;n?). Al final se desdibujan tanto los personajes y el supuesto mensaje, que la directora debe recurrir a la explicitud en los parlamentos: el cobarde, mientras lo evacuan herido en un helic&amp;oacute;ptero, le reclama al temerario que por su culpa y adicci&amp;oacute;n al peligro, ahora tiene el f&amp;eacute;mur astillado en nueve partes. Una buena pel&amp;iacute;cula no tiene que &amp;ldquo;decir&amp;rdquo; su mensaje poni&amp;eacute;ndolo en boca de sus personajes, o en ep&amp;iacute;grafes. Simplemente lo transmite.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aunque los recurrentes cambios de c&amp;aacute;mara, de la macro a la micro, de la cl&amp;aacute;sica a la documental, intentan aumentar el suspenso, nunca lo logran. &amp;Eacute;xito tuvieron en ello &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;The Blair witch project en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/577/El-proyecto-de-la-bruja-de-Blair/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;The Blair witch project&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (1999), &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Rec en ochoymedio&quot; href=&quot;/review/1178/[&amp;bull;Rec]/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Rec&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (2007) o inclusive &lt;strong&gt;Paranormal activity&lt;/strong&gt; (2007), con mucha menos plata. Y es que se supone que uno de los m&amp;eacute;ritos de esta pel&amp;iacute;cula independiente es que cost&amp;oacute; &amp;ldquo;apenas&amp;rdquo; once milloncitos de d&amp;oacute;lares. Y &amp;eacute;se es el gran argumento con el que uno de los productores, Nicolas Chartier, violando el reglamento, &lt;a title=&quot;Chartier y su ofrecimiento&quot; href=&quot;http://www.elespectador.com/entretenimiento/agenda/cine/articulo189820-productor-de-the-hurt-locker-intento-sobornar-academia-de&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;le rog&amp;oacute; a la Academia hace poco que le diera el Oscar&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero avancemos el an&amp;aacute;lisis pol&amp;iacute;tico del filme, pues en principio se trata de uno &amp;ldquo;de guerra&amp;rdquo;, es decir, de uno donde suele hacerse manifiesta la &amp;ldquo;Hollywood&amp;rsquo;s political agenda&amp;rdquo;. Aunque los medios dominantes lo presentaron como un producto pol&amp;iacute;ticamente neutro, para algunos cr&amp;iacute;ticos result&amp;oacute; de izquierda: &amp;ldquo;&amp;ldquo;War is a drug.&amp;rdquo; Drugs are bad. Thus, war is bad.&amp;nbsp; This is a left-wing film. End of story. Witness the first five seconds of the movie and read the epigraph; if you still have the audacity to trumpet its neutrality, you should be committed to an insane asylum or the newsroom at MSNBC&amp;rdquo;, &lt;a title=&quot;Lea el art&amp;iacute;culo de Alexander Marlow&quot; href=&quot;http://bighollywood.breitbart.com/amarlow/2009/06/27/review-the-hurt-locker/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;escribe Alexander Marlow&lt;/a&gt;. Es evidente que Marlow debe repasar sus nociones de izquierda, as&amp;iacute; como &lt;a title=&quot;Lea la rese&amp;ntilde;a de John Nolte&quot; href=&quot;http://bighollywood.breitbart.com/jjmnolte/2009/06/12/&amp;lsquo;the-hurt-locker-hollywoods-idea-of-&amp;lsquo;not-political/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;John Nolte, en cambio, tiene mucha raz&amp;oacute;n&lt;/a&gt; cuando cuenta que, a pesar de que varios de sus creadores en una entrevista parec&amp;iacute;an creer sinceramente que el suyo era &amp;ldquo;an apolitical action film&amp;rdquo;, &amp;eacute;ste abunda en detalles que demuestran lo contrario. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;Apol&amp;iacute;tico? Ning&amp;uacute;n filme de guerra, producido o no en Hollywood, puede serlo, por la sencilla raz&amp;oacute;n de que o bien se enmarca &amp;ldquo;dentro del sistema&amp;rdquo; o est&amp;aacute; &amp;ldquo;por fuera&amp;rdquo; (y en esta medida en cierta forma &amp;ldquo;en contra&amp;rdquo;) de &amp;eacute;l. No se trata con esto de patrocinar una cacer&amp;iacute;a de brujas donde todas las pel&amp;iacute;culas ser&amp;aacute;n de derecha o izquierda, pro o antiyanquis. No. Si alg&amp;uacute;n m&amp;eacute;rito cabe al arte es lograr ponerse por encima de las mezquindades pol&amp;iacute;ticas, independientemente del ambiente en que nazca (aunque no siempre). Pero, desde el momento en que aparecen de un lado unos rangers, rudos pero sensibles, amigos de los ni&amp;ntilde;os, salvando vidas incluso a costa de la suya, y del otro unos pobres diablos iraqu&amp;iacute;es que m&amp;aacute;s parecen espectros, absolutamente &amp;ldquo;incaracterizados&amp;rdquo; (perm&amp;iacute;taseme el giro), estamos en presencia de ya sabemos qu&amp;eacute; &amp;ldquo;visi&amp;oacute;n&amp;rdquo; del mundo. Mirada que no sorprende en lo absoluto porque es el recurso m&amp;aacute;s usado en Hollywood para evaporar la humanidad de los enemigos (muchas veces en realidad &amp;ldquo;v&amp;iacute;ctimas&amp;rdquo;) del ej&amp;eacute;rcito estadounidense que, antes que seres con sentimientos y aspiraciones leg&amp;iacute;timas, deben parecer zombis desprovistos de alma, cuando no caricaturas, incluso en historias que se quieren contestatarias de la guerra &amp;mdash;&lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Apocalypse now en ochoymedio&quot; href=&quot;/review/1064/Apocalypse-now/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Apocalypse now&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (1979) y &lt;strong&gt;Platoon&lt;/strong&gt; (1986) incluidas&amp;mdash;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Yo dir&amp;iacute;a que, debido al pobre manejo de un gran escenario (nada menos que la guerra internacional de mayor importancia en la &amp;uacute;ltima d&amp;eacute;cada), la pel&amp;iacute;cula ni siquiera llega a ser de guerra, y por ende carece de verdadero sesgo pol&amp;iacute;tico. En esta pel&amp;iacute;cula no hay &amp;ldquo;malos&amp;rdquo;, pues los iraqu&amp;iacute;es son como sombras, o extras, sin ning&amp;uacute;n desarrollo de importancia en el plot. Y es que los juegos de video de hoy, al margen de los clich&amp;eacute;s de siempre, ya no son tan pol&amp;iacute;ticos como lo eran antes: est&amp;aacute;n los &amp;ldquo;buenos&amp;rdquo; s&amp;iacute;, y los &amp;ldquo;malos&amp;rdquo; claro, pero ahora uno decide con cu&amp;aacute;les juega, con cu&amp;aacute;les da bala y motosierra, y a veces incluso los &amp;ldquo;buenos&amp;rdquo; dan m&amp;aacute;s miedo que los &amp;ldquo;malos&amp;rdquo; (como ocurre en &lt;strong&gt;Gears of war&lt;/strong&gt; justamente, donde los escalofriantes Gears asustan m&amp;aacute;s que los tiernos Locust).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En suma, esta pel&amp;iacute;cula es decepcionante, no tanto por lo mala (pel&amp;iacute;culas malas hay por montones) como por las injustificadas expectativas que genera de ser excelente. Cuando uno va a cine a ver un filme con nueve nominaciones al Oscar, espera cuando menos una &amp;ldquo;sacudida est&amp;eacute;tica&amp;rdquo; que, para tristeza de todos, en este caso nunca llega. &lt;strong&gt;The hurt locker&lt;/strong&gt; es el t&amp;iacute;pico bodrio convertido en leyenda s&amp;oacute;lo porque los medios dicen que es bueno: &amp;ldquo;una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad&amp;rdquo;, escribi&amp;oacute; Goebbels. Gran verdad, seguro por lo repetida tambi&amp;eacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un detalle simp&amp;aacute;tico: la esposa de James, que s&amp;oacute;lo descubrimos al final, resulta ser Kate (Evangeline Lilly), la de &lt;strong&gt;Lost&lt;/strong&gt;, linda met&amp;aacute;fora del momento en que el sargento (y la pel&amp;iacute;cula) &amp;ldquo;se pierden&amp;rdquo; en medio de los cientos de marcas de cereales (escena muy real de supermercado gringo) entre las que intenta escoger, muerto del aburrimiento (igual que nosotros los espectadores), mientras espera la llamada que le indique el nuevo escenario de guerra para desplegar su adicci&amp;oacute;n al peligro. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Me pregunto dos cosas, para terminar: &amp;iquest;cuando ser&amp;aacute; que alg&amp;uacute;n director de Hollywood se atrever&amp;aacute; nuevamente a sorprendernos con una pel&amp;iacute;cula de guerra? La &amp;uacute;ltima vez fue Clint Eastwood con &lt;strong&gt;Flags of our fathers&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Letters from Iwo Jima en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/275/Cartas-desde-Iwo-Jima/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Letters from Iwo Jima&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (2006), donde rompi&amp;oacute; el sacrosanto clich&amp;eacute; de mostrar a todos los enemigos de USA como &amp;ldquo;malos&amp;rdquo; o zombis. Pero, sobre todo, &amp;iquest;cu&amp;aacute;ndo saldr&amp;aacute; el videojuego de &lt;strong&gt;The hurt locker&lt;/strong&gt; para Xbox? Correr&amp;eacute; a comprarlo, tal vez sus animaciones resulten m&amp;aacute;s cinematogr&amp;aacute;ficas que la pel&amp;iacute;cula.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Visite &amp;nbsp;&lt;a title=&quot;Ius Politicum&quot; href=&quot;http://iuspoliticum.blogspot.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://iuspoliticum.blogspot.com/&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y lea esta rese&amp;ntilde;a y otros pensamientos pol&amp;iacute;ticos del autor.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Tue, 02 Mar 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>2012</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1318/2012/</link>
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		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: José Fernando Flórez&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&amp;ldquo;Un mundo nuevo est&amp;aacute; a punto de nacer, y un cient&amp;iacute;fico joven valdr&amp;aacute; m&amp;aacute;s que veinte pol&amp;iacute;ticos viejos&amp;rdquo;. Con estas palabras se despide el Presidente de los Estados Unidos, Thomas Wilson (Danny Glover), al ceder su puesto en una de las &amp;ldquo;arcas&amp;rdquo; que salvar&amp;aacute;n a unos cuantos &amp;ldquo;escogidos&amp;rdquo;, de Adrian (Chiwetel Ejiofor), el ge&amp;oacute;logo que le advirti&amp;oacute; a la Casa Blanca que el mundo estaba &lt;em&gt;ad portas&lt;/em&gt; de su final, para que dise&amp;ntilde;ara un plan global de evacuaci&amp;oacute;n que preservara la especie humana. El filme es, desde luego, un embutido de lugares comunes de Hollywood que lo convierten en el t&amp;iacute;pico enlatado apocal&amp;iacute;ptico que tan bien conocemos: &lt;strong&gt;Knowing&lt;/strong&gt; (2009),&lt;a title=&quot;I am legend en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/442/Soy-leyenda/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; &lt;strong&gt;I am legend&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; (2007), &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;The day after tomorrow en ochoymedio&quot; href=&quot;/review/35/El-d&amp;iacute;a-despu&amp;eacute;s-de-ma&amp;ntilde;ana/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;The day after tomorrow&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (2004), &lt;strong&gt;28 days later&lt;/strong&gt; (2002), &lt;strong&gt;Armageddon&lt;/strong&gt; (1998), &lt;strong&gt;Deep impact&lt;/strong&gt; (1998), &lt;strong&gt;Independence day&lt;/strong&gt; (1996), son los m&amp;aacute;s recientes representantes del g&amp;eacute;nero que me vienen a la cabeza. En &amp;eacute;l encontramos las habituales ridiculeces que ya conocemos de memoria: el h&amp;eacute;roe chistoso, entre est&amp;uacute;pido y genial, en este caso un escritor fracasado y talentoso (John Cusack), algo que, dicho sea de paso, no corresponde tanto al g&amp;eacute;nero de la ciencia ficci&amp;oacute;n; el loco visionario, aqu&amp;iacute; un periodista, Charlie Frost (Woody Harrelson); ni&amp;ntilde;os superdotados y conflictivos; efectos especiales deslumbrantes; di&amp;aacute;logos particularmente idiotas; chistes f&amp;aacute;ciles; escenas de supervivencia inveros&amp;iacute;miles; el conflicto entre los &amp;ldquo;buenos&amp;rdquo; (los que piensan en los dem&amp;aacute;s as&amp;iacute; sea a costa de su propia vida) y los &amp;ldquo;malos&amp;rdquo; (los que quieren salvar su trasero a como d&amp;eacute; lugar); y claro, el amor como sentimiento redentor de la humanidad en las situaciones extremas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula, hay que repetirlo, es mal&amp;iacute;sima, pero a veces los peores bodrios le dan la raz&amp;oacute;n, &lt;em&gt;mutatis mutandis&lt;/em&gt;, a Cervantes, cuando escrib&amp;iacute;a que &amp;ldquo;no hay libro tan malo que no tenga algo bueno&amp;rdquo;, pues resultan transmitir mensajes de importancia que se pueden rescatar. Si me le mido a rese&amp;ntilde;ar un verdadero &amp;ldquo;hueso&amp;rdquo; es s&amp;oacute;lo porque las palabras de despedida del Presidente Thomas Wilson son ilustrativas del mundo de los pol&amp;iacute;ticos, donde apenas unos cuantos piensan en algo distinto de s&amp;iacute; mismos. El escenario catacl&amp;iacute;smico que plantea la pel&amp;iacute;cula es el siguiente: ante el descubrimiento del inminente final a causa del recalentamiento del n&amp;uacute;cleo y la corteza terrestres, los l&amp;iacute;deres pol&amp;iacute;ticos del mundo, en lugar de obrar con honestidad y contarle a la gente la verdad (&amp;iexcl;Oh sorpresa!), prefieren emprender la construcci&amp;oacute;n clandestina de unas cuantas arcas para que se salven unos pocos (ellos los primeros, por supuesto), que se financia con el dinero de los millonarios del planeta (1000 millones de euros cuesta el &amp;ldquo;tiquete&amp;rdquo; por cabeza) que, as&amp;iacute; se trate de los ejemplares m&amp;aacute;s est&amp;uacute;pidos y mezquinos de la especie (un detestable empresario del boxeo, Yuri Karpov, interpretado por Zlatko Buric, encarna a este arquetipo), logran gracias a su dinero reservar lugar al lado de los espec&amp;iacute;menes mejor dotados gen&amp;eacute;ticamente. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Estamos en &amp;eacute;poca preelectoral y la pregunta obvia que nos asalta como ciudadanos, en medio del lodazal de la pol&amp;iacute;tica nacional, es por qu&amp;eacute; pol&amp;iacute;ticos votar. Y la respuesta m&amp;aacute;s sensata que se puede dar es recordar que los pol&amp;iacute;ticos, desde que existen como plaga social, se han dividido en dos grandes grupos: la gran mayor&amp;iacute;a de los que s&amp;oacute;lo act&amp;uacute;an en favor de su &amp;ldquo;inter&amp;eacute;s particular&amp;rdquo; y consideran su oficio como una profesi&amp;oacute;n m&amp;aacute;s, es decir, un medio para lucrarse a como d&amp;eacute; lugar, y la minor&amp;iacute;a de los que conocen la noci&amp;oacute;n de &amp;ldquo;inter&amp;eacute;s general&amp;rdquo;, que tienen consciencia de lo p&amp;uacute;blico, ll&amp;aacute;mesele solidaridad, altruismo, vocaci&amp;oacute;n de servicio, sensibilidad social o simples ganas de ayudar (en lugar de robar). As&amp;iacute; que, al margen del partido al que pertenezcan (aunque sin perder de vista que algunos de los partidos actuales, en virtud de la hoja de vida y antecedentes de sus miembros, m&amp;aacute;s parecen bandas criminales), lo importante es escoger candidatos del segundo tipo, de los que no aspiran a puestos de elecci&amp;oacute;n popular para enriquecerse&amp;nbsp;O al menos no s&amp;oacute;lo para eso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Visite &amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://iuspoliticum.blogspot.com/&quot;&gt;http://iuspoliticum.blogspot.com&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y lea esta rese&amp;ntilde;a y otros pensamientos pol&amp;iacute;ticos del autor.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Wed, 24 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1318/2012/</guid>
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		<title>El secreto de sus ojos</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1317/El-secreto-de-sus-ojos/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Benjam&amp;iacute;n Esp&amp;oacute;sito lleg&amp;oacute; al final de una carrera laboral como&amp;nbsp; secretario de un juzgado de instrucci&amp;oacute;n&amp;nbsp; y&amp;nbsp; ha decidido escribir una novela. Sobre la historia que quiere contar no tiene que cuestionarse mucho, &amp;eacute;l sabe perfectamente sobre qu&amp;eacute; quiere escribir: el asesinato, en 1974, de una hermosa joven violentamente asesinada, despu&amp;eacute;s de haber sido violada, en su residencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esp&amp;oacute;sito regresa una y otra vez a esos momentos y a la investigaci&amp;oacute;n que se sucedi&amp;oacute; despu&amp;eacute;s de tan dram&amp;aacute;tico suceso. Reconstruye las pistas que tuvieron que seguirse empezando por el elemento que dio los primeros indicios sobre el culpable: unas fotograf&amp;iacute;as de grupo en las &amp;nbsp;que un hombre se distingue de los dem&amp;aacute;s porque parece mirar siempre a la v&amp;iacute;ctima arrobado, atontado, esa mirada (ese secreto de los ojos) &amp;nbsp;se convierte en el punto de partida de una investigaci&amp;oacute;n que deber&amp;aacute; superar numerosos obst&amp;aacute;culos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esp&amp;oacute;sito intenta desempolvar todos los incidentes que se sucedieron durante esos d&amp;iacute;as decisivos en los que se obsesion&amp;oacute; con ese crimen, porque en esa muerte y en el amor imbatible del joven viudo hacia su mujer, de ese hombre que no quiere descansar hasta que se encuentre al culpable, Esp&amp;oacute;sito encontr&amp;oacute; un paralelo con su propia&amp;nbsp; vida durante ese a&amp;ntilde;o y &amp;nbsp;el amor que empez&amp;oacute; a sentir hacia Irene su jefa, que est&amp;aacute; pronta a casarse con otro. De una u otra forma, para este jubilado, retroceder 25 a&amp;ntilde;os le permitir&amp;aacute; saber qu&amp;eacute; fue lo que perdi&amp;oacute;; &amp;eacute;l intuye que&amp;nbsp;nunca nada fue lo mismo despu&amp;eacute;s de ese crimen, que su vida termin&amp;oacute; por convertirse en &amp;ldquo;una existencia vac&amp;iacute;a&amp;rdquo; y por eso escribir&amp;aacute; una novela, desempolvar&amp;aacute; los recuerdos, se expondr&amp;aacute; a lo que conserva su memoria y la de los otros participantes en los hechos, y decidir&amp;aacute;, de una vez por todas, afrontar las decisiones que tom&amp;oacute; durante esos d&amp;iacute;as decisivos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pasado y presente se enlazan de manera&amp;nbsp; armoniosa en la pel&amp;iacute;cula, gracias no solo a un buen trabajo de edici&amp;oacute;n y a un gui&amp;oacute;n impecable, sino adem&amp;aacute;s a una gran labor de maquillaje y actuaci&amp;oacute;n que permite que de una secuencia a otra trascurran 25 a&amp;ntilde;os en los protagonistas de manera completamente veros&amp;iacute;mil. El espectador sigue el curso de la investigaci&amp;oacute;n y se sorprende con los giros inesperados que tomar&amp;aacute;n ciertos sucesos porque ese pasado se est&amp;aacute; transformando en un presente que nos atrapa y que ser&amp;aacute; el &amp;uacute;nico medio por el cual podremos entender ciertas situaciones del presente. Campanella logra con pulso firme construir secuencias de acci&amp;oacute;n, escenas (como la famosa del ascensor) que nos quitan el aliento, y nos mantienen atentos y expectantes mientras, de manera paralela, nos cuenta de los tiempos dif&amp;iacute;ciles que trascurr&amp;iacute;an en Argentina hace 25 a&amp;ntilde;os, tiempos en los que no era raro callar, encubrir; tiempos en que la justicia se convert&amp;iacute;a, muchas veces, en una farsa, una apariencia que actua solo a favor de ciertos intereses.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ah&amp;iacute; est&amp;aacute; Benjam&amp;iacute;n Esp&amp;oacute;sito, recorriendo los pasillos que conoce de memoria, revisando ciertos informes, volviendo a pensar en lo que no ha dejado de pensar. El viudo le aconseja dejar de hacerlo &amp;ldquo;porque entonces tendr&amp;aacute; miles de pasados y ning&amp;uacute;n futuro&amp;rdquo; y hay algo de cierto en eso, en que si se queda en el pasado repasando una y otra vez ciertas decisiones, ciertos momentos dolorosos e intentando comprender lo que ocurri&amp;oacute;, lo que &amp;eacute;l otro pens&amp;oacute; o dej&amp;oacute; de pensar, (la mente de otro ser humano, ese lugar que nos est&amp;aacute; vedado y que tanto quisi&amp;eacute;ramos penetrar) &amp;nbsp;corre&amp;nbsp; el riesgo de quedar &amp;ldquo;detenido, suspendido en un momento&amp;rdquo; como dice Esp&amp;oacute;sito que vio al viudo.&amp;nbsp; Pero, por otra parte, si no se hace nada entonces el pasado se ir&amp;aacute; desvaneciendo, ser&amp;aacute; sustituido por lo que queramos y se convertir&amp;aacute; en &amp;ldquo;el recuerdo de un recuerdo&amp;rdquo; y entonces&amp;nbsp; quiz&amp;aacute;s, lo &amp;uacute;nico que quede sea quedarse con los mejores recuerdos, con lo m&amp;aacute;s bello, construir un recuerdo nuevo en la memoria que nos satisfaga; pero eso no cambiar&amp;aacute;, por desgracia, el resultado de ese pasado y cuando estemos all&amp;iacute;, enfrentados al futuro que hemos construido, sabremos que algo no termina por encajar, que algo falta en este presente, cuando me enfrento a esos ojos que guardan otros secretos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esp&amp;oacute;sito decide reabrir ese caso para poder cerrarlo de una buena vez.&amp;nbsp;&amp;ldquo;Nunca volv&amp;iacute; a ver un amor como ese&amp;rdquo; dir&amp;aacute; sobre el &amp;nbsp;sentimiento del joven viudo hacia su mujer. Lo cierto es que &amp;eacute;l nunca m&amp;aacute;s volvi&amp;oacute; a sentir un amor como el que sinti&amp;oacute; en esa &amp;eacute;poca y a veces toma 25 a&amp;ntilde;os aceptar esas cosas. &lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 21 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>Precious</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1315/Precious/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Precious tiene 17 a&amp;ntilde;os, pesa m&amp;aacute;s de 100 kilos, tiene una hija, est&amp;aacute; embarazada de su segundo hijo, vive con su madre abusiva y ha sido violada en repetidas ocasiones por su padre, qui&amp;eacute;n es el responsable de su maternidad prematura. Si se cree que esto es demasiado vale la pena recordar que la pel&amp;iacute;cula est&amp;aacute; basada en hechos de la vida real para terminar de deprimirse. Si nada de esto parece un argumento suficiente para desistir&amp;nbsp; de&amp;nbsp; escoger ver esta pel&amp;iacute;cula para distraerse un domingo en la tarde con la idea de que &amp;nbsp;peores cosas pasan a veces por Hallkmark, toca aclarar que la manera como Precious est&amp;aacute; contada es muy particular. A la incre&amp;iacute;blemente dram&amp;aacute;tica historia de Precious&amp;nbsp; asistimos como espectadores privilegiados y directos, parece que por el tiempo que dure la pel&amp;iacute;cula veremos el mundo por sus ojos y ella ha creado mecanismos muy particulares para sobrevivir en un entorno&amp;nbsp; que la agrede constantemente. Precious ha aprendido a bloquearse en momentos dif&amp;iacute;ciles a sustraerse de la realidad y transportarse a un mundo de ficci&amp;oacute;n en el que canta, baila, tiene &amp;eacute;xito y es pretendida por un hombre joven y guapo. As&amp;iacute; que el espectador debe estar preparado para las irrupciones de ese mundo paralelo al igual que a los di&amp;aacute;logos extra&amp;ntilde;os porque Precious es casi analfabeta y no puede desarrollar y mucho menos conceptualizar adecuadamente ciertas ideas. A esto se le suman t&amp;eacute;cnicas de grabaci&amp;oacute;n particulares, la c&amp;aacute;mara se asemeja a un documental en varios momentos d&amp;aacute;ndole una realidad un tanto fr&amp;iacute;a, en otros enfatiza en ciertos aspectos dram&amp;aacute;ticos, juega con la luz, los colores. Esto consigue que m&amp;aacute;s que una pel&amp;iacute;cula para llorar, Precious se convierte en una pel&amp;iacute;cula que nos deja golpeados, asqueados (de las situaciones que all&amp;iacute; cuenta) e impactados (fue mi caso por lo menos)&amp;nbsp; y aunque, puedo asegurarle al espectador que la luz llegar&amp;aacute; a ese reino de tinieblas tambi&amp;eacute;n debo aclararle que las &amp;uacute;ltimas escenas, las confesiones inauditas que tendr&amp;aacute;n lugar hacia el final explicar&amp;aacute;n mecanismos oscuros del alma humana, nos enfrentar&amp;aacute;n a la miseria m&amp;aacute;s profunda y a las perversas motivaciones que explican, si es que se puede usar esta palabra, ciertos actos y ser&amp;aacute;n, sobre todo, un testimonio de las grietas que se abren en algunas personas, grietas tan hondas que son capaces de arrastrar a quienes las rodean y&amp;nbsp; casi, menos mal solo casi, destruirlo todo a su alrededor. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dato curioso: Sorpresivas apariciones &amp;nbsp;de Mariah Carey y&amp;nbsp; Lenny Kravitz interpretando a personajes secundarios de la historia.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 19 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1315/Precious/</guid>
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	<item>
		<title>Zona de miedo</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1316/Zona-de-miedo/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&amp;uml;La adrenalina de la batalla es una adicci&amp;oacute;n fuerte y letal, porque la guerra es una droga.&amp;rdquo; Esta frase de Chris Hedges (escritor, periodista y corresponsal de guerra) es el pre&amp;aacute;mbulo&amp;nbsp; con el que inicia &lt;strong&gt;The hurt locker&lt;/strong&gt; ( su t&amp;iacute;tulo insin&amp;uacute;a m&amp;aacute;s un lugar donde se guarda el sufrimiento, el dolor) y durante los&amp;nbsp; 127 minutos de duraci&amp;oacute;n su&amp;nbsp;directora, Kathryn Bigelow,&amp;nbsp;se encargar&amp;aacute; de hacernos sentir la potencia de esa adrenalina letal. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La acci&amp;oacute;n transcurre en Bagdag durante el 2004, la guerra conoce nuevos escenarios y ya no estamos en la h&amp;uacute;meda y verde Vietnam (como en tantas otras pel&amp;iacute;culas) ahora el escenario es des&amp;eacute;rtico y, ante todo, urbano. Lo que s&amp;iacute; hay que aclarar es que aunque el escenario cambie el horror sigue siendo el mismo. Bigelow sigue a un comando especial que se encarga, sobre todo, de la desactivaci&amp;oacute;n de explosivos. El enemigo podr&amp;iacute;a ser cualquiera porque en esencia estos soldados norteamericanos est&amp;aacute;n en casa de &amp;eacute;l, desconocen el idioma y poco o nada interact&amp;uacute;an con este pueblo que los observa con desconfianza y, muchas veces, odio. Bigelow lo muestra con esas tomas silenciosas en las que solo vemos miradas, personas que observan y sentimos, como lo sienten los &amp;nbsp;soldados, que cualquiera de ellos puede causarles la muerte. El acercamiento con la poblaci&amp;oacute;n es agresivo y brusco, ellos contestan con insolencia, la muerte los rodea a todos. Hasta este lugar llega el sargento William James que ha dedicado su vida a la desactivaci&amp;oacute;n de explosivos y ya no concibe una vida lejos de esa rutina de enfrentarse a la muerte. James es talentoso, irreverente, decidido, arriesgado, vive al l&amp;iacute;mite, tantea el peligro, gusta de desactivar objetos que podr&amp;iacute;an causarle la muerte y colecciona las partes que le recuerdan que esa vez pudo haber sido la &amp;uacute;ltima. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El espectador acompa&amp;ntilde;a a este comando especial y se queda sin aliento, se siente el peligro de manera permanente, las tomas son precisas, cuidadosas. Se respira la testosterona y Bigelow la muestra en todo su esplendor d&amp;aacute;ndonos escenas en las que vemos que solo prima la fuerza bruta,&amp;nbsp; el poder, que entre s&amp;iacute; deben probarse continuamente. Como los machos de las manadas que vemos en Discovery,&amp;nbsp; el hombre no deja de ser un animal, primitivo en sus emociones, impulsivo y fiero. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un gatito cojo ronda por las calles polvorientas, un ni&amp;ntilde;o intenta venderles pel&amp;iacute;culas a los militares, un hombre misterioso los graba,&amp;nbsp; un carnicero hace una letal llamada telef&amp;oacute;nica, un profesor intenta hacerle comprender al soldado que &amp;eacute;l es un hu&amp;eacute;sped en su casa; sucesi&amp;oacute;n de im&amp;aacute;genes que muestran los contrastes de esta guerra que contin&amp;uacute;a y que a fuerza de estar ah&amp;iacute; se ha hecho invisible para nosotros cuando de ella no vemos m&amp;aacute;s que un peque&amp;ntilde;o recuadro en los peri&amp;oacute;dicos que avisa sobre alguna bomba que estall&amp;oacute; en una calle de la ciudad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No puedo dejar de pensar en otra pel&amp;iacute;cula de la misma directora &lt;strong&gt;Point break&lt;/strong&gt; (1991), que cuenta la historia de unas surfistas que roban bancos No puedo dejar de pensar en la fascinaci&amp;oacute;n de Bigelow por los personajes que gustan de vivir al l&amp;iacute;mite, de esos para quienes la vida cotidiana no tiene sentido si no se puede percibir la muerte cercana y como, finalmente, solo as&amp;iacute; consiguen sentirse vivos. La vida rutinaria es peor que cualquier cosa&amp;nbsp; y le temen m&amp;aacute;s a eso, a escoger un cereal en un inmenso supermercado, por ejemplo, que a enfrentarse a una ola enorme, saltar al vac&amp;iacute;o, o desactivar una bomba letal en alguna calle polvorienta de Bagdad. &amp;nbsp;Bigelow habla de esos seres que no conseguir&amp;aacute;n jam&amp;aacute;s hacer parte de una sociedad normal y que escogen el l&amp;iacute;mite &amp;nbsp;por encima de cualquier otra posibilidad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The hurt locker&lt;/strong&gt; (no logro adaptarme a ese t&amp;iacute;tulo en espa&amp;ntilde;ol, tan lleno de lugares comunes) me pareci&amp;oacute; una mirada que no deja de ser femenina a la guerra. El espectador puede esperar quedar inmovilizado en su silla gracias al suspenso que sabe manejar con destreza esta directora &amp;nbsp;pero tambi&amp;eacute;n que&amp;nbsp;espere&amp;nbsp;contemplar la deshumanizaci&amp;oacute;n de la guerra, ah&amp;iacute; est&amp;aacute;n los di&amp;aacute;logos cortos, las reflexiones poco profundas y a veces contradictorias porque poco se puede pensar en esos ambientes, la cruda soledad que se siente en esa situaciones y la muerte que llega intempestiva, an&amp;oacute;nima y silenciosa. &amp;iquest;A qui&amp;eacute;n le importa?, &amp;iquest;no son estos muchachos cajones de pertenencias que regresar&amp;aacute;n a su pa&amp;iacute;s si todo sale mal?, &amp;iquest;Alguien los llora?, &amp;iquest;tiene alg&amp;uacute;n sentido que est&amp;eacute;n all&amp;iacute;?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Me quedo con la imagen del sargento &amp;nbsp;James en la ducha, vestido con su uniforme, mezclando al agua las l&amp;aacute;grimas de impotencia, impregnando de sangre ajena esos chorros que lo recorren, derrotado por un instante, derrotado en soledad, ese hombre que lo ha visto todo y que no puede, no puede, esa es su droga, escapar&amp;nbsp; de ese lugar.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 19 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1316/Zona-de-miedo/</guid>
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		<title>Amor sin escalas</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1314/Amor-sin-escalas/</link>
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		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Ryan Bingham se gana la vida haciendo lo que pocas personas quisieran: recorriendo el pa&amp;iacute;s, de un lado a otro, despidiendo personas. Jerry se sienta frente a ellas, las recibe en ese momento de total y &amp;uacute;nica fragilidad y les comunica que se acab&amp;oacute;, se ha terminado, no va m&amp;aacute;s. No importa cu&amp;aacute;ntos a&amp;ntilde;os hayan gastado en esa compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a su misi&amp;oacute;n es hacer lo que los otros no quieren, ensuciarse las manos con el sufrimiento del otro y convencerlo de que debe abandonar la empresa hasta sinti&amp;eacute;ndose, por qu&amp;eacute; no, agradecido con esa decisi&amp;oacute;n. No se necesitan hacer muchos esfuerzos para pensar r&amp;aacute;pidamente en la reciente crisis econ&amp;oacute;mica que golpe&amp;oacute; los Estados Unidos e imaginar que lo que hace este personaje atraviesa por uno de sus mejores momentos. Bingham, adem&amp;aacute;s, sabe lo que hace, &amp;nbsp;lleva a&amp;ntilde;os viendo todas las posibles reacciones posibles y de alguna manera intenta generar una empat&amp;iacute;a r&amp;aacute;pida con las personas a las que debe despedir&amp;nbsp;para hacer el trance menos dif&amp;iacute;cil. Lo cierto es que esos espor&amp;aacute;dicos v&amp;iacute;nculos que genera con los empleados marcados por la desgracia son los &amp;uacute;nicos que establece este hombre que pasa su vida subido en un avi&amp;oacute;n y que considera los aeropuertos su hogar. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Varias cosas est&amp;aacute;n por cambiar, su hermana menor se va a casar; una joven emprendedora y llena de ideas llega a su empresa con el fin de generar una propuesta para acabar con esos viajes interminables de los empleados y realizar los despidos vali&amp;eacute;ndose de las nuevas tecnolog&amp;iacute;as; por si fuera poco en uno de sus viajes se topa una mujer hermosa, audaz e independiente que&amp;nbsp;&amp;nbsp; consigue &amp;nbsp;inquietarlo.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ryan intuye que quiz&amp;aacute;s ha llegado el momento de detener esta vida sin v&amp;iacute;nculos y lazos afectivos, que el avi&amp;oacute;n que nunca se detiene, esa capsula que sobrevuela la ciudad es, sin duda, la mejor met&amp;aacute;fora de su situaci&amp;oacute;n sentimental en la que familia, amistad, amor se han visto completamente alejados de ese mundo asc&amp;eacute;ptico de comida envasada, azafatas amables, y hoteles id&amp;eacute;nticos&amp;nbsp; al final de cada aterrizaje.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jason Reitman que abord&amp;oacute;, en&amp;nbsp;&lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Juno en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/448/Juno/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Juno&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, su&amp;nbsp;pel&amp;iacute;cula anterior, el tema del embarazo adolescente de una manera diferente, dulce y divertida se aventura aqu&amp;iacute; a continuar explorando las relaciones at&amp;iacute;picas que pueden establecerse con otros seres humanos (&lt;strong&gt;Juno&lt;/strong&gt; finalmente habla de crear una vida y unos v&amp;iacute;nculos afectivos con reglas propias y no dejarse imponer nada). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es cierto que las relaciones, los v&amp;iacute;nculos, pueden convertirse&amp;nbsp;en pesadas cargas, como lo dice&amp;nbsp; Ryan en sus conferencias de superaci&amp;oacute;n que dicta a lo largo del pa&amp;iacute;s, y hacen que la &amp;quot;maleta&amp;quot; se haga muy pesada. Sin embargo,&amp;nbsp;tambi&amp;eacute;n es &amp;nbsp;cierto&amp;nbsp; que es dif&amp;iacute;cil no desear&amp;nbsp;un poco de &amp;nbsp;peso en la maleta y, al parecer, para evitar hacerlo, la &amp;uacute;nica opci&amp;oacute;n viable parece ser nunca estar realmente en ning&amp;uacute;n sitio, vivir de paso (Reitman dedicara secuencias que ilustran a la perfecci&amp;oacute;n esa vida que se resume en una maleta en una fila, en un constante empacar y desempacar meticuloso). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ryan Bingham est&amp;aacute; empezando a pensar que tal vez&amp;nbsp;no sea tan malo construir una vida en un s&amp;oacute;lo sitio, aunque le aterra la idea. Intuye que s&amp;oacute;lo as&amp;iacute; escapara a la soledad que lo espera en su apartamento,&amp;nbsp;el cual se &amp;nbsp;parece m&amp;aacute;s al cuarto de un hotel de paso que otra cosa, y a esa vida que ha construido donde dos minutos con sus hermanas&amp;nbsp; se convierten en un instante de inc&amp;oacute;modo silencio porque no hay nada que pueda decirse cuando uno realmente no se conoce. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Eso empieza a querer Ryan Bingham, compartir algo de su vida, recuperar recuerdos perdidos, sentir&amp;nbsp;que a &amp;nbsp;veces lo que m&amp;aacute;s se desea es correr a los brazos de alguien, seguir ciertos impulsos, creer que al mirar a los ojos a esa persona el mundo se detendr&amp;aacute;&amp;nbsp;&amp;iquest;por qu&amp;eacute; no? Ryan Bingham quiere creer que todo eso va a dejarle de parecerle cursi, tonto, in&amp;uacute;til&amp;nbsp; pero, el problema, el gran problema, es que &amp;nbsp;querer algo no significa obtenerlo, no implica conseguirlo y a veces, cuando finalmente tomamos una decisi&amp;oacute;n, a veces, ya es demasiado tarde para que alguna cosa pueda cambiar.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 19 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1314/Amor-sin-escalas/</guid>
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		<title>La sangre y la lluvia</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1313/La-sangre-y-la-lluvia/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Margarita María Echavarría Ruiz&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La sangre y la lluvia&lt;/strong&gt;, la pel&amp;iacute;cula colombiana dirigida por el cale&amp;ntilde;o Jorge Nava, usa y explota la lluvia como elemento protag&amp;oacute;nico y lo combina con otro que el cine nacional no abandona: la violencia. La lluvia a trav&amp;eacute;s de la historia del cine ha sido clave en innumerables pel&amp;iacute;culas, como&amp;nbsp; &lt;strong&gt;Cantando bajo la lluvia&lt;/strong&gt; (mi preferida), el hermoso musical de Hollywood, o m&amp;aacute;s recientemente, &lt;strong&gt;Lluvia&lt;/strong&gt;, de la argentina Paula Hern&amp;aacute;ndez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En las primeras escenas de &lt;strong&gt;La sangre y la lluvia&lt;/strong&gt;, podemos admirar la belleza que tiene el agua al caer, a pesar de que la lluvia transmite por lo regular una sensaci&amp;oacute;n de fr&amp;iacute;o y soledad. Y es all&amp;iacute;, desde sus inicios, donde se puede percatar que la lluvia ser&amp;aacute; un elemento esencial en el desarrollo de esta pel&amp;iacute;cula, aunque el t&amp;iacute;tulo nos daba ya esa certeza.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La lluvia pasa a ser un protagonista m&amp;aacute;s y est&amp;aacute; presente en los momentos m&amp;aacute;s cr&amp;iacute;ticos de la pel&amp;iacute;cula; entra como personaje que inyecta tensi&amp;oacute;n y expectativa cuando hay algo que resolver, o cuando sus personajes atraviesan por momentos decisivos, en contraste con las escenas donde no hay lluvia, como cuando finalmente amanece. Todo ha concluido. No hay lluvia. Es otro d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta historia, un tanto h&amp;uacute;meda, gira alrededor de dos personajes interpretados por Quique Mendoza (Jorge) y Gloria Montoya (&amp;Aacute;ngela), dos desconocidos que a partir de un accidente quedan unidos de forma irremediable, algo que parec&amp;iacute;a esperarse, que era predecible dadas las condiciones de su encuentro y la aparente dificultad para coger cada uno por su lado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una &amp;Aacute;ngela hermosa, adicta, nocturna y desinhibida, junto a un taxista dolido por el asesinato reciente de su hermano, son la combinaci&amp;oacute;n perfecta para la violencia, pues todo nos dirige a pensar que ser&amp;aacute; as&amp;iacute;, ya que son otros m&amp;aacute;s de los personajes sin futuro a que estamos tan acostumbrados en las producciones nacionales.&amp;nbsp; Todo esto ayudado por el entorno que los rodea: sitios s&amp;oacute;rdidos, personas violentas y decadentes como el Teniente Gonz&amp;aacute;lez y sus secuaces, McGiver y Mena, hacen pensar que no hay una soluci&amp;oacute;n esperanzadora para el conflicto que plantea esta pel&amp;iacute;cula.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es que la historia, aunque bien contada, no nos deja lugar para sorpresas. Aunque bien hecha, no nos deja im&amp;aacute;genes nuevas, m&amp;aacute;s de lo mismo: sangre, prostitutas, armas, malas palabras.&amp;nbsp; Y es una l&amp;aacute;stima porque el director logra captar muy bien el ambiente nocturno de algunos de los sitios m&amp;aacute;s peligrosos de Bogot&amp;aacute;, y donde sus protagonistas logran ser cre&amp;iacute;bles por su buena actuaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula adem&amp;aacute;s de la lluvia exalta lo urbano y sus vicios.&amp;nbsp; La noche aparentemente quieta esconde en sus entra&amp;ntilde;as un coraz&amp;oacute;n que palpita a otro comp&amp;aacute;s. Esta ciudad grande refugia a personas que no duermen o que no quieren dormir, pues existe vida en la noche; gente que trabaja, que disfruta, que vive para la noche y en la noche, una Bogot&amp;aacute; que ha sido poco contada pero que tiene los mismos ritmos de cualquier ciudad en el mundo, que siempre ser&amp;aacute; inh&amp;oacute;spita para quien no la conoce ni sabe habitarla, para los otros que s&amp;oacute;lo saben vivir de d&amp;iacute;a. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este gui&amp;oacute;n realizado por tres personas, Carlos Henao, Corinne-Alize Le Maoult y el director Jorge Nava, logr&amp;oacute; ser reconocido internacionalmente (Produire au Sud Selection de Nantes, Script and Development de R&amp;oacute;tterdam y Laboratorio de guiones del Sundance Institute) y muestra que aunque el tema de la violencia combinada con sexo y drogas es recurrente, a&amp;uacute;n funciona como f&amp;oacute;rmula para realizar pel&amp;iacute;culas.&amp;nbsp; Y es que adem&amp;aacute;s de funcionar, su &amp;eacute;xito invita a verla pues fue seleccionada tambi&amp;eacute;n en numerosos festivales, el m&amp;aacute;s representativo de ellos, el Festival de Cine de Venecia. Y esto es un gran logro para el cine nacional, tan desierto de triunfos y tan necesitado de reconocimientos.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Mon, 15 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1313/La-sangre-y-la-lluvia/</guid>
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		<title>Dejen de quererme</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1312/Dejen-de-quererme/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Esteban Arenas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Parec&amp;iacute;a la simple manifestaci&amp;oacute;n de una crisis de mediana edad. Esa ma&amp;ntilde;ana, Antoine protagoniz&amp;oacute; la peor de sus pataletas. Dej&amp;oacute; su compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de publicidad y con &amp;eacute;sta, las interminables reuniones intentando encontrarle el nombre perfecto a ese yogur que todo lo cura; ni su esposa ni sus hijos se libraron del pat&amp;aacute;n en el que estaba convertido, como si se le hubiera partido la vida en dos, simplemente ahora nada estaba bien y su &amp;uacute;nica decisi&amp;oacute;n segura era marcharse y buscarse otro rumbo. S&amp;iacute;, parec&amp;iacute;a a llegada de una crisis en la que seguramente Antoine se comprar&amp;iacute;a un genial carro nuevo y conseguir&amp;iacute;a alguna chica atractiva para aventurarse en nuevos idilios.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;En el cine de Jean Becker hay una permanente pregunta, vieja y filos&amp;oacute;fica, por el car&amp;aacute;cter de la vida. De ah&amp;iacute; sus secuencias intimistas y la preferencia por la vida emocional de los personajes en las cuales el gesto prevalece. Si bien la suavidad y la sensualidad de &amp;eacute;stas han sido un sello definitivo, en su &amp;uacute;ltima pel&amp;iacute;cula &lt;strong&gt;Dejen de quererme&lt;/strong&gt; se aleja de sus recursos y sus f&amp;aacute;bulas habituales, para dedicarse a narrar la historia de una gran depresi&amp;oacute;n, del colapso que sufre un hombre que despu&amp;eacute;s de tenerlo todo (gran trabajo, gran familia, grandes amigos) se enfrenta a una verdad inminente que desestabiliza todo lo que ha conocido como su vida.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Sin grandes dramas ni cuentos de complots como en la famosa &lt;strong&gt;Verano asesino&lt;/strong&gt; (1983) y sin una reflexi&amp;oacute;n expl&amp;iacute;cita como en &lt;strong&gt;La fortuna de vivir&lt;/strong&gt; (1998), pero definitivamente con un car&amp;aacute;cter marcadamente filos&amp;oacute;fico, &lt;strong&gt;Dejen de quererme&lt;/strong&gt; se centra en la emoci&amp;oacute;n, en los rostros de los actores para manejar un trauma que crece y crece hasta el punto de estallar. En la cena de su cumplea&amp;ntilde;os n&amp;uacute;mero 42, Antoine irrumpe en escena atacando a todos sus amigos, todos de buena posici&amp;oacute;n social y satisfechos con ellos mismos, contando todas las verdades que nunca se atrevi&amp;oacute; a pronunciar, como quien sabe que alguna calamidad est&amp;aacute; a un paso de encontrarlo. La discordia y el caos se crean. &amp;Eacute;l, interpretado por el actor y director de cine franc&amp;eacute;s Albert Dupontel, logra las escenas m&amp;aacute;s interesantes de la pel&amp;iacute;cula: es esa fiesta con una mesa servida de manera impecable en donde el hombre antagonista no altera al p&amp;uacute;blico por su cara afectada y vulnerable, es ese escape a Irlanda en el que encuentra una apacible pero d&amp;eacute;bil tranquilidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Becker divide la historia de Antoine en dos. El desequilibrio que encuentra en la vida despu&amp;eacute;s de recibir una terrible noticia y la consecuencia de esto: un viaje para volver a ver a su padre, un viejo ermita&amp;ntilde;o con el que el director se reencuentra con su estilo m&amp;aacute;s conocido. Sus escenas grabadas en el campo tienen siempre un aire de nostalgia, como un intento de volver a la juventud y tambi&amp;eacute;n seguramente, en su discurso filos&amp;oacute;fico, de volver al estado puro y natural del hombre. No es gratuito que el desenlace se desarrolle durante una escena de pesca en un r&amp;iacute;o, en donde Antoine encuentra la redenci&amp;oacute;n al justificar sus actos y confesar por medio de un obvio flashback el misterio disfrazado y rodeado durante todo el filme. No todo es como parece y el car&amp;aacute;cter del h&amp;eacute;roe adquiere nuevas dimensiones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Finales f&amp;aacute;ciles. Todav&amp;iacute;a mucho m&amp;aacute;s despu&amp;eacute;s de la complejidad presentada en el gui&amp;oacute;n y de los muchos pensamientos, existenciales en su mayor&amp;iacute;a, que supone la situaci&amp;oacute;n misma. Si el mundo se acabara ma&amp;ntilde;ana, Antoine no se dedicar&amp;iacute;a a los excesos, buscar&amp;iacute;a la soledad a toda costa, el placer de ser olvidado y seguramente, su esposa todav&amp;iacute;a pensar&amp;iacute;a que es un pobre hombrecito que nunca tuvo &amp;ldquo;huevos ni coraz&amp;oacute;n&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 14 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1312/Dejen-de-quererme/</guid>
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	<item>
		<title>Paris 36</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1311/Paris-36/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Andrés David Ortiz&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Faubourg 36&lt;/strong&gt;; &lt;strong&gt;Par&amp;iacute;s, Par&amp;iacute;s&lt;/strong&gt;; o &lt;strong&gt;Par&amp;iacute;s 36&lt;/strong&gt; como se present&amp;oacute; en las salas de cine colombianas, es la obra&amp;nbsp; del director franc&amp;eacute;s Christophe Barratier, qui&amp;eacute;n tras cinco a&amp;ntilde;os de su opera prima &lt;strong&gt;Los coristas&lt;/strong&gt; (2004) presenta un nuevo drama donde el actor G&amp;eacute;rard Jugnot, el protagonista de su primera pel&amp;iacute;cula, regresa en &amp;eacute;sta, situada en 1936, en el papel de Pigoil. En ese entonces Francia estaba gobernada&amp;nbsp; por&amp;nbsp; el Frente Popular, un partido pol&amp;iacute;tico de izquierda que concret&amp;oacute; cambios sustanciales para el movimiento obrero, como el aumento salarial del 12% y las primeras vacaciones pagadas durante 15 d&amp;iacute;as, finalizando su periodo en 1938.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El director elige nuevamente como recurso narrativo un flashback&amp;nbsp; para la presentaci&amp;oacute;n de Pigoil; junto a &amp;eacute;l presenta un lugar, el teatro Chansonia, que&amp;nbsp; sin ser exactamente un&amp;nbsp; personaje ocupa un lugar muy importante en esta historia. Al inicio del relato y como si se tratara de siameses, los enlaza en un plano secuencia muy logrado que resalta as&amp;iacute; la buena direcci&amp;oacute;n de arte y la espectacular escenograf&amp;iacute;a del barrio parisino de aquel entonces, como si el interior de Pigoil pudiera reflejarse en el lugar, La m&amp;uacute;sica, los aplausos, el color, la forma en que se desplaza la c&amp;aacute;mara por la atm&amp;oacute;sfera del teatro, hace danzar y relacionar a Pigoil con todos sus elementos, en muestra clara de toda su experiencia laboral como telonero y de su complicado dificultad de separar &amp;mdash;como en su vida misma&amp;mdash; la realidad de la fantas&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En su rostro se observa la ansiedad y el desvelo de aquel chiquillo que espera el nuevo d&amp;iacute;a para ir de paseo con sus compa&amp;ntilde;eros, pero al igual que &amp;eacute;ste, en un inesperado y lluvioso d&amp;iacute;a gris, mira como el agua desvanece sus intenciones. De una manera similar ocurre con Pigoil, pues con los boletos en mano para su esperado viaje al mar termina enter&amp;aacute;ndose del enga&amp;ntilde;o de su esposa. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Algo destacable es la puesta en escena que se propone: no se muestra un solo desnudo, no hay ninguna confesi&amp;oacute;n, ni un golpe; lo que var&amp;iacute;a es el dialogo y sus tonos, el juego de miradas con los que se enfrentan, la buena actuaci&amp;oacute;n y montaje le revelan en un minuto los dos amantes de su esposa, entre ellos su compa&amp;ntilde;ero de trabajo Milou, un l&amp;iacute;der revolucionario de la &amp;eacute;poca. Vuelve el acercamiento lento caracter&amp;iacute;stico del director,&amp;nbsp; similar a los movimientos de c&amp;aacute;mara que utilizaba Alfred Hitchcock, casi un primer plano del personaje, intentando mostrar en su rostro la desilusi&amp;oacute;n del desenga&amp;ntilde;o.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El conteo regresivo, el tic-tac del reloj, son elementos visuales que anuncian el fin del a&amp;ntilde;o, estos en la pel&amp;iacute;cula son alternados con im&amp;aacute;genes de todos los personajes en cada segundo que pasa, el sonido parece fundirse con las palpitaciones del director del&amp;nbsp; teatro Chansonia. Esos instantes de alegr&amp;iacute;a para muchos se convierten en sus &amp;uacute;ltimos momentos de soledad cuando lo vemos apuntarse un arma a su cabeza. El suicidio es coreado por la multitud terminando as&amp;iacute; el a&amp;ntilde;o 1935 llev&amp;aacute;ndose consigo las esperanzas de su empleado Pigoil de conocer el mar con su hijo Jojo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este &amp;uacute;ltimo tambi&amp;eacute;n interpreto a P&amp;eacute;pinot en &lt;strong&gt;Los coristas&lt;/strong&gt;, el peque&amp;ntilde;o ni&amp;ntilde;o que esper&amp;oacute; cada fin de semana la visita de su padre; &lt;strong&gt;Paris 36&lt;/strong&gt; bien podr&amp;iacute;a ser una continuaci&amp;oacute;n de estos dos personajes, pues muestra claramente&amp;nbsp; la trascendencia y madurez de ambos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La narrativa, la mezcla de drama y humor, la identificaci&amp;oacute;n con sus personajes hace ameno y digerible este largometraje. Aunque predecible y sensible con el espectador cuenta muy bien la historia de estos tres&amp;nbsp; desempleados que por su propios medios y con su propio musical buscan renovar y comprar el teatro de variedades Chansonia.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sat, 13 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1311/Paris-36/</guid>
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		<title>Amor sin escalas</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1310/Amor-sin-escalas/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Si las situaciones de la vida fueran signos de puntuaci&amp;oacute;n (conseguir pareja, una coma; mentir, un par de comillas; tener un hijo, dos puntos) los vuelos en avi&amp;oacute;n ser&amp;iacute;an lo m&amp;aacute;s parecido a unos par&amp;eacute;ntesis. Se cierra la puerta de la aeronave y el mundo se desvanece. Dejan de sonar los celulares (el d&amp;iacute;a que los permitan de nuevo todo habr&amp;aacute; terminado y se esfumar&amp;aacute; cualquier m&amp;iacute;nima esperanza de tranquilidad en el universo), se acaban las prisas por llegar a aquella cita, olvidamos contar las calor&amp;iacute;as del almuerzo y nada, excepto nosotros, cada uno, vos solo con tu sombra, parece importar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ryan Bingham vive ah&amp;iacute;. En ese espacio de temperatura invariable. En esa soledad perfectamente dise&amp;ntilde;ada. Va de una ciudad a otra, contratado por distintas compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as para que acabe con los contratos de los dem&amp;aacute;s, porque nadie (y &amp;eacute;l s&amp;iacute;) es capaz de poner la cara a la hora de echar a alguien. Si su vida laboral depende de que otros la pierdan, es una especie de buitre corporativo que ha hecho del viaje su rutina de vida. Por eso la edici&amp;oacute;n de la secuencia en que empaca sus pertenencias es tan llena de energ&amp;iacute;a y tan fragmentada. Porque &amp;eacute;l no tiene tiempo que perder. Incluso entre un trasbordo y otro, dicta conferencias que le ense&amp;ntilde;an a las personas a no empacar m&amp;aacute;s de lo necesario, a &amp;ldquo;viajar ligeros de equipaje&amp;rdquo; por la vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;George Clooney es Ryan Bingham. Y como ocurre con el c&amp;aacute;sting de todas las pel&amp;iacute;culas de Jason Reitman (&lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Thank you for smoking en ochoymedio&quot; href=&quot;http://www.amazon.com/Thank-Smoking-Widescreen-Joan-Lunden/dp/B000H0MKOC/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;amp;s=dvd&amp;amp;qid=1265587350&amp;amp;sr=8-1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Thank you for smoking&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Juno en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/448/Juno/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Juno&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;), parece ser el actor m&amp;aacute;s indicado para el papel. S&amp;oacute;lo un tipo as&amp;iacute;, que siempre luce encantador sin esfuerzo, con el aire atemporal de las verdaderas estrellas de cine, puede hacernos creer durante gran parte de &lt;strong&gt;Up in the air&lt;/strong&gt; que esa clase de vida es sensacional.&amp;nbsp; Porque lo creemos. Envidiamos la forma en que se salta las filas de los hoteles gracias a su tarjeta de beneficios; celebramos la rapidez con que hace su check in en cada aeropuerto y suspiramos porque alguna vez una azafata recuerde nuestro nombre. Y claro, si adem&amp;aacute;s uno se puede acostar en una suite del Hilton con Alex Goran, la versi&amp;oacute;n m&amp;aacute;s hermosa de Vera Farmiga que hayamos visto, es f&amp;aacute;cil creer que vivimos en el para&amp;iacute;so.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero no es cierto. Las apariencias enga&amp;ntilde;an. Ni Bingham es tan feliz, ni Natalie, la asistente sabionda que le acaban de imponer como compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a tiene su vida tan perfectamente programada como ella quisiera. Nos daremos cuenta, mientras la historia avanza, que Ryan, Alex y Natalie, se mienten a s&amp;iacute; mismos para sobrevivir. Como todos. Como lo hacen aquellos que creen (y con el t&amp;iacute;tulo en espa&amp;ntilde;ol que le dieron, ese asqueroso &lt;strong&gt;Amor sin escalas &lt;/strong&gt;es f&amp;aacute;cil pensarlo) que &lt;strong&gt;Up in the air&lt;/strong&gt; es una comedia rom&amp;aacute;ntica. Ni siquiera podemos decir que sea una comedia, porque simplificar&amp;iacute;amos demasiado todo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;Las radiograf&amp;iacute;as son graciosas? Lucen c&amp;oacute;micas, con su negro y su verde electrizado y esa tendencia de los &amp;oacute;rganos internos a parecerse a pelotas de tenis abolladas y a pisapapeles. &amp;iquest;Pero hay chistes ah&amp;iacute; o simplemente es que nos causa gracia vernos por dentro? Porque &lt;strong&gt;Up in the air&lt;/strong&gt; es en realidad una radiograf&amp;iacute;a de los tiempos que corren. Compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as que se cierran en un parpadeo porque ejecutivas reci&amp;eacute;n graduadas como Natalie, decidieron que hab&amp;iacute;a una &amp;ldquo;mejor forma&amp;rdquo; de hacer las cosas (a ella se le ha ocurrido que en vez de gastar cientos de horas en vuelos nacionales, se puede despedir a la gente a trav&amp;eacute;s de teleconferencias, lo que va a impedir que Ryan alcance sus anheladas 10 millones de millas); puntos suspensivos que aparecen en medio de nuestra propia historia, en la forma de un despido que no esper&amp;aacute;bamos o de una relaci&amp;oacute;n que se apaga con un mensaje de texto. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cada pieza de la pel&amp;iacute;cula se ajusta tan bien a la historia, que a uno le cuesta creer que Jason Reitman s&amp;oacute;lo tenga 32 a&amp;ntilde;os. La fotograf&amp;iacute;a de Eric Steelberg, que resalta los colores sin disipar la sensaci&amp;oacute;n de limpieza (como en los comerciales de aerol&amp;iacute;neas) y nos muestra la poes&amp;iacute;a que hay en la vista a&amp;eacute;rea de las ciudades que recorre Bingham. El vestuario de cada personaje (obra de Danny Glicker, el mismo de &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Milk en ochoymedio&quot; href=&quot;/review/1230/Milk/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Milk&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;) que lo describe tan bien como sus acciones o sus di&amp;aacute;logos (sobre todo en el contraste de la Alex que pasa las noches con Ryan y la que &amp;eacute;l visita en su casa, casi al final de la pel&amp;iacute;cula) La arriesgada aparici&amp;oacute;n de subtramas que, sin embargo, se resuelven con ajustada precisi&amp;oacute;n, sin entorpecer el desarrollo de la historia principal, y convirti&amp;eacute;ndose en perfectos puntos de giro. Y a estas alturas decir que Reitman es un buen director de actores o que escoge con gusto maravilloso las canciones de su banda sonora, es una obviedad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tal vez uno pueda encuadrar a &lt;strong&gt;Up in the air&lt;/strong&gt; en el g&amp;eacute;nero de la comedia, porque el aprecio que Reitman siente por sus personajes (&amp;eacute;l es tambi&amp;eacute;n quien escribe la pel&amp;iacute;cula, como para completar la incredulidad en su talento) evita que sus vidas se precipiten por el acantilado, esa tentaci&amp;oacute;n f&amp;aacute;cil en que los dramas caen para quedarse en nuestra memoria. &amp;Eacute;l prefiere dar a sus criaturas principales un momento de iluminaci&amp;oacute;n, un instante en que su vida puede tomar un rumbo u otro, de acuerdo con lo que decidan (que en &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Juno en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/448/Juno/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Juno&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; era obviamente la decisi&amp;oacute;n de tener o no al ni&amp;ntilde;o que esperaba), para que nosotros nos mordamos los labios a su lado. Un punto y coma.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por eso es que las pel&amp;iacute;culas de Reitman son tan memorables. Porque siendo poderosas y a veces despiadadas reflexiones sobre nuestras vidas (sobre nuestras existencias actuales, sobre este mundo que nos toc&amp;oacute; en suerte), no renuncian a la idea de que siempre hay esperanza. Es cierto lo que dice Bingham en una de sus conferencias: no somos cisnes que puedan vivir igual (con las mismas comodidades, con la misma pareja) hasta la muerte; somos tiburones, asesinando para sobrevivir. Pero como tiburones, tambi&amp;eacute;n tenemos la posibilidad de elegir si nos pescan los atuneros o no. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo que m&amp;aacute;s le duele a Ryan al final, es que la vida que tiene, como la de muchos otros, funciona mientras no se detenga. Mientras no reflexione sobre s&amp;iacute; mismo. Le duele que le digan par&amp;eacute;ntesis, no porque le parezca un insulto. Sino porque sabe que es una verdad. Una verdad que lo ha dejado con una pregunta en los labios que no sabe a qui&amp;eacute;n formular (&amp;iquest;una pregunta no fomulada deber&amp;iacute;a ir entre par&amp;eacute;ntesis?): &amp;iquest;para qu&amp;eacute;&amp;nbsp;volar a alguna parte, si al aterrizar nadie nos espera?&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 07 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1310/Amor-sin-escalas/</guid>
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	<item>
		<title>Tu última oportunidad</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1261/Tu-última-oportunidad/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Si la vida fuera como el cine (no, no voy a decir gringo, tambi&amp;eacute;n en las cinematograf&amp;iacute;as europeas, asi&amp;aacute;ticas y latinoamericanas, por mucho que se las den de &amp;ldquo;distintas&amp;rdquo;, los actores son en general, bien parecidos),&amp;nbsp; la mayor parte de los seres humanos tendr&amp;iacute;amos el abdomen plano, ser&amp;iacute;amos altos, tendr&amp;iacute;amos m&amp;uacute;sculos torneados y, como alien&amp;iacute;genas de dimensiones desconocidas, vivir&amp;iacute;amos en un estado permanente de juventud, siempre con una apariencia de &amp;ldquo;entre quince y cuarentaitantos&amp;rdquo;. Si la vida fuera como el cine, el enamoramiento por ejemplo, (y con enamoramiento tambi&amp;eacute;n hablamos de ese proceso que conocemos como &amp;ldquo;conquista&amp;rdquo;, del coqueteo y de la emoci&amp;oacute;n del primer beso) ser&amp;iacute;a una experiencia que s&amp;oacute;lo podr&amp;iacute;an vivir los j&amp;oacute;venes y los adolescentes. Aunque Sandra Bullock est&amp;eacute; m&amp;aacute;s cerca de los cincuenta que de los 30, tiene que rejuvenecerse a la fuerza cuando quiere protagonizar una comedia rom&amp;aacute;ntica. Porque seg&amp;uacute;n la l&amp;oacute;gica de Hollywood, el amor no se ve bien en la madurez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Last chance Harvey&lt;/strong&gt; es un drama rom&amp;aacute;ntico (m&amp;aacute;s que una comedia) que funciona seg&amp;uacute;n las leyes de su g&amp;eacute;nero, siguiendo cada uno de sus convenciones pero con una &amp;uacute;nica excepci&amp;oacute;n: sus protagonistas tienen &amp;ldquo;en la vida real&amp;rdquo;, 72 y 50 a&amp;ntilde;os. Y si a eso le sumamos que ambos son actores grandiosos, con 7 y 5 nominaciones al Oscar respectivamente, y 4 estatuillas entre ambos, lo que queda es la posibilidad de ver en acci&amp;oacute;n a un par de talentos que logran darle fuerza y emoci&amp;oacute;n a una historia que brilla, m&amp;aacute;s que por su originalidad, por lo extra&amp;ntilde;o que es ver en el cine norteamericano este tipo de historias con este tipo de int&amp;eacute;rpretes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Harvey es un m&amp;uacute;sico publicitario que a&amp;ntilde;ora componer a la antigua, cuando no todo se hac&amp;iacute;a con computadores y las melod&amp;iacute;as se creaban junto al teclado de un piano. Kate trabaja en una aerol&amp;iacute;nea haciendo encuestas a los pasajeros extranjeros que llegan a Inglaterra y tratando de aguantar las constantes insinuaciones que su madre hace acerca de su solter&amp;iacute;a. Sus caminos se cruzan cuando Harvey tiene que viajar a Londres para asistir al matrimonio de su hija. Sin embargo &amp;eacute;l tiene mucho af&amp;aacute;n y se niega a responder a la encuesta en el pasillo del aeropuerto cuando arriba. La pel&amp;iacute;cula se preocupa por presentarnos a los personajes para que los conozcamos, haciendo un paralelo entre sus dos situaciones: por un lado &amp;eacute;l se siente desplazado de la vida de su hija, maltratado por su ex esposa, que lo manda a la punta m&amp;aacute;s alejada de la mesa principal el d&amp;iacute;a de la recepci&amp;oacute;n prenupcial y lo mira como si fuera un remedo de hombre. Para completar, Susan, su hija, le confiesa que prefiere que sea su padrastro el que la entregue en el altar. Por otro lado, Kate se ve a s&amp;iacute; misma como una mujer desesperada, que busca a trav&amp;eacute;s de citas a ciegas que pueden caer en lo pat&amp;eacute;tico, encontrar la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a que quisiera. Ambos, encerrados en un ba&amp;ntilde;o y mirando al infinito, sin conocerse, comparten su fragilidad solitaria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Harvey pierde su vuelo de regreso despu&amp;eacute;s de ver la ceremonia desde lejos, pierde su trabajo pues lo despiden por tel&amp;eacute;fono y pierde la paciencia con la vida. Est&amp;aacute; solo en el bar del aeropuerto, con la &amp;uacute;nica excepci&amp;oacute;n de esa funcionaria con la que se port&amp;oacute; tan mal a su llegada, quien lee una novela rom&amp;aacute;ntica dos mesas m&amp;aacute;s all&amp;aacute;. Y entonces, cuando &amp;eacute;l decide disculparse y entablar una conversaci&amp;oacute;n, como si fuera un encantamiento, vemos en escena a Dustin Hoffman y a Emma Thompson, Harvey y Kate, hablando, mir&amp;aacute;ndose a la cara, llenando la pantalla con sus actuaciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nos hemos acostumbrado tanto a las actuaciones mediocres en las comedias rom&amp;aacute;nticas que ver a un par de actores como estos nos emociona de inmediato. Todos los actores en sus entrevistas dicen que el secreto de su arte est&amp;aacute; en saber escuchar a otro. Pues lo que suena a palabrer&amp;iacute;a barata para complacer al auditorio se convierte en una realidad cuando uno ve &lt;strong&gt;Last chance Harvey&lt;/strong&gt;. &amp;Eacute;l de verdad est&amp;aacute; intentando seducirla con simpat&amp;iacute;a y sin malicia. Ella se r&amp;iacute;e espont&amp;aacute;neamente con los comentarios. &amp;Eacute;l reacciona a su sonrisa y le dice algo a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s galante para convencerla de que se deje acompa&amp;ntilde;ar. Ambos se escuchan antes de responder. Y durante algunos minutos tenemos el privilegio de contemplar a dos int&amp;eacute;rpretes para quienes actuar bien es tan sencillo como respirar. Las pausas que hacen cuando piensan, los gestos para acompa&amp;ntilde;ar al otro, la entonaci&amp;oacute;n que le ponen a su voz, son una clase de c&amp;oacute;mo construir un personaje del que el p&amp;uacute;blico se enamora. Nos tienen de su lado de inmediato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Casi podemos saber lo que pasar&amp;aacute; despu&amp;eacute;s. El gui&amp;oacute;n que Joel Hopkins escribe y dirige no es el m&amp;aacute;s original. La ventaja es que no lo necesita, pues al alterar la edad de sus protagonistas y mostrarnos el amor como una oportunidad que le llega a cualquiera, incluso cuando cre&amp;iacute;a que ya no era posible, engrandece esa historia simple y la convierte en un drama esperanzador. Lo &amp;uacute;nico que uno extra&amp;ntilde;a es que Hopkins no le diera m&amp;aacute;s tiempo en pantalla a los di&amp;aacute;logos entre los dos protagonistas, que a la manera de &lt;strong&gt;Before sunrise&lt;/strong&gt; o de &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Before sunset en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/179/Antes-del-atardecer/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Before sunset&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; los dejara solos, recorriendo a pie esa Londres de postal, tan distinta a la fr&amp;iacute;a capital, laboriosa y gris, a la que estamos acostumbrados. Si uno se guiara s&amp;oacute;lo por esta pel&amp;iacute;cula, podr&amp;iacute;a creer que la capital inglesa es tan rom&amp;aacute;ntica como Par&amp;iacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Hopkins apenas escribe y filma su segunda pel&amp;iacute;cula y decide entonces continuar con la historia del matrimonio de la hija de Harvey, llevando a sus personajes a la fiesta posterior. Ni siquiera evita la escena clich&amp;eacute; en la que el protagonista masculino espera sentado mientras la protagonista se mide todos los vestidos posibles en una tienda de ropa. Sin embargo, tal vez el clich&amp;eacute; est&amp;aacute; ah&amp;iacute; s&amp;oacute;lo para mostrarnos que a cualquier edad el amor es igual de emocionante, y que mujeres reales como Emma Thompson llenan mejor los vestidos que las modelos metidas a actrices. Luego vendr&amp;aacute; un mon&amp;oacute;logo para el lucimiento de Hoffman, la peque&amp;ntilde;a separaci&amp;oacute;n de toda comedia rom&amp;aacute;ntica y algunas escenas fallidas con la mam&amp;aacute; de Kate, que el director no fue capaz de cortar en la edici&amp;oacute;n. Ninguno de sus defectos es tan grande como para impedir que disfrutemos con este relato en el que nadie es malo, donde la vida sonr&amp;iacute;e a pesar de todo y donde dos actores inmensos, con toda la sabidur&amp;iacute;a de la experiencia, nos regalan una interpretaci&amp;oacute;n compartida, memorable.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sat, 06 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>La duda</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1309/La-duda/</link>
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		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Ernesto Zelaya&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Es 1964 en el colegio Saint Nicholas, en el Bronx. La ordenada existencia y tranquilidad de los padres y monjas es puesta de cabeza cuando la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep) inicia una campa&amp;ntilde;a en contra del Padre Flynn (Phillip Seymour Hoffman), al sospecharlo de abusar del &amp;uacute;nico estudiante negro en el colegio. El dramaturgo John Patrick Shanley se pone tras las c&amp;aacute;maras para adaptar su propia obra al cine, en un drama que nos deja con muchos cuestionamientos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nuestro punto de entrada es la inocente Hermana James (Amy Adams), una monja virtuosa que s&amp;oacute;lo quiere llevar la fiesta en paz y que termina convirti&amp;eacute;ndose en el eje moral frente a dos posiciones radicales. Por un lado est&amp;aacute; Aloysius, una monja apegada a las tradiciones que maneja el colegio con disciplina y mano de hierro; su deber es mantener las costumbres, a sabiendas de que los estudiantes viven aterrada de ella. Por su parte, Flynn es progresista, que busca acercar m&amp;aacute;s a la comunidad con la iglesia, lograr que las personas vean a las curas y a las monjas como parte de la familia; su trato hacia los alumnos es m&amp;aacute;s como el de un amigo, que un profesor o gu&amp;iacute;a espiritual. Ambos representan los dos extremos de la iglesia, que desde siempre han estado en conflicto. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las dudas pueden pesar mucho sobre las personas. No s&amp;oacute;lo por los cuestionamientos que traen, sino por sus consecuencias. En el caso de las monjas y curas de Saint Nicholas, no es distinto. Si bien son enaltecidos por la comunidad como ejemplos de virtud y moral, no est&amp;aacute;n anejos a los mismos cuestionamientos. &amp;iquest;Es culpable el padre Flynn, o est&amp;aacute; Beauvier tan empecinada en su peque&amp;ntilde;a cruzada que es capaz de todo para sacar de en medio a quien ve como una amenaza a la integridad de la iglesia debido a sus pr&amp;aacute;cticas modernistas? Pronto queda claro que el bienestar del ni&amp;ntilde;o es lo de menos en el conflicto. Shanley no nos da las respuestas de una situaci&amp;oacute;n tan delicada; la duda entra en el p&amp;uacute;blico mismo y debe tomar una decisi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Meryl Streep no es llamada una de las mejores actrices de su generaci&amp;oacute;n por nada: domina las acciones como Beauvier, una monja bien intencionada pero tan f&amp;eacute;rrea en sus convicciones que resulta monstruosa. Hoffman sabe hacerle frente como el conflictivo cura; las acciones del padre Flynn se mecen entre un esmerado cuidado por sus alumnos y un inter&amp;eacute;s poco sano en ellos y el actor trabaja bien dicha ambig&amp;uuml;edad. Esto especialmente tras la aparici&amp;oacute;n de la madre del ni&amp;ntilde;o &amp;ndash; una sorprendente Viola Davis que en una sola escena logra convencer como una sufrida madre que solo quiere lo mejor para su hijo, durante un tenso y revelador duelo actoral con Streep &amp;ndash; cuyas confesiones cambian el rumbo de la historia y nos hacen ver que no todo es s&amp;oacute;lo de blanco y negro absolutos como lo ve la Hermana Beauvier. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, la monja se mantiene firme. Pero como todos nosotros, es humana; y queda claro que detr&amp;aacute;s de ese exterior disciplinado y fr&amp;iacute;o est&amp;aacute; una mujer que no est&amp;aacute; segura de lo que cree, pero debe mantenerlo no s&amp;oacute;lo para no traicionar sus propias creencias, sino para no dejarse someter por un mundo donde, a pesar de que se predica la igualdad entre hermanos, hombres y mujeres, las monjas est&amp;aacute;n sujetas a los designios de los curas y no les queda m&amp;aacute;s que obedecer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Shanley, en su segundo trabajo como director &amp;ndash; y a a&amp;ntilde;os luz de lo que fue &lt;strong&gt;Joe contra el volc&amp;aacute;n&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; &amp;ndash;&lt;/em&gt; se hace preguntas bastante fuertes acerca de la naturaleza humana. El objetivo no es determinar la culpa o inocencia del Padre Flynn; la interpretaci&amp;oacute;n de lo sucedido con el peque&amp;ntilde;o Donald puede variar de persona a persona. Si bien hoy en dia ya existen casos documentados de pedofilia en la iglesia, en los 60s esto representaba un esc&amp;aacute;ndalo impensado por todo el mundo. Y es por eso que se desata este conflicto y a trav&amp;eacute;s del cual nos damos cuenta que a pesar de su buena imagen, los hombres de sotana y mujeres del h&amp;aacute;bito son personas, que, como cualquier otro, se cuestionan lo que les rodea, incluida su propia fe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con un trabajo actoral inmejorable, Shanley le da vida a su controvertida obra, una que dejar&amp;aacute; a m&amp;aacute;s de uno pensando acerca de lo peligroso de la intolerancia entre pares y como est&amp;aacute; puede agrandar un conflicto que, de portarse de manera sensata, podr&amp;iacute;a tener una soluci&amp;oacute;n menos extrema. Las dudas humanas son un tema universal y aqu&amp;iacute; se dan a conocer en un contexto donde, a primera vista, no tendrian porque existir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1309/La-duda/</guid>
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		<title>Soy leyenda</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1307/Soy-leyenda/</link>
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		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Ernesto Zelaya&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Publicada en 1954, &lt;em&gt;Soy leyenda &lt;/em&gt;fue una de las tantas historias en popularizar el concepto de un devastador apocalipsis. La historia del &amp;uacute;nico sobreviviente de una enfermedad mortal influenci&amp;oacute; a otras obras similares, entre ellas &lt;em&gt;La noche de los muertos vivientes&lt;/em&gt; de George A. Romero y fue la base para dos filmes anteriores:&amp;nbsp;&lt;strong&gt;The last man on earth&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;de 1964 y &lt;strong&gt;The Omega Man&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;de 1971.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Robert Neville (Will Smith) es el &amp;uacute;ltimo hombre en la tierra, varado en una desierta Nueva York. Sus d&amp;iacute;as se reducen a vagar la ciudad buscando provisiones, escondi&amp;eacute;ndose cuando cae el sol de un grupo de mutantes nacidos de una supuesta cura para el c&amp;aacute;ncer que termin&amp;oacute; infectando a todo el planeta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Neville es adem&amp;aacute;s un militar, parcialmente responsable por el virus que arras&amp;oacute; con la poblaci&amp;oacute;n. Su &amp;uacute;nica motivaci&amp;oacute;n es encontrar una cura que permita devolver todo a la normalidad. Desde el primer minuto, estamos inmersos en la mente de Neville, que carga con la &amp;uacute;nica culpa de lo sucedido al mundo y a su propia familia, y lentamente va cayendo presa de la paranoia y la locura al estar en completa soledad; su &amp;uacute;nica compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a son unos maniqu&amp;iacute;es a quienes trata como personas y su fiel perro Sam.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A&amp;uacute;n cuando se presenta la remota posibilidad de que existen m&amp;aacute;s sobrevivientes, poco importa: Robert est&amp;aacute; tan inmerso en esta nueva realidad y tan agobiado por sus propios demonios, que dif&amp;iacute;cilmente pueda volver a desenvolverse en sociedad como una persona normal; si es que en alg&amp;uacute;n momento llega a encontrar esa cura, no tendr&amp;aacute; otra raz&amp;oacute;n para seguir existiendo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El trabajo de Will Smith es impecable. Alejado definitivamente del &lt;em&gt;Principe del Rap&lt;/em&gt;, y sin ning&amp;uacute;n asomo de humor como en sus anteriores papeles, el actor construye un s&amp;oacute;lido protagonista, un hombre torturado, que busca hacer el bien pero que ya perdi&amp;oacute; su lugar en el mundo. Pocos actores pueden mantener el inter&amp;eacute;s al estar solos por todo un film y Smith lo logra con creces. Casi tan protagonista como &amp;eacute;l es la impresionante y macabra recreaci&amp;oacute;n de una gran ciudad desierta e inh&amp;oacute;spita, una Nueva York que realza el sentimiento de aislamiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si bien el climax toma un camino m&amp;aacute;s convencional, donde la pirotecnia y la acci&amp;oacute;n priman sobre el desarrollo de Neville y su incierto futuro, esto no influye en lo anterior, un relato de suspenso en una situaci&amp;oacute;n en la que nadie quisiera estar; es una s&amp;oacute;lida adaptaci&amp;oacute;n de una novela que ha influenciado todo lo que es el subg&amp;eacute;nero del post-apocalipsis, en literatura y cine.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>Cloverfield</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1308/Cloverfield/</link>
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		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Ernesto Zelaya&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cloverfield&lt;/strong&gt; ha sido descrita como un cruce entre&lt;strong&gt; El proyecto de la bruja de Blair&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Godzilla&lt;/strong&gt;, un excelente resumen para un atipico filme. Este proyecto, producto de J.J. Abrams, creador de series como &lt;strong&gt;Lost&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Alias&lt;/strong&gt;, definitivamente provoca una reacci&amp;oacute;n. Algunos van a odiarla, otros van a aplaudir su originalidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es una novedosa manera de acercarse al g&amp;eacute;nero de los monstruos: desde el punto de vista del hombre com&amp;uacute;n, el que no sabe que est&amp;aacute; pasando y presa del p&amp;aacute;nico, s&amp;oacute;lo corre para salvar su vida. El caos resultante de un monstruo atacando Nueva York adquiere repercusi&amp;oacute;n e impacto a trav&amp;eacute;s de su presentaci&amp;oacute;n: filmado con una c&amp;aacute;mara en mano, en forma de testimonio mientras seguimos a un grupo de sobrevivientes de cerca en cada paso. El enfoque se mantiene intimo y personal; hay que agradecer la falta de obvios clich&amp;eacute;s del g&amp;eacute;nero, &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sabiendo que menos es m&amp;aacute;s, el director Matt Reeves decide nunca mostrar al monstruo entero, s&amp;oacute;lo en pedazos y por breves momentos; esto deja que la imaginaci&amp;oacute;n de las personas haga el resto y eso justamente es lo que genera suspenso. La mente puede causar m&amp;aacute;s impacto que cualquier imagen en pantalla. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cloverfield&lt;/strong&gt; es entonces un interesante experimento f&amp;iacute;lmico. Sin este formato, ser&amp;iacute;a otro clon de &lt;strong&gt;Godzilla&lt;/strong&gt;, otra t&amp;iacute;pica pel&amp;iacute;cula de monstruos imposible de tomar en serio. Por m&amp;aacute;s esfuerzo que haga el film en ser ver&amp;iacute;dico y crudo, la ilusi&amp;oacute;n se rompe con la completa falta de l&amp;oacute;gica de los protagonistas, que, fieles al g&amp;eacute;nero de horror, hacen una estupidez tras otra. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La novedad de la pel&amp;iacute;cula es su formato, una vuelta de tuerca a un g&amp;eacute;nero que debido a su simpleza dif&amp;iacute;cilmente puede renovarse. Es una hora y media de tensi&amp;oacute;n, con algunas secuencias bastante logradas e inevitablemente recordando a los atentados del 11 de septiembre en sus im&amp;aacute;genes de caos y destrucci&amp;oacute;n. El film est&amp;aacute; fuertemente influenciado por los eventos de aquella fat&amp;iacute;dica fecha. Al ver a las fuerzas armadas en un caos general, sufriendo los estragos del ataque, uno se imagina que lo mismo se vivi&amp;oacute; hace siete a&amp;ntilde;os. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cloverfield &lt;/strong&gt;es entonces un producto de la &amp;eacute;poca, de la era YouTube y el voyerismo, la posibilidad de que todo acabe filmado para la posteridad, visto desde su agresiva promoci&amp;oacute;n, una campa&amp;ntilde;a viral que supo crear expectativa, tal vez demasiada. Pero m&amp;aacute;s que otra cosa, es un film de monstruos y es mejor verlo de esa manera: una manera at&amp;iacute;pica de hacer cine, un experimento con fallas pero no por eso menos interesante. &lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 00:00:00 -0500</pubDate>
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