Nombre: Buscando a Nemo
Categorías: Comedia, Animación, Aventura, Infantil, Road movie, Familiar
Director: Andrew Stanton
País: Estados Unidos
Año: 2003

Otras reseñas para esta película

Mauricio Reina * * * ½

Buscando a Nemo (2003)

Una fábrica de sueños (y de billete)

Es mejor ser rico que pobre. Pero mejor aún es ser rico y además llenar de alegría a millones de personas. Por eso es admirable el trabajo de Steve Jobs, quien, aparte de regir los destinos de los computadores Apple, lidera los estudios de animación Pixar.

Y es que Pixar es una arrolladora fábrica de sueños y de billete. Sus películas han sido hitos del cine animado, han seducido a grandes y chicos, y han generado ingresos que son la envidia de toda la industria cinematográfica. Con decirles que las cuatro primeras producciones de Pixar (las dos películas de Toy Story, Bichos y Monsters Inc.) recaudaron 1.700 millones de dólares alrededor del mundo. No se molesten en pasar la cifra a pesos: Pixar es el estudio de animación más exitoso que existe.

Con Buscando a Nemo, Pixar continúa su racha de éxitos. Y no lo digo sólo porque en su primer fin de semana en Estados Unidos haya recaudado más de 70 millones de dólares, batiendo todas las marcas para una película de dibujos animados. Lo digo porque la cinta constituye una experiencia cinematográfica maravillosa.

¿Y quién es ese tal Nemo? Es un pequeño pez que se acerca más de la cuenta a un buzo y termina en el acuario de un dentista en Sydney. ¿Y quién lo busca? Su padre, quien debe superar varios obstáculos a lo largo y ancho del océano para encontrarlo.

Tras conocer la trama de Buscando a Nemo, es posible que algunos lectores adultos crean que se trata tan sólo de una peliculita para niños que no vale le pena ver. Los que piensen así se equivocan, y se pueden perder de una deliciosa diversión. Y es que si bien la cinta es lo bastante simple como para que los niños la disfruten, tiene dos ingredientes que cautivan al público adulto: una animación deslumbrante y un excelente sentido del humor, muy superior al de muchas de las mal llamadas comedias que abundan en nuestras salas.

Hay que decir, eso sí, que Pixar no logró resolver del todo los problemas que plantea una película que busca satisfacer por igual a chicos y a grandes. Para desarrollar una historia tan simple como esta en una hora y cuarenta minutos de proyección, hay que meterle algo de relleno. Y en el caso de Buscando a Nemo, ese relleno se alcanza a notar.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.