Nombre: Blade II
Categorías: Acción, Terror
Director: Guillermo del Toro
Año: 2002

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Mauricio Reina * * ½

Blade II (2002)

Gañanes

Dicen que las segundas partes siempre son peores que las primeras. Pero quienes afirman eso no han visto Blade II, el más reciente episodio de la historia de un héroe que es mitad hombre y mitad vampiro. Hace un par de años pasó por nuestras pantallas Blade, su antecesora, una cinta de pobre realización que le apostaba todo a la sed de violencia del espectador y nada a su inteligencia. La segunda parte mantiene la misma apuesta, tanto que la película funciona como ciertas técnicas de meditación: después de quince minutos, la mente queda irremediablemente en blanco. Pero a pesar del embobamiento, uno logra valorar los esfuerzos de los realizadores por ofrecer unos efectos especiales bastante buenos y una ambientación convincente.

En esta ocasión Blade (Wesley Snipes) debe empezar por encontrar a su compañero (Kris Kristofferson), quien aparentemente había fallecido en la primera película. Pero como no hay historia sin protagonistas, muy pronto nos enteramos de que el muerto no estaba muerto, y los dos amigos se vuelven a reunir para dar ayuda a quien la necesite. En este caso se trata del Rey Vampiro Damaskinos (un buen nombre para un monarca de las tinieblas), quien a pesar de ser enemigo de Blade, le propone una alianza estratégica para hacer frente a una nueva raza de seres que se alimentan de la sangre de los vampiros y los humanos. Ante la certeza de que puede perder por lado y lado, nuestro héroe decide enfrentar a estas poderosas sanguijuelas.

Las aventuras de Blade están inspiradas en un comic popular en Estados Unidos, y la película no reniega de ese origen: los personajes son totalmente planos, la trama es bobísima y la historia está llena de giros absurdos. ¿Pero a quién le importan estos detalles? Al fin y al cabo, si por algo recordará uno esta cinta será más bien por sus excesos: la asquerosa autopsia de uno de los villanos, las calzas ennegrecidas de los vampiros, la insólita actuación del cineasta español Santiago Segura y una amenaza que no a cualquiera se le ocurre: "Estás a un vello púbico de alcanzar el cielo de los gañanes".

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

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