Nombre: Belleza americana
Categorías: Drama
Director: Sam Mendes
País: Estados Unidos
Año: 1999

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Mauricio Reina * * * *

Belleza americana (1999)

La comedia humana

"Un nuevo amanecer marca el primer día del resto de nuestras vidas, excepto cuando se trata del día en que uno va a morir." Con esas palabras Lester Burnham, el personaje central de Belleza americana, nos anuncia lo que ha de ser a la vez el punto culminante de su liberación y el final de su estúpida existencia. Esta magnífica película, que tiene el mayor número de nominaciones para los premios Oscar este año, muestra la terrible paradoja de un hombre pusilánime: cuando al fin decide tomar las riendas de su propia vida, pone en marcha los mecanismos que le han de significar la muerte.

Lester Burnham (Kevin Spacey) es un tipo cuarentón, odiado por su hija adolescente, ignorado por su esposa y despreciado por sus superiores. En otras palabras, Lester es un hombre del común. Su vida transcurre entre la alienación de una oficina de publicidad, en la que él es totalmente prescindible, y la rutina de una casa en la que él, su esposa y su hija conviven sin que entre ellos exista un ápice de afecto.

Lester sólo se da cuenta de que está muerto en vida cuando dos episodios lo ponen en contacto con su interior olvidado. Por un lado, su hija Jane le presenta a una compañera de colegio que no pasa de los 17 años, y que produce en él un incontrolable deseo sexual. De otra parte Lester revive recuerdos de su feliz adolescencia gracias a la marihuana que le vende Ricky, el hijo de un reaccionario Coronel retirado que vive en la casa de al lado. Conectado de nuevo con su propia vitalidad, Lester decide darle un vuelco radical a su vida. Sin consultarlo con nadie renuncia a su trabajo, se emplea como vendedor de hamburguesas, se dedica a levantar pesas y a trotar, y se subleva contra la tiranía a la que lo tenía sometido su esposa. Pero, como ya se dijo, la dicha de nuestro héroe durará poco...

Belleza americana cuenta con una sólida historia, unas actuaciones sobresalientes y una excelente dirección. El guión de Alan Ball está dentro de la tradición de obras clásicas de la dramaturgia estadounidense como La muerte de un agente viajero, El viaje de un largo día hacia la noche o ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, en tanto desnuda la profunda crisis que vive el hombre contemporáneo más allá de la aparente normalidad de su vida, su familia y su trabajo. Con un agudo humor negro el guionista baja la guardia del público durante buena parte de la película y hacia el final entra a matar con una contundencia implacable. Así, los espectadores no alcanzan a darse cuenta en qué momento desaparecieron las sonoras carcajadas de la primera hora y media de la cinta, cuando llega el perturbador desenlace.

Belleza americana es una de las pocas películas en las que no hay una sola actuación floja o de relleno. Mientras Kevin Spacey hace un trabajo magistral en su papel de Lester y Annette Bening construye una esposa detestable, el resto del elenco cumple con profesionalismo y solvencia en los papeles secundarios, por pequeños que ellos sean.

Pero todo ese trabajo no habría sido posible sin la mano de Sam Mendes, un joven director que sabe que la piedra angular de cualquier buena película radica en la dirección de actores, y que es capaz de sacar a flote toda la tragedia que existe en el fondo de la comedia humana.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

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