Nombre: Aquí en la tierra
Categorías: Drama, Romance
Director: Mark Piznarski
Año: 2000

Otras reseñas para esta película

Mauricio Reina * *

Aquí en la tierra (2000)

Una receta

Suponga usted, amable lectora o lector, que el ejecutivo de un estudio cinematográfico le pide que haga una película que tenga éxito entre los adolescentes y que ponga a llorar a los espectadores más sensibles. Recetas hay muchas, pero hay una que elegir una sola.

¿Qué tal contar la historia de una parejita de jóvenes provincianos, cuyo noviazgo se ve amenazado por un arrogante muchacho de ciudad, quien además es el heredero de una gran fortuna? No está mal para empezar, pero quizás sea bueno meterle más intensidad a la historia. ¿Y qué tal si la jovencita provinciana se enamora del muchacho arrogante, lo transforma en un buen ser humano, y de paso deja botado a su antiguo novio? La cosa mejora: ahora tenemos un corazón transformado, otro corazón destrozado y una jovencita que cambia de novio como cambiar de ropa. A estas alturas alguno puede pensar que la jovencita luce demasiado voluble. Nada de eso. La confusión afectiva de las niñas bonitas no conoce límites, y mientras más confundida esté nuestra protagonista, más se identificarán con ella las adolescentes que vean la película.

Ya tenemos un conflicto entre ricos y pobres, un amor roto y un romance naciente, un muchacho soberbio que se transforma por amor, y un joven bondadoso que deja que su novia se vaya con otro, también por amor. Pero en el negocio del cine más vale no arriesgar, porque las inversiones son altas y la competencia es dura. Por eso, para estar seguros, lo mejor es meterle algunos ganchos adicionales a la película. Por ejemplo, una actriz muy bonita como Leelee Sobieski (la precoz y procaz adolescente de Ojos bien cerrados) que deje boquiabiertos a los espectadores. O un muchacho bien plantado como Chris Klein que se robe las miradas de las espectadoras. O unos hermosos paisajes campestres en pleno verano, para que ella y él aparezcan ligeros de ropas de vez en cuando.

¿Y qué película obtenemos cuando mezclamos todos esos ingredientes? Aquí en la tierra. Cualquiera podría pensar que una película que reúna todos esos elementos tiene que funcionar. Pero, contra todo pronóstico, Aquí en la tierra no funciona. El problema radica en que la cinta, si bien se ciñe a la receta del melodrama, carece por completo de la sal y la pimienta del cine: una buena historia y unos personajes bien desarrollados.

Sobre la historia como tal no hay mucho que decir: avanza a los trancazos y los conflictos no son verosímiles. Los personajes, por su parte, no tienen ni un centímetro de profundidad y sus motivaciones se diluyen cada vez que la historia lo exige. Por ejemplo, el novio provinciano se deja aplastar por el recién llegado sin oponer resistencia, mientras su rival cambia de personalidad como por arte de magia. Y ¿qué se puede decir de la hermosa protagonista de Aquí en la tierra? Ella, confundida, permanece allá en la luna.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.