Nombre: 8 mujeres
Categorías: Comedia, Misterio, Musical, Crimen
Director: François Ozon
País: Francia
Año: 2002

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Mauricio Reina * *

8 mujeres (2002)

Una burla

8 mujeres es una película pretenciosa, que combina varios géneros y no triunfa en ninguno. La cinta es un híbrido de musical, drama, comedia y enigma policíaco, que llama la atención por su audacia pero decepciona por sus resultados. Hay que reconocer que el director Francois Ozon eligió una prueba con un altísimo grado de dificultad, pues es muy complicado que una película combine con éxito todos esos elementos. Pero quizás no se trate de un reto difícil, sino tan sólo de una burla que a mí no me hizo ninguna gracia.

Digo que puede tratarse de una burla, porque es evidente que Ozon no toma en serio ninguno de los géneros que explota: en 8 mujeres las secuencias de comedia son aburridoras, los segmentos dramáticos son inverosímiles, el enigma policíaco es gratuito y los números musicales son risibles. Lo peor es que los distintos géneros se aniquilan entre sí: el tono de comedia la resta credibilidad al drama, los números musicales le quitan seriedad al misterio policíaco, y así sucesivamente. ¿Cuál fue la intención del director al hacer semejante engendro? Vaya uno a saber.

La película cuenta la historia de ocho mujeres encerradas en una casa en la que un hombre ha sido asesinado. Se trata de la esposa de la víctima, sus dos hijas, su hermana, su cuñada, su suegra y dos empleadas. Cada una de ellas tiene motivos para haberlo matarlo, pero todas se declaran inocentes. Cuando uno se empieza a interesar en el misterio, viene el primer numerillo musical y hasta allí llegó todo. De ahí en adelante la cinta se dedica a revelar aspectos secretos de la vida de las mujeres, sin sutileza alguna y como quien tiene que salir de eso.

8 mujeres tiene un elenco de lujo, pero es difícil evaluar su trabajo en medio de la exageración intencional que domina las interpretaciones. Isabelle Huppert (la misma de La profesora de piano) tiene los mejores momentos de la película, entre ellos el único número musical que vale la pena. Por su parte, Catherine Deneuve podría demandar al director por la manera infame como la puso a bailar. Mención especial merece el admirable trabajo de vestuario, maquillaje y peluquería: fue lo único que escapó a los esfuerzos del director de ridiculizarlo todo.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

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