Nombre: Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero
Categorías: Aventura, Fantasía, Basado en una novela
Director: Varios
Año: 2005

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Mauricio Reina * * *

Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero (2005)

Sorpresas en el ropero

¿Qué tal el sándwich en que han metido a Las crónicas de Narnia? Unos la juzgan tan sólo por ser una cinta que exalta los valores cristianos. Otros la comparan con El señor de los anillos, porque los autores de los libros que inspiraron las películas —C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien— enseñaron al mismo tiempo en la Universidad de Oxford.

Los dos criterios son inadecuados para evaluar Las crónicas de Narnia. Quien quiera verla como una película cristiana, encontrará alusiones a la Biblia y una moraleja que parece sacada del catecismo Astete. Pero quien deje la lupa exegética en la casa podrá ignorar las referencias religiosas y ver un entretenido filme sobre el eterno conflicto entre el bien y el mal.

¿Y la comparación con El señor de los Anillos? Ganas de molestar... Aunque ambas cintas crean mundos imaginarios, el universo de Tolkien es de marca mayor mientras que el de Lewis es de matiné de Disney. Y que conste que eso no es malo: con sus héroes infantiles y su imaginativo desarrollo visual, Las crónicas de Narnia es una película perfecta para ver con niños un sábado por la tarde. ¿Qué niño no disfruta las aventuras de cuatro hermanitos que ingresan en un mundo lleno de sorpresas por la puerta de un ropero?

Los actores que representan a los cuatro hermanitos son la clave de la cinta. Cada secuencia funciona o fracasa dependiendo de cuál de los niños la lidere. Por ejemplo, la pequeña Georgie Henley es sencillamente encantadora, mientras que a William Moseley le queda grande el traje de héroe salvador. Un último comentario sobre los irregulares efectos especiales: los ojos del león son un desastre, sobre todo comparados con la apabullante mirada de King Kong.

Publicado en el periódico EL TIEMPO (edición nacional). ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados