| Nombre: | Click, perdiendo el control |
| Categorías: | Comedia |
| Director: | Frank Coraci |
| Año: | 2006 |
Otras reseñas para esta película
Click, perdiendo el control (2006)
Apaga tus problemas
Las patologías de la sociedad constituyen una fuente inagotable de ideas para el cine. Una de ellas es la obsesión por el control. Entre la intolerancia al fracaso que se incuba en la complaciente educación infantil y la dictadura de la productividad que gobierna la vida adulta, cualquiera vendería un pedacito de su alma para poder controlar su vida. Con la frustración respirándoles en la nuca, los controladores se debaten entre dos de los males dominantes de nuestros tiempos: el estrés y la depresión.
Con estas ideas en mente, uno se entusiasma cuando empieza a ver ‘Click, perdiendo el control’, una cinta sobre un hombre que puede controlar su mundo. Adam Sandler caracteriza a un personaje que va a comprar un control para su televisor y termina adquiriendo un aparato para manejar su vida. El artefacto le permite hacer cosas simples como acallar la cantaleta de su esposa, o complejas como viajar al futuro para atestiguar su propia muerte.
Son tantas las reflexiones que suscita de esta trama, que es una lástima que la cinta abandone aspiraciones mayores y termine convertida en una colección de chistes flojos. Por supuesto que una idea como esta se puede tratar con sentido del humor. De hecho, el absurdo que rodea las reflexiones existenciales ha sido abordado con exquisita ironía por excelentes guionistas y directores como Charlie Kaufman, Spike Jonze o el mismo Woody Allen.
Pero no hay reflexión existencial que sobreviva a chistes tan tontos como los de ‘Click, perdiendo el control’. Uno se aburre un poco cuando ve por primera vez el apunte de un perro que trata de copular con un muñeco de felpa; cuando lo ve por cuarta vez, siente ganas de agarrar el control de la película y hacer click.
Publicado en el periódico EL TIEMPO (edición nacional). ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados
