| Nombre: | La intérprete |
| Categorías: | Thriller |
| Director: | Sydney Pollack |
| Año: | 2005 |
La intérprete (2005)
Un genocida de mentiras
La intérprete constituye un triunfo para su director y un fracaso para sus guionistas. El logro de Sydney Pollack no es poca cosa: el veterano cineasta logra imprimirle emoción a una historia bastante plana e inverosímil. Como si fuera poco, Pollack también actúa en la cinta, y lo cierto es que lo hace bastante bien.
Pero vamos a la historia. En medio de fuertes medidas de seguridad, las Naciones Unidas se preparan para recibir a un jefe de Estado africano acusado de genocidio (Earl Cameron). Una intérprete (Nicole Kidman) oye por casualidad una conversación en la que alguien asegura que el jefe de Estado será asesinado. Al denunciar el hecho, la intérprete recibe protección de un agente federal (Sean Penn), quien sospecha que ella puede estar involucrada en el plan.
Como cualquier thriller político que se respete, esta cinta está llena de giros inesperados. Pero mientras los giros de las películas respetables son consistentes con el planteamiento de la trama, los de La intérprete son tan insólitos que parecen sacados del sombrero de un mago de primera comunión. Los ires y venires de la historia son tan forzados, que al final de la proyección la protagonista ya no tiene nada que ver con lo que era al comienzo.
A pesar de sus deficiencias, La intérprete es una alternativa aceptable para una tarde de aguacero. Claro que para disfrutarla uno debe suponer que la sofisticada y angelical Nicole Kidman puede encarnar la sed de venganza del oprimido pueblo africano, y que el fragilísimo Earl Cameron es capaz de ordenar un genocidio. Lo dicho: quien quiera verosimilitud, que vea otra cinta.
Publicado en el periódico EL TIEMPO (edición nacional). ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados
