| Nombre: | Buffalo 66 |
| Categorías: | Drama, Comedia |
| Director: | Vincent Gallo |
| Año: | 1969 |
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Buffalo 66 (1969)
No hay que esconderse más
"Could you hold me please? Don't touch me."
Billy Brown
Buffalo 66 narra la historia de una venganza que progresivamente se transforma en una truncada historia de amor. Billy sale de la carcel. sale dispuesto a acabar con la vida del jugador de futbol que lo hizo perder todo su dinero con esa jugada arreglada. Layla sale de la nada, es una fantasmita amigable de ojos grandes y brillantes que se interpone entre Billy y su mirada amarga, su ira incontenible —incomprensible—, su frustración y su búsqueda urgente de un baño para orinar. El encuentro será providencial. Layla proveerá a Billy con justo lo que él necesita tras tantos años de ser ignorado y despreciado: un poco de atención, una sonrisa, un abrazo en la cama para antes de dormir. Billy huirá aterrado de su dulzura en búsqueda de su añorada venganza prometiendo regresar.
Antes de cumplir con su cometido, Billy visitará a sus padres, los enfrentará. El viaje de Billy, corto, es un viaje de cierre. Por éso, junto a Layla, Billy recorrerá su vida insignificante, su orgullo de ser el campeón de la liga local de bolos. Así mismo, llamará a su único amigo y le dará todo lo que tiene en su locker, no es mucho. La nostalgia de Billy no es tanto de lo que tuvo sino de lo que nunca tendrá. Layla está al lado pero Billy no la ve, Layla es un rayo de sol en una tarde lluviosa pero Billy huye a las sombras para cubrirse.
Buffalo es una película novedosa de cámara ágil y edición de video musical. Las actuaciones de Vincent Gallo y Christina Ricci son convincentes, la pareja tiene química y Ricci es completamente adorable. Hay algo bizarro en la narración, algo que luce irreal, pesadillesco, los colores opacos y granulosos incrementan esa sensación. Hay humor por todos lados, sarcasmo detrás del pesimismo de Billy, surrealismo durante la visita a los padres, ironía omnipresente en las conversaciones entrecortadas entre los personajes. La música de la película es cuidadosamente elegida por Gallo para acompañar intimamente las escenas. Todo funciona bien y el resultado es, para mi gusto, perfecto.
Dicen que Buffalo 66 habla de la agria relación de Gallo con sus padres y que es, simplemente, otro más de sus actos de egocentrísmo. Yo veo algo distinto: un amor temeroso y postmoderno que rehusa surgir, la magia de la lentitud y la paciencia, el realismo que imprime la personalidad de Billy. Yo veo a Layla y soy feliz, Layla me basta, Layla es suficiente para volver a alquilarla una y otra vez.
