Nombre: Casa de arena y niebla
Categorías: Drama
Director: Vadim Perelman
Año: 2003

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Miren Vitore Magyaroff De la Lombana * *

Casa de arena y niebla (2003)

Historia: Lo único que le quedaba a Kathy Niccolo, una drogadicta rehabilitada y abandonada por su esposo, era la casa que su papá le dejó cuando murió. Sin embargo un aparente atraso en el pago de los impuestos le hará perla. Massoud Behrani un excoronel iraní que tuvo que huir a Estados Unidos años atrás, comprará la casa con la idea de arreglarla para después venderla en un mejor precio. Pero Kathy no está dispuesta a ver cómo le quitan lo único que le queda y hará lo imposible por recuperar lo que, según ella, le pertenece.

Qué pensar: la película empieza bien, se tiene a Behrani para odiar por haberle quitado la casa a Kathy a quien se tiene para querer por haber dejado las drogas después de que su esposo la abandonara. Pero la situación parece complicarse cuando se sabe que Berahni tiene dos trabajos para sostener a su familia, pues el odiado pasa a ser querido y la casa parece ser para cualquiera de los dos. La película se vuelve dura, la atmósfera pesada, triste, pero la historia nos tiene totalmente atrapados. Ben Kingley, Jennifer Connely y la iraní Shohreh Aghdashloo nos atraparon con sus excelentes actuaciones. Sin embargo hay un punto en que esa trama pesada se pasa de dura para volverse inverosímil. La historia de descarrila, es como si se le fueran las luces al guionista, como si las cosas no fueran lo suficientemente duras y tocara empeorarlas. El problema no es lo fuerte de la historia, se sabe antes de ver Casa de arena y niebla que no será una película que nos permitirá comer palomitas y gaseosa sin atragantarnos, sino que se sale de los límites de la realidad. El innecesario nuevo rumbo que toma la historia hace que quien quiera ir a verla esté preparado para sufrir y sufrir.