Nombre: Los falsificadores
Categorías: Drama, Política, Basado en hechos reales, Guerra, Basado en una novela, Histórica
Director: Stefan Ruzowitzky
País: Austria
Año: 2008

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Javier Moreno

Los falsificadores (2008)

Nunca serán los últimos

Zoran Music estuvo en Dachau y jamás dejó el lager. Lo cargó en su espalda. Pintó pilas de cuerpos desnudos y desnutridos hasta el fin de sus días. Cuerpos desnudos, rostros momificados, carbón sobre papel.

Siempre el mismo cuadro, siempre el mismo título.

Wir sind nicht die letzten.

No somos los últimos. 

Por muchos años intentó evadirlos. Pintó catedrales italianas, y paisajes italianos muy verdes, pero cada tanto llegaba el día cuando simplemente no podía escapar de ellos, estaban ahí. Pintarlos era su responsabilidad, su deuda con los muertos.

Su deuda, sí. 

Porque sentía, no podía evitarlo, que había sobrevivido a costa de ellos.

Primo Levi estuvo en Auschwitz y alguna vez escribió que no estaba suficientemente vivo para saber cómo matarse.

También escribió lo siguiente: "Pero además de los funcionarios propiamente dichos, hay otra vasta categoría de prisioneros que, no favorecidos inicialmente por el destino, luchan tan sólo con sus fuerzas por sobrevivir. Hay que remontar la corriente; dar la batalla todos los días al hambre, al frío y a la consiguiente inercia; resistirse a los enemigos y no apiadarse de los rivales; aguzar el ingenio, ejercitar la paciencia, fortalecer la voluntad. O, también, acallar la dignidad y apagar la luz de la conciencia, bajar al campo como brutos contra otros brutos, dejarse guiar por las insospechadas fuerzas subterráneas que sostienen a las estirpes y a los individuos en los tiempos crueles. Muchísimos han sido los caminos imaginados y seguidos por nosotros para no morir: tantos como son los caracteres humanos. Todos suponen una lucha extenuadora de cada uno contra todos, y muchos, una suma no pequeña de aberraciones y de compromisos. El sobrevivir sin haber renunciado a nada del mundo moral propio, a no ser debido a poderosas y directas intervenciones de la fortuna, no ha sido concedido más que a poquísimos individuos superiores, de la madera de los mártires y de los santos."

Salomon Sorowitsch estuvo en Mauthausen y luego en Sachsenhausen y no, no era ni un santo ni un martir.

Salomon Sorowitsch hizo lo que pudo.

Salomon Sorowitsch no les iba a dar el gusto de sentirse culpable por seguir vivo.


Z. Music, No somos los últimos, 197?

(Comentario patrocinado por mi blog de estrenos en TCM, que paga por mi comida y la de mi gato.) 

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