Nombre: There will be blood
Categorías: Drama, Comedia, Suspenso, Western, Política, Religiosa, Documental, Basado en hechos reales, Basado en una novela
Director: Paul Thomas Anderson
Año: 2008

Otras reseñas para esta película

Otto Gómez * * * *

There will be blood (2008)

Misantropía

En el último plano de Magnolia, Claudia Gator mira a la cámara –nos mira directamente a los ojos- y sonríe. Es un instante estremecedor. En There Will Be Blood, la más reciente película de Paul Thomas Anderson, no hay muchas sonrisas (realmente muy pocas) pero logra estremecernos de entrada y sin decaer hasta los créditos finales. 

Esta vez estamos frente a Daniel Plainview, un hombre que se acerca a la monstruosidad misma, pero que sin embargo logramos comprender. Somos testigos directos –quizá demasiado directos- de su transformación. Lo podemos intuir con sólo ver esos primeros minutos llenos de silencio donde el rostro de Plainview nos deja entrever una ambición que aún desconocemos. 


De allí en adelante iremos con cuidado –paso a paso- por la vida de este hombre que no escatimará esfuerzos para realizar lo que se propone. Embebido por una ambición totalmente enfermiza por el petróleo, descubrirá que la humanidad misma es su gran desprecio. Se topará con otro hombre tan ambicioso como él en la forma de un joven predicador cristiano. Tendrá que ser padre además de magnate del petróleo. Deberá bordear los límites de la simpatía, del amor, de la familia, de su humanidad para convertirse en el millonario Daniel Plainview. 


Es, creo, una gran película. Pocas veces –muy pocas- se sale del cine con la certeza de haber visto una obra genial. Lo que llaman una obra maestra. Sus encuadres parecen perfectos. Su música inquietante (del guitarrista de Radiohead Jonny Greenwood) no desentona en ningún momento. Las actuaciones –desde Day-Lewis, pasando por Paul Dano hasta el actor más secundario- están todas donde deben estar. ¿Será posible tanta perfección? No lo sé. No me sorprendería que en un futuro no muy lejano la gente mire con admiración a Day-Lewis en There Will Be Blood como lo hacen hoy en día con Brando en El Padrino o DeNiro en Raging Bull. Tampoco lo sería que comparen a Paul Thomas Anderson con Kubrick o Altman. Ni mucho menos que comparen a la película misma con Ciudadano Kane. No. Nada de esto me parecería absurdo; Paul Thomas Anderson se acerca cada vez más –si es que ya no lo ha hecho- al mejor trabajo en toda su carrera.

 

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.