Nombre: La vida en rosa
Categorías: Drama, Basado en hechos reales, Romance, Musical, Biográfica, De época
Director: Olivier Dahan
País: Francia
Año: 2007

Otras reseñas para esta película

Marco Antonio Fonseca Gomez * * *

La vida en rosa (2007)

La vie en rose

Después de hablar con una amiga que se declara admiradora de Edith Piaf y que ha visto dos veces La vie en rose, hemos llegado a la conclusión de que es una película melodramática y sensiblera, que apunta a los sentimientos del espectador: por eso no es extraño una vez se ha terminado la función, oír varios sollozos y llantos entrecortados dentro de la sala. Pero todo aquello no quita que sea una película digna de ver, como lo demuestra el merecido Óscar que se ha llevado recientemente Marion Cotillard y las excelentes críticas que la cinta ha cosechado en todo el mundo.

Por eso, ver La vie en rose es una experiencia sobrecogedora que lo deja a uno prácticamente sin aliento, no sólo por la excepcional representación de Marion Cotillard, por la galería de estrellas del cine francés que la acompañan –Gerard Depardieu y Emanuelle Seigner, entre otros-, y por su impecable puesta en escena, sino también por los sentimientos y angustias que nacen en el espectador al contemplar crudamente y en directo, la infernal y al mismo tiempo intensa lucha de una artista que a pesar de los demonios personales que arrastró a lo largo de su existencia y que la llevaron prematuramente a la tumba, logró con su manera particular de cantar hacerse un sitio entre las cantantes de música popular más grandes del siglo y perdurar para siempre.

La vie en rose muestra todo el recorrido que tuvo que enfrentar Edith Piaf para llegar a ser el mito que es hoy: su infancia miserable y traumática; su adolescencia como cantante en los bajos fondos parisinos; su ascenso a la fama, la consagración mundial y finalmente, su decadencia. Siguiendo una narrativa no lineal que muestra de manera simultanea en distintos momentos su vida, sus triunfos y sus caídas, la cinta logra despertar la compasión y la ternura hacía aquella mujer frágil y atormentada que cuando se subía al escenario embrujaba a todos con sus mágicas canciones y su presencia misteriosa. Y tal vez aquello nos hace comprender cuando finaliza la película por qué Edith Piaf cantó al final de sus días las siguientes líneas de la que es su más legendaria canción:

Non!  rien de rien…
Non! Je ne regrette rien
Ni le bien qu’on m’a fait
Ni le mal, tout ça m’est bien égal!

¡No! nada de nada…
¡No! no lamento nada
Ni el bien que me hicieron
Ni el mal, ¡todo eso me da igual!

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.