Nombre: Juno
Categorías: Drama, Comedia, Religiosa, Fantasía, Basado en hechos reales, Romance, Comedia dramática, Musical
Director: Jason Reitman
Año: 2008

Otras reseñas para esta película

Nanda Cadena * * * *
Samuel Castro * * * *
Javier Moreno

Juno (2008)

(Un)Planned (Un)Parenthood

Como Miriam trabaja como voluntaria en Planned Parenthood, vamos a Planned Parenthood un domingo por la tarde a comer perros calientes a dolar y conversar con fellow volunteers sobre la causa y los planes a futuro.

Planned Parenthood, o Paternidad Planeada, es una institución que ofrece información en métodos de planificación y abortos dado el caso. Es probablemente el edificio más feo de la zona: Un edificio de ladrillo pintado de blanco que parece una bodega abandonada. No tiene ventanas. Queda en el medio de un parqueadero este sí abandonado, como para completar el cuadro, y a la entrada del edificio, entre semana, se paran niños y niñas cristianos con pancartas sangrientas a advertir a todo aquel que entre -pero especialmente a esas niñas con cara confundida- que cruzar esa puerta es un camino directo y sin retorno a lo más profundo del infierno.

Y la penosa calidad de los perros calientes del bazar de Planned Parenthood ese domingo parece confirmar que, por lo menos, el lugar está maldido. Son los perros calientes más terribles que me he comido en mi vida.

Eso sí, me zampé tres.

Total es que hablamos de la causa, ustedes saben, uno hace cara de experimentado y liberal y discute con otros chicos experimentados y liberales todo eso sobre el sexo responsable y las opciones. Las mujeres tienen derecho a elegir, las opciones de planificación son infinitas y no interfieren con el delicioso intercambio de fluidos que rige nuestra existencia.

Discutimos, en particular, temas como:

¿Cómo dar sexo oral seguro a una mujer si no tenemos un dental dam en casa?

¿Cuáles son las regulaciones estado por estado con respecto al sexo oral?

¿Polyamory es legal en Kansas? 

Etcétera.

Somos muy maduros y evolucionados. Sí, esa es la palabra: evolucionados. Todos hemos llegado a ese estado superior de conciencia postadolescente donde hablar de esas cosas pierde todo el misterio y, si no se trivializa, al menos se profesionaliza. En el bazar de Planned Parenthood todos somos, de repente, especialistas en sexo responsable.

Pero no siempre fuimos así, lo sabemos.

Lo sabemos y por eso entendemos a Juno.

Juno, la diosa juvenil y postmoderna que también entiende, que sabe pefectamente cuáles son las consecuencias de cada acto y sin embargo la caga. Y es así: La gente la caga. No importa el grado de evolución cualquier día llega una amiga de la universidad a contarnos que necesita dinero para un aborto, porque en Colombia los abortos no son baratos y además son ilegales, y ahí todos ayudamos en la colecta porque cómo va a ser posible que Violeta tenga eso a estas alturas de la vida, en la flor de la edad, con un futuro todavía; no, no se puede. Cada cual pone lo que tenga, diez, veintemil pesos, Rosa pone cincuenta, Violeta no nos mira a los ojos esta vez, sólo recibe la plata y se va y a los dos días regresa a clase y aunque no dice nada uno sabe que ya ocurrió pero nunca pregunta, uno dice: Bueno, ya no es, y se olvida del asunto, hasta que tres meses más tarde vuelve a correr el rumor de que Violeta de nuevo la cagó con ese novio que tiene, ese bueno para nada, y de nuevo -¡cómo no!- es necesario ir a uno de esos antros antihigiénicos de la Caracas que anuncian en El Espacio para solucionar ese retraso tan inconveniente a estas horas de la vida, con tanto futuro y mundo por delante.

Y así otras cuatro veces más.

Los antros de la Caracas no son como Planned Parenthood, déjenme decirles. Esto es the real shit, no esa cosa edulcorada, limpia y gringa donde todos sonríen y son amables y quieren lo mejor para ti y para mí y para todos los demás. En los antros de la Caracas tienen entrada de prostíbulo, lobby de odontólogo psicópata, baño de estadio y consultorio del Doctor Sonrisas. La enfermera hace cara de comprensión y me dice, lo juro, «Mami»: «Mami, venga, siéntese, cuénteme, qué le pasa, cómo se siente, esto va a ser rápido, muy rápido, más rápido, más...» Y yo no sé cómo hace Violeta para sobrevivir las cinco veces, de verdad no sé. Yo veo eso y salgo corriendo y le digo a Ricardo que ni por el putas me dejo meter mano de esa bruja, que tiene que haber otra manera...

Y así es como tú naciste, mi amor.

Y así -claro- es como te perdí.

Aunque la vida no termina ahí, ni mucho menos. La vida sigue y uno quiere y crece y quiere y encuentra y vuelve a querer y pierde y aprende, como dijo alguna vez esa filósofa llamada Alanis Morrisette. You never lose, you learn.

(Comentario con el patrocinio de mi blog de estrenos en TCM)