Nombre: Paraíso Travel
Categorías: Drama
Director: Simón Brand
Año: 2008

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Luis Fernando Afanador Perez * * *

Paraíso Travel (2008)

Amor de inmigrantes

Teníamos la sospecha de que Paraíso Travel mejoraría al ser llevada al cine y así ocurrió: es mejor la versión cinematográfica que la novela. El drama de los protagonistas principales es más creíble en la película: despierta la solidaridad del espectador. Si repasamos y comparamos las dos tramas, los cambios –aunque no mayores- resultan significativos. Veamos. En la novela, Reina, quien utiliza a Marlon sin ningún escrúpulo para llegar a Estados Unidos por “el hueco”, desaparece en forma inexplicable para reaparecer al final con una justificación poco convincente y, sobre todo, que la deja en el papel de “mala”. Aquí también desaparece de la vida de Marlon apenas "coronan" su azaroso viaje– y tampoco queda uno muy convencido de que no la encuentre porque no la busca: el que no busca no encuentra- pero su reaparición es justificada con más claridad. Reina tiene su propio drama de búsqueda, creíble porque su madre nos es presentada con anticipación y de una manera menos vaga, circunstancia que es un aporte del guión. Y no sólo se trata de un problema narrativo: entender a Reina, comprender su extraña conducta, implica una lectura menos maniquea de la realidad.

Paraíso Travel pretende ser a la vez una historia de amor absoluta –y fallida- y una crónica de los inmigrantes colombianos en Nueva York. La novela enfatiza en la historia de amor y la película en la inmigración. Por eso en la segunda brillan más los personajes secundarios, por cierto con un casting muy bueno: Ana de la Reguera (Milagros, su novia neoyorquina con la suficiente fuerza para representar un dilema); Margarita Rosa de Francisco (la mamá de Reina); Vicky Rueda (la caleña) y John Leguizamo (Roger Pena), aunque a este último habría que recordarle que no se puede ser tartamudo a veces sí y a veces no. De otra parte el casting de Marlon y de Reina está muy bien; quizá por eso mejora la historia de amor, incluso para soportar el aguacero de la escena final, lugar común del cine: Desayuno en Tiffany´s y La chica del adiós.

En síntesis, una película interesante, bien filmada, que vale la pena ver y que nos acerca al tema de los inmigrantes. Sin embargo, uno tiene la sospecha que esto es una pincelada –con ciertas dosis de folclor de nuevo cuño, acompañadas por Fonseca-. Apenas la punta de un iceberg que empezamos a descubrir en toda su magnitud.