Nombre: Soy Leyenda
Categorías: Drama, Acción, Ciencia Ficción, Terror, Política, Religiosa, Fantasía, Basado en hechos reales, Guerra, Basado en una novela
Director: Francis Lawrence
Año: 2008

Otras reseñas para esta película

Pablo Muñoz *

Soy Leyenda (2008)

Redemption Denied

Ni siquiera a Richard Matheson le molestó The Omega Man, seminal clásico setentero que suponía el segundo acercamiento a su obra maestra, tras la fiel adaptación llamada The Last man on Earth con un sobrenatural Vincent Price e imágenes (el supermercado desolado, Price con la máscara de gas) de una belleza cautivadora. "Es demasiado distinta como para que pueda molestarme" afirmaba el autor.

The Omega Man tenía dos cosas estupendas: ver a Charlton Heston en el cine viendo Woodstock como forma de sobrevivir al apocalipsis y un final un tanto amargo, en el que cierta convivencia racial era posible entre los mutantes, de acento nuclear y postvampírico, y los humanos supervivientes.

Soy Leyenda es una adaptación peor: ahora Neville es , como mandan los canones, un esforzadísimo Will Smith y se toma prestada varias licencias. Este último superviviente lo es en un clima demasiado parecido a las mejores 28 días/ 28 semanas después (esos flashbacks de acento orgullosamente familiar), pero los vampiros son resumidos en un eufemismo y tienen uno de los diseños más abieramente cutres y risibles del cine de alto presupuesto, además la primera parte además de un excelente Will Smith y un desolado Nueva York poco más ofrece: la pérdida emocional del último recurso es demasiado parecida a Náufrago de Robert Zemeckis, que debería haber sido la auténtica odisea postmoderna sobre un postapocalipsis moral pero se quedó en new age para no iniciados o romancero campesino para amantes de la poesía española del siglo XV.

A Francis Lawrence le pasa algo parecido y hasta peor con su resolución:  los supervivientes aparecen al final por gracia divina y sin lo que el mismo Bob Marley  llamaba natural mystic. Por supuesto, a la gente le puede conmover ver a Will Smith recitar diálogos de Shrek y salvar al mundo al más puro estilo Terminator 2 (o bíblico, como prefieran simbolizarlo), demostrando que Cameron sigue creando escuela con sus finales, aunque pasen los años. Will Smith es, desde luego, el héroe del cine mainstream más convencional, desde el fiel neoliberal (la obscena En busca de la felicidad) hasta este científico que aprende a tener fe y a redimir a la humanidad: esta es su leyenda, la de una novela revolucionaria castrada por los grandes estudios.