Nombre: The Darjeeling Limited
Categorías: Drama, Acción, Comedia, Erótico, Aventura, Política, Religiosa, Documental, Fantasía, Basado en hechos reales, Comedia romántica, Comedia dramática, Musical, Road movie
Director: Wes Anderson
Año: 2008

Otras reseñas para esta película

Javier Moreno
Pablo Muñoz * * *

The Darjeeling Limited (2008)

No nos hemos encontrado

Alguna vez robé los diarios del viaje de mi tío por India. Estaban en su escritorio y los robé por dos días, nadie nunca lo notó. Eran cinco cuadernos pequeños amarrados con un caucho, y en ellos estaba la historia del viaje de mi tío por India, tras dejar Inglaterra luego de dos largos años en la fría Londres «aprendiendo a hablar con robots.»

En los diarios de mi tío había poemas y pequeños dibujos, también había tiquetes de tren agujereados y párrafos largos, en inglés y en español, hablando sobre ese país pero sobre todo acerca de sí mismo, de los motivos de su viaje y las cosas que el viaje -EL VIAJE-, con cada estación, dejaba y conjuraba en él. Hablaba de Benares y de Calcuta, pero también de sus días siendo niño en Bogotá. Hablaba de las vacas, la comida, y la sonrisa de la gente, pero igualmente de sus años en el colegio, de mi abuelo, de mi mamá y mis tías, de sus novias, de su mujer, de los robots y «otras mágicas máquinas cuenta-piedritas.»

No alcancé a leerlos todos. Los últimos los hojeé apenas, entre asustado y curioso -y también avergonzado-, y tras un día de explorarlos los volví a guardar en su sitio y nunca los miré de nuevo. Ahí siguieron, seguro, y cada vez que alguien menciona India los recuerdo y pienso en el viaje de mi tío y en el mío a través de sus palabras. Leer es compartir, supongo, y yo también veo -nítido- a un hombre junto al río que enciende el cuerpo de su padre. También lo veo y pienso -y piensa mi tío- que antes vimos a mi abuelo partir, y, al igual que ese hombre junto al río, no lo entendimos muy bien ni tampoco lo aceptamos del todo. Dijimos lo que correspondía, apenas. Lo justo. Recuerdo que mi papá me dijo: «Va a hablar su tío, seguramente va a decir algo lindo porque él es poeta,» pero cuando mi tío pasó al frente a decir lo que debía decir no dijo nada. Creo que rezó. No recuerdo si dijo algo más y dudo que haya sido memorable. Rezó, sí. Un padre nuestro, probablemente, o leyó un pedazo de la biblia, o un poema todeista cortito, y luego bajó los escalones y dejó que el padre continuara el show, hasta que el abuelo se convirtió en cenizas y se fue, y luego, un par de días más tarde, lo enterramos junto a un árbol de naranja en Pacho que él alguna vez sembró, entre una jarrita de arcilla.

De esas cosas hablan los diarios de mi tío por India. De India, y de todas esas cosas que ocurrieron antes de India. 

Adenda: Una receta

El chicken tikka massala no es un plato indio sino inglés, pero eso es lo de menos porque (1) es delicioso y (2) hoy en día hace parte del menú de cualquier restaurante indio, por más oscuro que sea. El chicken tikka massala necesita garam massala, y eso es dificil de conseguir, pero si tienen la suerte de tener una tienda pakistani o india junto a su casa, corran y cómprenlo, es una delicia.

El chicken tikka massala necesita tres pechugas de pollo, garam massala, cúrcuma, un tomate, una cebolla y media, ajo, gengibre, semillas de cilantro (coriander), paprika, chili en polvo, canela y cardamomo. Primero la cebolla se sofríe con un tallito de canela y el cardamomo. Luego el tallito de canela se saca y, en contraprestación, se echa una mezcla de los condimentos (en proporciones sensatas) sumados al ajo y el gengibre bien picados. Tras un minuto sofriendo y moviendo la mezcla continuamente, se echa el tomate picado y algo de pasta de tomate. Finalmente se pone el pollo, sal, un poco de agua, apenas para cubrir la mezcla, y se deja cocinar.

El chicken tikka massala se acompaña con arroz blanco y naan.  

(Comentario con el patrocinio de mi blog de estrenos en TCM)