| Nombre: | Spider-man 2 |
| Categorías: | Acción |
| Director: | Sam Raimi |
| Año: | 2004 |
Otras reseñas para esta película
Spider-man 2 (2004)
Espíritu de comic
Al igual que su antecesora, El hombre araña 2 tiene una virtud que pocas cintas de superhéroes poseen: es una película con espíritu de comic. Y no hablo sólo de la ambientación, la gama de colores o los encuadres del filme, que nos remiten al universo de las historietas. Me refiero a esa combinación de realidad y fantasía que hace que los comics sean el terreno ideal para cultivar los sueños.
Primero va la realidad. Los productores de El hombre araña han mantenido la esencia de su protagonista: se trata de uno de los superhéroes más humanos que existen. Peter Parker no solo tiene problemas en su trabajo como repartidor de pizzas y en sus clases de la universidad, sino que además tiene que lavar su traje de superhéroe en la lavandería de la esquina. Su inseguridad es tal, que de vez en cuando le fallan sus superpoderes sin saber por qué. Con semejantes tribulaciones, la identificación de millones de jóvenes es inmediata.
Después viene la fantasía. El superhéroe debe enfrentar al científico Otto Octavius, quien adelanta un experimento nuclear con unos brazos mecánicos acoplados a su columna vertebral. Ante el fracaso del experimento, Octavius se convierte en el maléfico Doctor Octopus, cuya obsesión es acabar con El hombre araña. Aparte de la realidad y la fantasía, la película tiene mucho humor. En este campo sobresale la actuación de J. K. Simmons, como el editor del diario en el que trabaja Parker. Sus escenas son una verdadera delicia.
A pesar de sus logros, dos cosas empañan la cinta. La primera es la apariencia del Doctor Octopus: aunque los efectos están bien logrados, el hombre con sus brazos mecánicos por momentos luce ridículo, apariencia que no le viene bien a ningún villano. El segundo problema es que la película es excesivamente larga: bien podrían haberle quitado media hora a los eternos dilemas existenciales del superhéroe. Bueno es humano, pero no tanto.
