| Nombre: | Seabiscuit |
| Categorías: | Drama |
| Director: | Gary Ross |
| Año: | 2003 |
Seabiscuit (2003)
Sin sorpresas
Cualquiera que haya ido a cine puede adivinar cómo termina Alma de héroes. Esta película la hemos visto decenas de veces, con un empaque distinto en cada ocasión. Se trata de la consabida historia de un perdedor que, cuando está a punto de tirar la toalla, hace un último intento y demuestra cuánto vale. El epítome del género es Rocky, la popular cinta protagonizada por quien podría ser el próximo gobernador de la Florida.
Como si un perdedor fuera poco, en Alma de héroes hay tres. El primero es un boxeador frustrado (Tobey Maguire), que intenta ganarse la vida como jockey a pesar de su excesiva estatura. El segundo es un entrenador de caballos de carreras (Chris Cooper), a quien sus colegas consideran un lunático por el amor que profesa hacia los animales. Y el tercero es un caballo con vocación de perdedor, a pesar de su notable pedigrí. Un empresario soñador los reúne, e inicia una peculiar aventura hípica que desafía todos los pronósticos.
A pesar de ser una típica producción de Hollywood, Alma de héroes tiene el mérito de haber tomado ciertos pequeños riesgos en el guión y la dirección. Un ejemplo de ello es la decisión de recrear el comienzo de la carrera decisiva con fotos de la época y sonido de radio, en lugar de hacerlo con el tradicional paneo sobre la multitud efervescente que dictan los cánones del cine comercial.
Esto no quiere decir que la película esté libre de problemas. Los lugares comunes abundan y en más de una ocasión ofenden al espectador. A modo de ilustración, hay que decir que la escena en la que aparece la pierna entablillada del jockey junto a la pata enyesada del caballo constituye un simbolismo de guardería infantil. A ello se suman algunos vacíos evidentes en la construcción de los personajes, como por ejemplo los escasos antecedentes del jockey como boxeador, o la superficial relación del empresario con su hijo.
Lo mejor de la cinta es el trabajo del elenco. A pesar de las limitaciones de su personaje, Chris Cooper hace un magnífico papel como el hosco entrenador. Jeff Bridges no se queda atrás como el soñador empresario, mientras Tobey Maguire cumple el loable objetivo de hacernos olvidar su personaje de El hombre araña.
