| Nombre: | Munich |
| Categorías: | Drama, Acción |
| Director: | Steven Spielberg |
| Año: | 2005 |
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Munich (2005)
Ojo por ojo
Munich es una de las películas más audaces de Steven Spielberg, pero no es una de las mejores. Sin duda es audaz tratar de ponerle matices a una discusión que suele moverse entre extremos: el conflicto entre judíos y palestinos. Pero es aún más audaz que Spielberg, uno de los judíos más admirados y emblemáticos de su comunidad, se atreva a hacer una crítica a los métodos y los fines de la causa sionista.
La película empieza con el secuestro y el asesinato de once atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich de 1972, a manos del comando terrorista palestino Septiembre Negro. Días más tarde el gobierno israelí, con Golda Meir a la cabeza, contacta a un reservista llamado Avner para que se encargue de liquidar a los palestinos que cometieron el asesinato. A partir de ahí la película sigue la cruenta ejecución de la misión de Avner y sus hombres.
Munich es un thriller político y a la vez una reflexión ética, y le va mejor en lo segundo que en lo primero. El filme dedica buena parte de sus extensas dos horas y cuarenta minutos a explorar la planeación y la ejecución de los asesinatos de los terroristas palestinos. Esta porción de la cinta no es nada especial: oscila con una facilidad pasmosa entre la intrascendencia de un episodio de Misión Imposible y la cruda violencia de cualquier filme asiático de gángsters.
Lo que sin duda saca adelante la cinta es la transformación que sufre Avner (bien caracterizado por Eric Bana), quien pasa paulatinamente de la fe ciega en su misión al hastío de la violencia y de los métodos del servicio secreto israelí. El escepticismo en que cae Avner es el mismo que guía el planteamiento de fondo de Spielberg: no hay ningún fin que justifique tanta violencia, y menos la lucha de dos pueblos por un pedazo de tierra.
