| Nombre: | Mar adentro |
| Categorías: | Drama |
| Director: | Alejandro Amenábar |
| Año: | 2004 |
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Mar adentro (2004)
Madurez
Buenas noticias: a sus 32 años, Alejandro Amenábar ha alcanzado la madurez como director. Desde su debut con Tesis, pasando por Abre los ojos, hasta el sofisticado suspenso de Los otros, el cineasta mostró un manejo admirable del lenguaje cinematográfico. Pero, a pesar de su maestría, sus historias lucían artificiosas e intrascendentes.
Cuando parecía destinado a ser un clon de M. Night Shyamalan, Amenábar ha dado un gran salto al poner su virtuosismo al servicio de una historia relevante. Se trata de un episodio real sucedido en España: Ramón Sampedro sufre un accidente que lo deja tetrapléjico y lo confina a una cama durante treinta años. Ante la desolación de su inmovilidad, Ramón decide morir dignamente pero no encuentra eco en los estrados judiciales. Sólo le queda una salida: “quien de veras me ame, me ayudará a morir”.
Si este filme se hubiera hecho en Hollywood, se centraría en la épica batalla judicial de un hombre para quitarse la vida. Mar adentro opta por un camino más difícil, pero mucho más interesante: presentar la vida cotidiana de Ramón y, a través de ella, las motivaciones de su decisión. El logro de la cinta no sólo consiste en mostrar la tragedia de una vida condenada a la inmovilidad, sino en evidenciar la sensatez de una posición radical sobre un tema tan polémico como la muerte asistida.
Mar adentro también es una lección de actuación. Mucho se ha hablado del magistral trabajo de Javier Bardem, quien con los escasos recursos de su mirada y su voz se consolida como el mejor actor de habla hispana en la actualidad. Pero el resto del elenco no se queda atrás: ellos también son responsables de la sobrecogedora atmósfera que inunda la sala cuando termina la proyección.
