| Nombre: | Magnolia |
| Categorías: | Drama, Comedia, Suspenso, Erótico, Policiaca, Fantasía, Basado en hechos reales |
| Director: | Paul Thomas Anderson |
| Año: | 1999 |
Magnolia (1999)
Pague una y vea dos
Si usted, amable lector o lectora, es de los que enfrentan la crisis económica procurando que cada peso rinda lo más posible, Magnolia es una buena opción. Por el precio de una sola boleta, el director Paul Thomas Anderson le ofrece dos películas. Bueno, en realidad es un solo filme con dos partes bien diferenciadas, pero las tres horas de proyección dan para tanto que es como si se tratara de dos películas. La primera es entretenida y bastante buena, a pesar de que por momentos resulta un poco confusa. La segunda es lenta y aburridora, y su único propósito es aclarar la confusión de la primera.
Pero, contrario a lo que podría pensarse, Magnolia tiene muchas cosas buenas que vale la pena ver. La película ofrece excelentes actuaciones, escenas muy bien construidas y conflictos convincentes. El espectador, por su parte, debe contar con una buena dosis de paciencia y hacerse a una silla cómoda para poder pescar las joyas sin caer en el desespero.
La película consta de una serie de narraciones paralelas que muestran las vivencias simultáneas de varios personajes. Aunque al principio los distintos episodios parecen estar desligados, en el transcurso del filme terminan cruzándose. Además todas las historias tienen en común una reflexión sobre la falta de amor y respeto entre los seres humanos y, en particular, de los padres hacia los hijos.
Las historias y sus vínculos son tan complejos que al director le toma dos horas plantearlos y una hora más desenredarlos. Sin embargo, aquí les va un idea. Earl Partridge es un viejo magnate de la televisión que está agonizando, mientras su segunda esposa (Julianne Moore) se arrepiente de haberse casado con él por dinero. El hijo del magnate (Tom Cruise) lo ha abandonado hace mucho tiempo y se ha dedicado a dictar seminarios acerca de cómo seducir mujeres.
De otra parte, Jimmy Gator es el presentador de un concurso de televisión para niños genios, quien al saber que le quedan pocas horas de vida decide buscar a su hija que lo ha abandonado años atrás. Ella ha caído en la drogadicción y no quiere saber nada de Jimmy, pues asegura que fue abusada por él en el pasado. En el concurso de televisión conocemos además la historia de un niño genio y su explotador padre que sólo piensa en el premio. Como si eso fuera poco, tenemos la historia de otro famoso niño genio de antaño (William H. Macy) que perdió todo su talento cuando le cayó un rayo. ¿Ven de dónde salen las tres horas de proyección?
Pero no se desanimen. Reitero que en Magnolia hay verdaderas joyas que lo motivan a uno a tener paciencia. Cabe destacar, por ejemplo, tres actuaciones excelentes: la de Tom Cruise en una brillante escena en la que es entrevistado por una periodista, la de Julianne Moore cuando compra drogas letales en una farmacia, y la del niño Jeremy Blackman cuando le dan ganas de orinar en pleno concurso. Mención aparte merece William H. Macy (el mismo de Fargo) por su caracterización del viejo niño genio al que le cayó un rayo. La escena en la que se enamora del dependiente de un bar es memorable.
El joven guionista y director Paul Thomas Anderson parece tener tantas cosas para decir en Magnolia, que peca por exceso en más de una ocasión. Pero en el caso de un cineasta tan talentoso como él, ese es un mal menor que se soluciona con el tiempo.
