| Nombre: | Julia, una mujer seductora |
| Categorías: | Drama, Comedia |
| Director: | István Szabó |
| Año: | 2004 |
Julia, una mujer seductora (2004)
¿Quién utiliza a quién?
El uso de la seducción para manipular a las personas es tan viejo como la humanidad. Uno de los casos más comunes es el de los hombres y mujeres de cierta edad que caen en las garras de algún juvenil depredador. El mundo está lleno de vividores y vividoras que aprovechan la debilidad de los años para conseguir cualquier cosa a punta de galanteos. Pero a veces pasa que quien va por lana sale trasquilado.
Eso sucede en Julia, una mujer seductora, cinta basada en una novela de W. Somerset Maugham. En ella Annette Bening interpreta a Julia, una actriz de cincuenta y tantos años de edad que empieza a temer por su ocaso profesional. Además de lidiar con su propia inseguridad, Julia tiene que enfrentar a dos explotadores. Uno es su esposo (Jeremy Irons), quien sólo está con ella por su éxito. El otro es un muchacho que la seduce para convencerla de que promueva a una joven actriz, tan bella como mediocre.
El alma de la cinta es Annette Bening, cuya brillante actuación le mereció una nominación como mejor actriz en la pasada entrega de los premios Oscar. Su personaje recorre todos los matices de una mujer que ha triunfado en su carrera profesional y ha fracasado en su vida personal. La Julia que construye Bening parece ceder ante los abusos de los demás, pero al final se sale con la suya con un delicioso cinismo.
Pero así como el brillo de Bening es el mayor activo de la película, también se convierte en su punto más débil. Los personajes masculinos que deberían hacerle contrapeso son tan pusilánimes y despreciables, que llevan la historia a los peligrosos terrenos del melodrama y le quitan mérito a las acciones a Julia. Como diría una amiga mía: mejor sola que con semejantes pegotes.
