Nombre: Carandiru
Categorías: Drama, Política, Basado en hechos reales, De época
Director: Héctor Babenco
País: Brasil
Año: 2003

Otras reseñas para esta película

Mauricio Reina * *

Carandiru (2003)

Superficialidad

En 1992 ocurrió una tragedia carcelaria en Brasil: la policía se tomó una prisión en Sao Paulo para neutralizar un levantamiento, y terminó matando a 111 reclusos. Héctor Babenco, el director que en los años ochenta adquirió fama mundial con El beso de la mujer araña, regresa a las pantallas con Carandiru para ofrecer su peculiar visión de los hechos.

Digo que se trata de una visión peculiar, porque la película trata de combinar la denuncia con la comedia, y fracasa en el intento. Las primeras dos horas de la cinta buscan divertir al espectador con una visión ligera de las historias de algunos presos, especialmente aquellas relacionadas con la homosexualidad y la infidelidad. Este largo sainete es tan superficial, que no cumple el cometido básico de dotar a los personajes de un contexto y unas motivaciones, y mucho menos logra que el espectador sienta algún tipo de empatía hacia ellos. 

En la última media hora, el director recuerda que no está contando chistes sino un episodio terrible y opta por teñir de sangre la pantalla. A pesar de la música trascendental y el tono seudo-documental (¿por qué los sobrevivientes hablan a la cámara?), el desenlace de la cinta vuelve a pecar de exceso de superficialidad. Es imperdonable que tras una proyección tan larga, uno se quede sin saber cosas tan importantes como el porqué del levantamiento carcelario (es inverosímil que todo haya empezado por una cuerda de colgar la ropa, como muestra el filme) o las alternativas que tenían las autoridades para controlar la situación.

Una tragedia carcelaria tan lamentable como la de Carandiru merece una reflexión cinematográfica que intente explicar por qué pasó lo que pasó, y que además ofrezca una visión respetuosa de sus víctimas. Habrá que esperar a que esa reflexión la haga otra película, porque Carandiru no tiene lo uno ni lo otro.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados 

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.