Nombre: Apuesta final
Categorías: Drama, Acción, Suspenso
Director: John Dahl
Año: 1998

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Mauricio Reina * * *

Apuesta final (1998)

El hombre de las galletas

Comer galletas Oreo es un arte que no muchos dominan. Para disfrutar a plenitud el popular sandwich de dos galletas de chocolate relleno con crema de vainilla hay separar las dos mitades y comerlas una por una. Pero la separación no se puede hacer de cualquier manera. Para evitar que las galletas se rompan es necesario girar una sobre la otra ejerciendo una ligera presión hacia afuera. Y un detalle adicional: nunca se debe comer primero la mitad que haya quedado con más crema, porque de esa manera la segunda galleta resultaría insípida.

Apuesta Final nos muestra que Teddy KGB (John Malkovich) conoce muy bien esos secretos. Pero además de dominar el arte de comer galletas, KGB es un verdadero genio para jugar el póker y una figura prominente de la mafia rusa en Nueva York. Por eso pocos de los que pasan por su mohoso salón de juego clandestino salen victoriosos. Una de sus víctimas es el joven Mike McDermott (Matt Damon), quien combina la pasión por el juego con sus estudios de Derecho. El pobre Mike, con su cara de yo no fui y sus buenas maneras, es otro coloso del póker, pero con KGB no tiene suerte y pierde los 30.000 dólares que había ahorrado para su matrícula universitaria.

Ante semejante desastre Mike decide dejar el juego, en buena medida presionado por su novia, quien cree que los estrados judiciales constituyen un futuro más digno y prometedor que los sórdidos salones del circuito neoyorquino de póker. Pero la pasión de Mike por el juego es más fuerte que su amor por los códigos. Por eso cuando su viejo amigo Worm (Edward Norton) sale de la cárcel, el prospecto de abogado vuelve a las andanzas y descuida sus estudios y su relación afectiva.

Lo grave del asunto es que Worm le debe 15 mil dólares al sanguinario KGB, y el único que le puede ayudar a conseguir tal suma para salvar su pellejo es Mike y su legendaria habilidad para las cartas. Como es de esperar, el pobre Mike va de tumbo en tumbo hasta terminar enfrentado de nuevo en el póker con el temible KGB, el mismo que meses atrás lo había llevado a abandonar el juego.

Con este argumento el director John Dahl logra hacer una buena película, en buena parte gracias al trabajo del notable elenco. Como si la presencia de Damon, Norton y Malkovich fuera poca cosa, Apuesta final cuenta además con las solventes actuaciones de John Turturro y Martin Landau. Semejante constelación de estrellas sustenta con su trabajo una narración que se apoya esencialmente en los personajes, sus relaciones y sus motivaciones. La única que desentona en el brillante reparto es Gretchen Mol, quien no logra convencer en su papel de novia de Mike.

El guión de la película constituye a la vez su aspecto más débil y su punto más fuerte. Hacia la mitad de la cinta la relación entre Mike y su amigo Worm empieza a patinar en un conflicto reiterativo que amenaza con echar la historia por la borda. Pero es el mismo trabajo de los guionistas el que logra sacar adelante la historia con un desenlace contundente.

Lo demás es disfrutar de una dirección tan sobria como efectiva, y de una buena banda sonora que oscila entre un jazz de sótano y un funky sabrosón. Y, sobre todo, de esa memorable escena en la que John Malkovich, enfundado en su camisa barata y su sudadera roja, nos muestra cómo se deben comer las Oreo mientras define con Mike sobre una mesa de póker quién es el verdadero hombre de las galletas.

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados 

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