Nombre: Cómo casarse y mantenerse soltero
Director: Éric Lartigau
Año: 2006

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Pedro Felipe * * *

Cómo casarse y mantenerse soltero (2006)

Alain Chabat y Charlotte Gainsbourg ya habían protagonizado en 2006 varias reseñas en ochoymedio, nuestra prestigiosa publicación. El título de la peli era La ciencia del sueño, y la opinión predominante había sido No way.

Esa parejita también despachó el año pasado los papeles protagónicos de otra comedia: Prête-moi ta main, alias Cómo casarse y mantenerse soltero. La cinta trata sobre un cuarentón (Chabat) experto en perfumes, único varón en una familia extremadamente matriarcal, quien de golpe se ve contra las cuerdas acuciado por sus hermanas y su señora madre, las cuales le exigen casarse con lo que sea. Ante semejante encrucijada, nuestro héroe opta por establecer un contrato-farsa con la hermana de un amigo (Charlotte Gainsbourg), que consiste en pagarle por hacerse pasar por su prometida, y desaparecer cuando los oscuros nubarrones nupciales hayan pasado. El problema radica en que todo el mundo queda fascinado con la prometida (quien es en efecto fascinante) y el contrato se torna inmanejable: la familia pide argollas, bebés, viaje de bodas.

Antes que nada debo reafirmar que Alain Chabat me hace reír cada vez que abre la boca. Cuando la mantiene cerrada no, me es indiferente; su figura no es graciosa, como la de Coluche, por ejemplo. Pero desde la primera vez que lo vi actuar con su banda de Les Nuls sus ocurrencias me llegaron a la parte del corazón sensible a lo hilarante, que es una zona del pecho muy bien resguardada, la cual brinda sus entrañables frutos al ser percutida en el ángulo preciso. En Cómo casarse y mantenerse soltero la cosecha no es nada despreciable.

Charlotte Gainsbourg, por su parte, se pasea por la pantalla con toda naturalidad, confirmando una vez más que se ha ganado a punta de méritos actorales su espacio en el séptimo arte, y no por ser la hija adorada de un genio de la canción como lo fue su señor padre Serge Gainsbourg. Así, a pesar de que no aspiro a ser objetivo, considero que debido a la gracia de los actores el resultado le arrancará sonrisas a los espectadores, bien sean estos mejicanos, togoleses, samoanos o etcétera.

¿Conclusión? Relájense, grandes y verdaderos amigos de lo auténtico, pues —repito— esta peli cuenta con dos buenos pilotos interpretando papeles a su medida. A mí casi se me olvida que el rollo trata sobre dos lobos esteparios que se quieren hacer pasar por tortolitos.

¿Moraleja? No te cases por amor.

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