Nombre: Esto huele mal
Categorías: Drama, Comedia, Cine colombiano, Basado en una novela
Director: Jorge Alí Triana
País: Colombia
Año: 2007

Otras reseñas para esta película

Martín Franco * * ½

Esto huele mal (2007)

El problema es que la gente no para de reírse. Y uno no sabe, al final, si eso habla bien o mal de Esto huele mal, la más reciente película de Jorge Alí Triana, basada en la novela de Fernando Quiroz. No se sabe, digo, porque en el fondo burlarse de una tragedia tan grande como la bomba del Club El Nogal, que explotó en febrero de 2003 por obra y gracia de las FARC, no justifica ni siquiera un mal chiste de infidelidad.

La trama, para ahorrarnos detalles que casi todos conocen, es sencilla: Ricardo Caicedo, un ejecutivo exitoso y mujeriego, le dice a su mujer que tiene una reunión de trabajo en el famoso club como coartada para verse con su amante, la exuberante Valerie Domínguez. Y uno no entiende, tampoco, como un tipo prefiere quedarse con su esposa teniendo como refugio a una mujer de ese calibre. Pero ésa ya es otra historia.

El caso que esa misma noche explota la bomba y Ricardo, por algún extraño motivo, decide continuar con la mentira que ha creado. Presa del pánico, le dice a su esposa que acaba de salir del atentado y está siendo atendido en un puesto de salud. Ahí comenzará a crecer una bola de nieve que al final –y de manera inexplicable– no termina estrellándose con nada. En otras palabras: la mentira resulta tan bien construida que el farsante sale impune y, peor aún, convertido en héroe nacional. Un final que parece forzado y traiciona el original de la novela, donde los hechos suceden en consecuencia con la gravedad de los actos de Ricardo.

Pero el problema, decía, es que la gente se ríe. No se puede negar que hay escenas graciosas –aquella en que Guzmán vacea sobre Ricardo el extinguidor luego de haberse echado encima la leña quemada de la chimenea está, sin duda, bien lograda–, pero uno no puede dejar de sentirse culpable al saber que está gozando a expensas de una tragedia colosal. Y es que, para ser sinceros, hay escenas que se pasan: ¿Cómo reírse de Guzmán diciéndole a Ricardo, mientras ven en televisión a un hombre bañado en sangre por el atentado, que él debe quedar así para que le crean su mentira? Y sin embargo, la gente lo hace. Uno lo hace. Lo difícil es saber si alguien que vivió en carne propia esa pesadilla pueda esbozar una sonrisa al ver una escena de este calibre.

El resto, por lo demás, no es mucho: un par de actuaciones sosas, la belleza inigualable de Valerie –que sale bien librada en su debut en la pantalla grande– y un letrero que sobra al final donde dedican la película a las víctimas. Es como si, luego de reírse durante 90 minutos del atentado, alguien (¿el director?) les pidiera perdón por burlarse de su tragedia. En todo caso, hay que aceptar que es una cinta entretenida, aunque en el fondo de las risas uno sienta que la culpa crece. Eso sí: sigo pensando que la novela de Quiroz está mucho mejor lograda.

Ver Matamoscas, blog de Martín Franco. 

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.