Nombre: Chasing Amy
Categorías: Drama, Erótico, Documental, Basado en hechos reales, Comedia romántica, Romance, Musical
Director: Kevin Smith
Año: 1997

Otras reseñas para esta película

Javier Moreno * * * *

Chasing Amy (1997)

La torpeza interior.

¿Cuando uno persigue a Amy qué es lo que persigue? ¿El pasado? ¿La reconstrucción? ¿Una esperanza de reconsolidar una sensación, un momento? ¿El arrepentimiento?

Kevin Smith dice que esta es su película más personal. Mi amigo Roberto dice que Chasing Amy es una película sobre la masculinidad. La masculinidad, complementaría yo, desde perspectivas aparentemente contradictorias pero con copiosa evidencia empírica que sustenta su simultaneidad. Hay una torpeza masculina que esta película evidencia con descarnada habilidad. Podría ser un mito pero yo no creo que sea así. Es una torpeza asociada con solucionar problemas, reaccionar ante ellos y confrontarlos. Un claro modus operandi tatuado en el cortex que siempre está ahí dispuesto a dirigir el rumbo del ser. Es el pasado animal, tal vez. El instinto reprimido que de vez en cuando logra prevalecer sobre la razón.

Es el orgullo, o la torpeza, o la miopía que rige nuestra relación con los demás. Algo burdo, de cualquier modo. El orgullo que es en realidad inseguridad y sobre todo miedos. Miedo a no ser lo que creemos ser, por ejemplo. O a no ser lo que esperan que seamos. A no se suficientemente algo, lo que sea. A no copar con las expectativas que esperamos tengan de nosotros. Uno aprende, pero cuesta, y a veces duele. Pese a todos los esfuerzos, el instinto nunca se desvanece del todo. Antes que a derrotarla, uno aprende a dominar a la bestia. A encausarla. Pero es como con los tigres entrenados: Baila mambo, es feliz, está tranquilo, salta, pero un día hay una niña en la primera fila con un perro caliente y cuando menos se lo espera, zaca, le arranca el brazo de un bocado.

Chasing Amy podría (debería) se resumida en el sorpresivo monólogo de Silent Bob. Es la narración de un lugar común que por alguna razón uno siempre puede volver a escuchar con... fascinación, digamos. En ese momento suena sabio, importante, relevante, conclusivo: Están en un dinner típico. Holden acaba de contarle a Jay y Bob su historia truncada con Alyssa. Silent Bob dice «Chasing Amy» y Holden le dice que de qué habla. Jay le explica que Bob es así, que casi nunca habla para que cuando diga algo todo el mundo sienta que está diciendo algo importante, con profundidad, y entonces Bob habla. Cuenta una historia corta. Tuvo algo con una Amy hace un par de años. «¿Hace cuánto?», le pregunta Jay. «Un par de años, imbecil», dice.

«Así que ahí estamos Amy y yo, y somos inseparables, ¿ok? Enamoradísimos. Y entonces por ahí cuatro meses más tarde, yo le pregunto por el ex-novio. Mala jugada, yo se, pero tú sabes cómo es - tú realmente no necesitas sabes, pero lo tienes que saber... típica mierda masculina. Como sea, ella me cuenta todo sobre él - cómo estuvieron juntos por años, vivieron juntos, su madre me prefiere a mí, bla bla bla - y yo lo tomo bien. Pero entonces ella me dice que un par de veces él trajo otras personas a la cama con ellos -ménage a trois, creo que se llama. Y esto me jode. Quiero decir, yo no estoy acostumbrado a ese tipo de cosas, ¿sí? Yo fui educado como Católico.»

«Así que esto me incomoda y empiezo a maltratarla, ¿me entiendes? Esta es la única manera en la que puedo lidiar con eso -llamándola puta, diciéndole que fue usada- Quiero decir, quiero hacerla sangrar, quiero que le duela -porque yo no sé cómo manejar lo que estoy sintiendo. Y entonces le digo algo como "¿Qué putas te pasa?" y ella me dice que fue en ese momento, en ese lugar, que ella no hizo nada malo, que ella no necesita pedir disculpas. Así que yo le digo que hasta ahí llegamos, y me voy.»

Jay comenta: «Bien hecho»

«No, idiota, fue un error. Yo no estaba molesto con ella, estaba aterrorizado. En ese momento, me sentí pequeño -como que me faltaba experiencia, como que yo nunca iba a estar a su altura o nunca iba a ser suficiente para ella o algo así. Ella me quería a mí, al Bob. Pero cuando me di cuenta ya era muy tarde, tú sabes. Ella siguió con su vida, y yo lo único que podía hacer era mantenerme en mi orgullo idiota, y luego caer en el remordimiento. Ella era la chica, eso lo sé ahora. Pero yo la alejé...»

«Así que desde ese día me dedico a perseguir a Amy.»

«O algo así.»

Y lo extraño de Chasing Amy, lo realmente curioso y también sincero (y hasta sabio) de la película de Smith es lo que viene entonces. Ya se acerca el final y Holden aprendió una lección, pensamos. Ahora sabe qué debe hacer: Esta será una película con final feliz. Sólo hay que esperar. 

Pero no. Holden no aprende. Holden hace lo que debe hacer, pero no lo que debería haber hecho. Mierda masculina, claro. Y luego se arrepiente. Pero ella ya está lejos. Ya no hay nada que hacer. Sólo queda, como siempre, perseguir a Amy.

So to speak.