Nombre: Después de la boda
Categorías: Drama
Director:
País: Dinamarca
Año: 2006

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María José Roldán Pardo * *

Después de la boda (2006)

El lema es: 2 = 1

Enmascaradas en las relaciones afectivas, de cualquier índole, crecen y se reproducen múltiples manifestaciones de poder. Si no se identifican a tiempo, si se desbordan, si nos entregamos a ellas, nos chupan la sangre, nos decapitan las ideas y nos convierten en apéndices de otros

¿Cómo es una relación de pareja con un celoso compulsivo?  ¿Se puede vivir al lado de un personaje obsesivo y controlador? ¿Cómo es una relación con alguien que pretende saberlo todo de ti? ¿Es posible vivir con quien quiere ocupar todos tus espacios? ¿Son de esa clase las relaciones a las que aspiramos los seres humanos? ¿Soportan y no estigmatizan las sociedades modernas a las personas que sean capaces de relacionarse de otras maneras?  El cine aborda con insistencia estas preguntas, las pone sobre el tapete, a veces de manera magistral y a veces pobremente.

Al segundo grupo pertenece la película danesa Después de la boda. La historia del multimillonario Jansen (Rolf Laasgard), diagnosticado con una enfermedad terminal, que resuelve manipular a todas las personas de su entorno y controlarles la vida hasta el fin de los tiempos, fue construida sobre una cantidad de supuestos que no resisten ni el más leve movimiento.

Armar un rompecabezas puede ser una tarea entretenida y que toma mucho tiempo, depende de su grado de dificultad, pero, al final no se ha creado nada nuevo, no se ha interpretado nada, se ha interactuado con un mecanismo que esta diseñado para ser de un modo único e inamovible. La historia de Jansen, de Jacob, (Mads Mikelsen) y del resto de los personajes (esposa, hija, hijos) se creó así y la falta de una de sus piezas troqueladas la derrumba sin remedio. Se necesita para que fluya, que Jacob acepte la invitación a Dinamarca, que vaya a un matrimonio de dos desconocidos al que fue invitado a última hora y que además, contrariando las costumbres, la hija cuente públicamente en la fiesta intimidades de su madre y de la familia que no vienen a cuento. Yo me resisto a creer que sobre cada una de esas circunstancias el pretencioso Jansen tuviera el control y ese es precisamente el punto que me molesta, que no me permite ver en ella una historia personal que se defienda sola, que trascienda al melodrama puro y que tenga magia y matices. La siento construida con un único objetivo: descrestar… y ya.

Dicen algunos de los críticos que he leído, que Después de la boda se parece a Celebración, no lo creo. Jansen y Jacob, se olvidan pronto, son como un bestseller. Por el contrario la historia de Helge (el padre) y de Christian (el hijo),  guste o no, permanece y es un referente en el cine Danés.     


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