| Nombre: | Volver |
| Categorías: | Drama, Comedia |
| Director: | Pedro Almodóvar |
| Año: | 2006 |
Otras reseñas para esta película
Volver (2006)
Volver representa para mí una inflexión en la obra de Almodóvar. No sólo no me gustó sino que hizo temblar el grandísimo afecto que le guardo a ese director manchego. Para ser aún más melodramático -la situación lo exige- me sentí traicionado, sentimentalmente engañado: como un pobre pavo que ha vivido en la mentira todos estos años.
Mi gran decepción comienza por el hecho de que Penélope Cruz sea la protagonista, pues la odio y no exagero una onza al utilizar esa palabra. Desde los tiempos de Jamón jamón de Bigas Luna, Pé me pareció falsa, mala actriz y vanidosa hasta la médula. Su paso a Hollywood no me sorprendió en lo más mínimo, como tampoco me tomaron fuera de base sus mediáticos manoseos con Tom Cruise ni las pésimas películas en las que ha actuado (a ambos lados del Atlántico). Pero es evidente que esa gallinuela no basta, ni mucho menos, para poner en entredicho la pasión que he sentido por las pelis de Almodóvar; el error de casting que significa darle el papel protagónico de una madre valiente y acuciada a una pija como Pé, sólo es el síntoma y no el vacilo de mi decepción.
Volver es una película muy femenina, tal vez la más femenina de la femenina obra de Almodóvar. Pues bien: en su feminidad se ubica la falla tectónica que estoy tratando de identificar, pues en ese aspecto se sitúa el gran aporte del director a mi vida (y supongo que a la de muchas otras personas). Desde el contundente himno de la guarrada que es Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Almodóvar ha explorado esa terra incógnita que representa lo femenino, lo cual por supuesto ha enriquecido a las mujeres, pero también a los hombres, y como yo soy hombre -aunque no macho- es el aporte a la masculinidad lo que más me atañe. Aunque por razones obvias los homosexuales, los travestís y las demás personas que habitan la frontera de los géneros tienen un papel preponderante en sus historias, en cuanto seterosexual me he sentido muy representado por personajes sutiles como Marco en Hable con ella, el hijo mayor del personaje de Carmen Maura en ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, y en general por los personajes interpretados por Antonio Banderas, que cuando quiere es un excelente actor. Aunque no en todas las cintas de Almodóvar había encontrado esa vertiente, nunca me había sentido claramente excluido como en Volver. Los únicos personajes masculinos son un padre que trata de violar a su hija, y un cantante que trata de seducir sin éxito a la inefable Raimunda... Lo siento Pedro, pero los hombres no somos así, y que una película esté dedicada a las mujeres, "las buenas", no implica que nosotros tengamos que ser los malos y los feos.
Sin embargo, la crisis que Volver suscitó en mi cabeza también es saludable. Me ha permitido por ejemplo echar un vistazo crítico a la filmografía de Almodóvar, y descubrir que es mucho más irregular de lo que pensaba. No cabe duda de que Hable con ella y Tacones lejanos son dos obras maestras del cine terrícola, pero también es claro que ciertas cintas por las que estaba dispuesto a enfrentarme a sombrerazos no son tan buenas, en particular La flor de mi secreto (pese a la brillante actuación de Marisa Paredes).
En todo caso soy perfectamente conciente de que los reparos que le hago a Volver son muy subjetivos, pues la película muestra una gran madurez narrativa y un trabajo técnico impecable. Aunque los promedios suelen ocultar graves diferencias -como la democracia- no tengo más alternativa que sumar las cero estrellas que me gustaría darle a las cuatro que objetivamente se merece, y es de esa operación de donde salen las dos que mezquinamente le he puesto. (Para ser sinceros me encanta el jueguito de poner estrellitas. Me siento como Tristan Tzara poniéndole -20 a Victor Hugo).
