Nombre: Spider-man 3
Categorías: Acción, Comedia, Ciencia Ficción, Animación, Artes marciales, Fantasía, Infantil, Basado en hechos reales, Comedia romántica
Director: Sam Raimi
Año: 2007

Otras reseñas para esta película

Pedro Felipe *

Spider-man 3 (2007)

A Peter Parker le ha tomado tres entregas descubrir la verdadera fuerza oscura. Aunque uno nunca sabe bajo qué forma se presentará el Mal, lo menos que podemos decir es que el moco negro que lo cubre y llena de suprapoderes es de mal gusto, amén de gratuito y algo banal.

Como lo es el resto del "Opus".

Durante quince minutos de proyección de la cinta, no sé cuales, me dediqué a calcular cuanto había costado cada segundo de la vaticinada lata (=película predecible [en colombiano]) y, considerando que se rumorea que costó entre trescientos cincuenta y quinientos millones de dólares, llegué a la conclusión de que rondaba los quince mil dólares (siempre por segundo): uno, quince mil; dos, treinta mil; tres, etc.. No pude tampoco evitar pensar que los créditos habrían bastado para financiar la canasta familiar de los Onassis.

Personalmente no tengo nada en contra de botar la casa por la ventana para hacer algo verdaderamente espectacular, sobre todo porque oponerme no va a cambiar nada, logrando sólo -con esa actitud- alejarme de los gustos de mis congéneres, colegas, y miembros de mi muy discreta generación.

Pero, ¿por qué El Hombre araña 3 es tan floja? Llevo varios años reflexionando concienzudamente al respecto y he llegado a la conclusión de que no sé. O mejor: sí sé (ese truquito me lo enseño un profesor de física en la universidad, así que no vengan después con el cuento de que la educación superior en Colombia no sirve). En fin, sí sé: la historia no está ni mal ni bien, o por lo menor no es ni mucho más perfecta ni mucho más imperfecta que sus antecesoras.

¿Entonces?

Pues me late que los productores se inquietaron por el destino de sus centenares de millones de dólares, y metieron la cucharada hasta en el bistec: los personajes muestran su lado humano, por no decir simplemente actoral, a las carreras: yo te amo, yo también, él no, hay un enemigo, hay un otro, estoy confundido, yo también, te sigo amando, yo tampoco, quién soy, de dónde vengo, y zuás: ¡Que comience el juego de video que para eso estamos esperando!

El Hombre araña nunca fue mi super héroe favorito (a quien le pique la curiosidad le aclararé que era Robin, y no por gay sino por despistado: en la liga de los grandes sin saber por qué), el Hombre araña nunca fue mi super héroe favorito, decía, pero gracias a las dos primeras entregas de la actual serie, mi merced había comenzado a apreciar su insegura y humana manera de ser.

Ahora me late que con esta peli los avorazados de Sony han acabado con la franquicia.

(Pero la esperanza revive. Después del bodrio Batman & Robin de Joel Schumacher, por ejemplo, el hombre vampiro -o lo que sea- revivió en la versión de Christopher Nolan).

Mientras, puesto que los unicornios no se sabe si existen o no o qué, y Marie-Jane nos evoca la marihuana menos que nunca, gocemos del delicioso y amenazado jugo de la libertad de expresión con este hermoso minestrone que nos ofrece Peter Griffin.

¡Banzai!