| Nombre: | La ciencia del sueño |
| Categorías: | Comedia, Ciencia Ficción, Animación, Fantasía, Comedia romántica, Romance, Comedia dramática |
| Director: | Michel Gondry |
| País: | Francia |
| Año: | 2006 |
La ciencia del sueño (2006)
Mi dialéctica soporífera personal
TESIS
Para confundir aun más al desprevenido lector, haré mi aporte al extraordinario disenso que reina entre los reseñistas a propósito de esta película. Lo único pertinente que puedo agregar es que no me ha gustado. Pero como no se trata de ser pertinentes, continuaré diciendo que me disgustó de una manera un tanto sorprendente, como un whiskey en las rocas con poco hielo, un miércoles lluvioso en Tegucigalpa, o un libro mal traducido por un humano (en donde por ejemplo los personajes "se giran para atrás" en vez de "darse media vuelta").
No pretendo hacer proselitismo ni salvar almas recomendando no ir a verla. Estoy seguro de que los gustos y afinidades de cada uno tienen un peso enorme a la hora de dar fe (es una manera cute de decir criticar, pero en el fondo es lo mismo), de dar fe, decía, de una película tan personal como La ciencia del sueño. Se trata de un caso extremo de cine de autor: si uno no comparte su estética, la mitad de la experiencia cinematográfica fracasa.
ANTÍTESIS
Sólo podría continuar este texto marcando una total ruptura con lo que acabo de escribir. Para ustedes, amables lectores, no ha sucedido gran cosa entre la palabra "fracasa" -por la que termina el párrafo anterior- y "Antítesis" -que intitula este apartado. Pero durante ese lapso tuve la buena idea de buscar los videos de Gondry, y su calidad, su belleza, y su originalidad me obligaron a continuar este texto marcando una total ruptura con lo que acababa de escribir.
Después de ver Star Guitar, Dead Leaves and the Dirty Ground o Human Behaviour no puedo seguir sosteniendo que no comparto su estética, ni que su apuesta artística fracasa. Sí podría afirmar que me fascinan y que ahora entiendo mejor la especie de culto que se le rinde a Michel Gondry, lo cual marcaría una total ruptura con lo que acababa de escribir siempre y cuando efectivamente lo dijera, y no sólo planteara la posibilidad de decirlo.
A propósito, los videos de Michel Gondry me fascinan; ahora entiendo mejor la especie de culto que se le rinde al autor.
SÍNTESIS
He tratado de ser lo más sincero posible al relatar la paradójica experiencia que viví escribiendo este texto. Pero ya va siendo hora de tener en cuenta al desprevenido lector, pues de lo contrario corro el riesgo de aventurar la idea de que una película dirigida por Gondry tiene que ser maravillosa, mucho más si se llama La ciencia del sueño (en realidad, de los sueños [¿por qué cambian los títulos de las películas al traducirlos?, ¿por qué, Dios mío? ¿POR QUÉÉÉÉÉÉ?]). Les diría que la película debe de ser maravillosa, y eso no puede ser porque eso no es lo que pienso.
Sigo sosteniendo que no me gustó. Si verla no me hubiese permitido descubrir otros trabajos de Gondry, sólo habría salvado la hilarante actuación de Alain Chabat, y apague y vámonos. Estoy de acuerdo con Diana en el sentido en que para un desprevenido espectador esta película puede resultar afectada y excesivamente delicada. No ayuda para nada que la intriga gire en torno al manido tema del muchacho tímido y sensible que se enamora de su vecina, también tímida y sensible, para formar juntos un hogar a su vez tímido y sensible.
Pero entonces qué, hay que ir a verla, ¿sí o no?
Mi recomendación no podría ser más inútil. A mí me habría gustado que me dijeran que existe un gran artista llamado Michel Gondry que ha realizado excelentes videos para conocidos músicos, quien también dirigió una película llamada La ciencia del sueño que no será recordada como uno de sus grandes logros.

Comentarios