Nombre: Escándalo
Categorías: Drama, Erótico, Misterio
Director: Richard Eyre
País: Reino Unido
Año: 2006

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Pedro Felipe * * ½
María José Roldán Pardo

Escándalo (2006)

Llover sobre mojado

Últimamente hemos visto el mundo lésbico en el cine a través de tres personajes siniestros, perfilados por los guionistas con las más bajas pasiones y actuados algunos magistralmente.  

¿Recuerdan a Aileen (Charlize Theron) y a Selby (Christina Ricci) las protagonistas de la horrorosa Monster? ¿Ya vieron a Barbara Covett  (Judi Dench) protagonista de Escándalo? Cada uno de estos personajes, en su estilo, reúne características de personalidad realmente abominables, mirémoslas a vuelo de pájaro: Aileen es asesina, prostituta y psicópata. Selby es manipuladora, indolente, caprichosa y mantenida. La anciana Barbara es manipuladora, intrigante y traidora  ¿qué tal las mezclas? A lo dicho súmenle por favor la característica común de ser lesbianas.  

Parecería a primera vista, que las dos películas no tienen nada en común, sin embargo, la fórmula es exactamente la misma. Monster es una historia tan terrible, sus protagonistas caen tan bajo, que no le inspiran ni al más bondadoso de los cristianos compasión, es casi imposible verla completa, el espectador quiere salir corriendo y al final solo queda repugnancia. Con Escándalo ocurre algo similar, Barbara la anciana maestra arranca con bríos, nos acerca, la admiramos, es capaz de capotear a la manada de adolescentes salvajes con una autoridad incontrovertible, se desempeña muy bien en su rol de maestra de historia, genera lazos con su entorno, protege a la joven e inexperta maestra Sheba Jart (Cate Blanchett) del ambiente hostil y se convierte rápidamente en su concejera y amiga intima. A medida que avanza la historia el monstruo que la habita va saliendo a relucir enmascarado con monólogos intelectuales y fino humor británico. Aparece entonces una mujer solitaria, manipuladora, peligrosa y de nuevo a sus defectos le agrega el que faltaba: ser lesbiana. Sheba por su parte, enredada en un romance prohibido, ignora tonta y deliberadamente todas las alarmas, simula no ver las intenciones de Barbara y alarga innecesariamente el juego sin sentido hasta que en un final atropellado y sinuoso los personajes pierden el norte y su cuidadosa caracterización desemboca en gritería y desorden.   

Las dos películas también tienen en común, un reparto formidable que las ubica en el podio, sin merecerlo. Charlize Theron se transformó físicamente para interpretar a Aileen, engordó  y soportó una prótesis dental que la desfiguraba. Judi Dench no necesita calificativos, es sencillamente, una señora actriz, que de la mano de este personaje fue nominada este año al premio Oscar. 

Pero una película no es solamente ambientación e interpretación, debe tener historia con sujeto y con predicado y es precisamente ahí donde Monster y Escándalo se embolatan, enredan la pita y caminan muy seguras de si mismas de la mano del lugar común y del cliché.   

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