Nombre: The Host
Categorías: Acción, Ciencia Ficción, Animación, Aventura, Política, Basado en hechos reales, Guerra, Comedia dramática
Director: Joon-ho Bong
Año: 2007

Otras reseñas para esta película

Javier Avilés
Javier Moreno * * * *

The Host (2007)

Qué buena que es, joder.

-(...) mucha gente me ha preguntado a quién representa el monstruo. ¿La guerra de Irak?¿El capitalismo?¿El turismo? ¿Bush, como dice usted? Supongo que representa todo eso. Ahí está el encanto de la ciencia-ficción, en la gran cantidad de interpretaciones. Para mí, sin embargo, se trata básicamente de un animal, porque lo que me interesa realmente es la lucha de una familia frente a una situación que escapa a su control. Y me interesa comprobar que están solos, que nadie va a ayudarles. En nuestra sociedad todo el mundo va a la suya.

-Me temo que ese no es un problema exclusivo de la sociedad coreana.

-Lo sé, lo sé, pero, por otra parte, creo que es una cuestión más acusada en aquellos ciudadanos gobernados por un poder restrictivo. En mi país desapareció hace años la dictadura militar, pero el Gobierno mantiene una actitud decididamente autoritaria. Los coreanos, para protegernos de él, tendemos a encerrarnos en un caparazón.

-¿Así que el monstruo simboliza al Gobierno coreano?

-Usted lo ha dicho.

(Entrevista con Bong Joon-Ho, por Nando Salvá, publicado en Exit, El Periódico de Catalunya.)

¿Nos debe interesar el posible simbolismo de The Host? Es decir, ¿la impotencia del ciudadano ante el Gobierno, el Ejército, la administración, es distinta ahora, o es distinta en Corea, a como Kafka nos la describía en El Castillo o en El Proceso?

En ese sentido, en el kafkiano que muestra la indefensión del individuo ante las instituciones, Bong Joon-Ho ha dirigido una película cuyo tema es universal, el monstruo ciego e indiferente que devora todo a su paso y frente al que no es posible la lucha.

Pero por otra parte todo monstruo es sintomático de un mal o de una amenaza... tal vez como sociedad estemos ya condenados, pero como individuos, como familias, la lucha es ineludible.

Pero lo que hay que agradecer realmente Bong Joon-Ho es el planteamiento de la historia. La forma de construir películas en oriente siempre nos sorprende por la otredad de su punto de vista. Los orientales, como Otros extraños a nosotros en tradiciones y cultura, no están sometidos, al menos no tan descaradamente a como sucede entre nosotros, en occidente, a unos dogmas narrativos impuestos desde estamentos económicos ajenos a la creación artística. Cuando incluso Scorsese cae en la actualidad, en The Departed, en las trampas de los finales justicieramente maniqueístas impuestos en los años 50 por motivos absurdamente políticos (¿qué tiene que ver la política con el cine?) debemos aceptar que el cine occidental está anclado en unos patrones que se repiten hasta la saciedad. Formulas que garantizan la inversión económica de los estudios y productores y dejan en segundo plano cualquier intención creativa.

The Host es, contra esos dogmas de mercado, una película saludable que demuestra la necesidad de renovación del cine occidental, la posibilidad de otras formas narrativas que aúnen lo comercial con lo creativo. Vamos, que no hace falta que siempre aparezca un tipo con camiseta imperio pegando tiros a diestro y siniestro para solucionar los problemas (a pesar de lo que eso nos pueda divertir):

Cuando Hollywood hace una película como esta, la protagoniza un héroe valeroso o un científico brillante. Para mí era importante que los protagonistas fueran improbables, raros. Si tienes a los personajes más débiles e indefensos luchando en una misión muy complicada, te proporciona una mayor riqueza de emociones humanas. Ya lo hice así en Memories of murder.

(De la misma entrevista)

The Host, Gwoemul, es una película muy interesante por muchos conceptos.

(Como dice Alvy: Gritemos juntos: Pero qué buena que es, joder)

Y sí, la realidad es así de dura.(Esta frase la comprenderán quienes hayan visto la película)

Comentarios

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