Nombre: Infiltrados
Categorías: Drama, Acción, Suspenso, Policiaca, Crimen, Remake
Director: Martin Scorsese
País: Estados Unidos
Año: 2006

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Javier Avilés
Pedro Felipe * * * *
Mauricio Reina * * * ½

Infiltrados (2006)

¿De Martin Scorsese?

Infiltrados (The departed, 2006) de Martin Scorsese sería una obra maestra sino fuera porque como remake de Mou gaan dou (Juego sucio o Infernal Affaires, 2002) deja patentes los peores defectos del cine estadounidense.

Uno de ellos responde al absurdo axioma que se muerde la cola de que al público hay que darle lo que quiere ver. No es tan sólo el que el espectador estadounidense no pueda, no sepa o no quiera molestarse en ver una película con subtítulos, sino que, al parecer, exige que le reescriban las historias a su gusto. O bien es eso, o bien, ahí la paradoja, los encargados de las producciones exigen a todos los niveles que el producto final sea asequible para el mayor número de personas.

Nada de elipsis, nada de flashbacks, nada de inicios in media res.

Todo debe ser explicado de forma lineal, comprensible, consecuente.

Lo que en principio más me fastidia es que esa tendencia a simplificar, a banalizar, es en el fondo una especie de paternalismo. Lo peor de Infiltrados es que todo el guión original, obra de Siu Fai Mak, es reelaborado por William Monahan de forma que todo en la película sea consecuente, que todo obedezca al principio de causa-efecto dentro de una lógica psicológicamente coherente. Es decir de dotar al guión de verosimilitud.

(¿Quién quiere verosimilitud en una película?)

Este afán, dentro de una lógica comercial, de estructurar de forma tan precisa toda la historia, ralentiza y alarga la película innecesariamente. Además ese paternalismo impide que ningún hilo narrativo quede en el aire. Uno de los aspectos del Código Hays encaminado a evitar el derrotismo (fue empleado durante la Segunda Guerra Mundial) implica necesariamente que la justicia triunfe... por lo visto, las redes del Código Hays, censor y dictatorial, influyen todavía en el cine actual, consiguiendo que la inclusión de un personaje inexistente en la versión china, que actúe como deus ex machina arruine todo el entramado de coherencia y verosimilitud.

Es decir, la misma pretensión de ser coherente y comprensible por la mayoría lleva a una incoherencia incomprensible.

No valen subterfugios ni excusas comerciales como las empleadas en la promoción: Infiltrados es una mala versión que llega casi a los límites del expolio.

Es injusto que el nombre de Monahan figure en los títulos finales de la película, tras el de Scorsese, como autor del guión y el de Siu Fai Mak quede relegado al final de los créditos. El supuesto guionista de Infiltrados se ha limitado a calcar Juego sucio, añadiéndole escenas superfluas y redondeando la narración según el pobre criterio estadounidense de que se trata de “lo que el público quiere”, y poniendo diálogos soeces pretendidamente tarantinianos pero carentes de fuerza (llegando incluso al desprecio prepotente en el caso de la escena de los traficantes chinos: ¿Qué nos dice Monahan por boca de Nicholson, que ellos, los estadounidenses, son mejores que los chinos?)

Es injusto que la crítica y la distribuidora sigan con las evasivas: Infiltrados es una mala copia. Y podría haber sido una gran película.

Pero para hacer una gran película también hacen falta grandes actores...

(Reseña publicada originalmente en el weblog El Lamento de Portnoy)

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