Nombre: La vida acuática de Steve Zissou
Categorías: Drama, Comedia, Aventura, Fantasía, Comedia dramática
Director: Wes Anderson
País: Estados Unidos
Año: 2004

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Juan Carlos Gonzalez Arroyave * * * ½

La vida acuática de Steve Zissou (2004)

A bordo del Belafonte

Con treinta y seis años y cuatro largometrajes, Wes Anderson empieza a redondear ya una trayectoria que muchos cineastas con más años de experiencia y trabajo todavía no consiguen. En su obra es posible establecer vasos comunicantes y entrecruzar temas, actores, guionistas y técnicas cinematográficas recurrentes: Anderson ya ha establecido un universo fílmico con un patrón estilístico en el que se mueve con soltura. Sus películas se debaten entre la comedia y la sátira inteligente, llenando la pantalla de sorpresas que requieren la presencia activa de un espectador atento y comprometido que sepa captar sus sutilezas no siempre evidentes.

Para la navidad de 2004, Wes Anderson presentó su más reciente filme, Vida acuática (The life aquatic with Steve Zissou), que por fin se presenta en la ciudad. Adoptando de nuevo el tono irónico de sus obras previas, el director nos presenta la historia del oceanógrafo Steve Zissou (interpretado por Bill Murray), moldeado sin duda por la figura de Jacques Cousteau. Los documentales de Zissou y su equipo han perdido interés y público, de ahí que intente recuperar el lustre perdido con un nuevo proyecto que es una suerte de venganza personal contra un tiburón asesino, que devoró a uno de sus más entrañables colaboradores de trabajo. 

Hasta ahí suena como un apasionado drama personal, una suerte de Capitán Ahab persiguiendo a Moby Dick, pero en las inquietas manos de Anderson, el material se convierte en otra cosa, en una comedia coral de un humor frío, en la que más que bromas abiertas hay un ingenioso tono irónico que la recorre de principio a fin. No siempre todos sus tiros dan el blanco, pero cuando aciertan logran que comprendamos la elaborada dimensión de sus propósitos. No se ha dejado nada al azar aquí: el supuesto descuido e improvisación de sus imágenes tiene un propósito visual y narrativo calculado que busca y consigue un efecto cómico. La idea es conectarse con el flujo narrativo y dejarse llevar. Si no entramos en la sintonía satírica del filme  no vamos a disfrutarlo, de ahí que la presencia de un espectador activo es indispensable.

Texto publicado en la columna Séptimo arte del periódico El tiempo (edición Medellín) ©Casa Editorial El Tiempo. Todos los derechos reservados.

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