Nombre: El colombian dream
Categorías: Drama, Comedia, Cine colombiano
Director: Felipe Aljure
País: Colombia
Año: 2006

Otras reseñas para esta película

Maria del Rosario Acosta Lopez * * * ½
Mauricio Reina * * * ½

El colombian dream (2006)

El Colombian Dream

El Colombian Dream es, definitivamente, de las pocas películas colombianas que juzgamos inconscientemente, desde que se sale del teatro, como si fueran extranjeras. Y es que así, claro, somos los colombianos: miramos con demasiada condescendencia lo que nos pasa, porque poco creemos en que lo que hacemos, lo hacemos bien. Por eso, seguramente, porque se nos olvida que es colombiana, porque nos negamos a reconocer que “para ser colombiana, es buena”, que es el resultado de mucho trabajo y mucho esfuerzo, y que eso, al menos, hay que reconocerlo, se saldrá de la sala con la sensación de que a Aljure, quizás, se le fue la mano: demasiada locura por demasiado tiempo, tendría que haberle cortado unos veinte minutos, algunos actores podrían haber sido mejores, ¿por qué ese niño abortado contando la historia?, ¿estaban todos borrachos mientras hacían la película? Pero que ésas sean las críticas, que después de dos días aún las escenas nos estén rondando la cabeza, que un par de noches después de verla nos hayamos soñado con alguno de todos esos personajes que, como los de La gente de la universal (1995), se quedarán en la memoria por mucho tiempo, significa que El Colombian Dream está al mismo nivel, para nosotros, que cualquier buena película extranjera, y que, una vez más, Aljure ha logrado demostrar que en Colombia se puede hacer muy buen cine, sin que sea necesario recurrir –Nadín Ospina ya se quejaba de ello hace un par de años– a la compasión que se siente por un país en guerra.  

Lucho, un niño abortado por Lola, la mamá de Rosita, cuenta la historia. Los gemelos, primos de Rosita, e hijos del Susi Arango, locutor de una radiodifusora erótica, han terminado metidos, con su prima, en un negocio de “pepas” tricolores, después de que la Belfa, la mamá del “Sagaz”, ha decidido amenazarlos como último recurso para salvar el negocio de su hijo de las garras de John Maclaine. “El duende”, mano derecha de Maclaine, pero amante por la izquierda de su esposa (y probablemente padre del niño que acaba de tener), contrata entonces a Jesús Elvis, el poeta-sicario, para asegurarse de que el “Sagaz” no les dañe el “negocito” con los extranjeros. Todo esto se mezcla con el calor infernal de Girardot, el ambiente pesado del Colombian Dream (el bar de Lola), los arreglos tipo “kitsch” de los animadores y la perspectiva, por supuesto, del feto abortado, que sirve como excusa para lo absurdo de la historia. Es tan loco como suena y tan absurdo como aparece en el corto. Y vale mucho mucho la pena.

Mejor escena: No son pocas las escenas memorables de esta película: el Susi Arango drogado “volando por los campos”; Jesús Elvis Simbaqueba recibiendo en un mini ataúd la pistola con la que oficialmente se convertirá en sicario; la española y Enriquito aprovechando el secuestro... nada, eso sí, como el momento estelar de la película: “aquí le manda el patrón”  Lo peor: unos veinte minutos menos habrían evitado cansarse de algunos chistes. Vale la pena: ver por fin una película colombiana que no caiga en alguno de los lugares comunes, o que caiga en todos, pero con estilo.  Véala si: es de la generación de los de “Andrés carne de res” y los “Aterciopelados”, le han gustado las películas de Baz Luhrmann, y/o tiene la paciencia de esperar unos quince minutos a que las cosas comiencen a aclararse, es decir, más bien, a que la locura comience a tener forma.  

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