Nombre: La ventana secreta
Categorías: Suspenso, Misterio, Basado en una novela
Director: David Koepp
País: Estados Unidos
Año: 2004

Otras reseñas para esta película

Alejandro Martin Maldonado * ½

La ventana secreta (2004)

¿Por qué hicieron esta película?

Un guionista prestigioso (David Koepp - Spiderman), un músico de talla mayor (Philip Glas - Las horas) y un actor en un gran momento (Johny Depp - Piratas del caribe) se juntan aquí para adaptar una novela de un autor (Stephen King) que ha escrito tanto que se ha prestado para lo mejor (Resplandor), y bueno, aquí tenemos ejemplo de lo peor. Creo que pocos autores le han sacado tanto jugo a la premisa del escritor encerrado con sus fantasmas y su mayor enemigo: la página en blanco. No sabemos si la prolifidad de King es señal de su imposibilidad de escribir, o de lo contrario. Un problema que tenemos en general con las adaptaciones al cine de novelas es que no sabemos a quién echar la culpa, si al director o al libro (más cuando estamos seguros de que no vamos a buscar el libro para leerlo). Además con King nos pasa que ya no sabemos si escribe libros para ser leídos o para ser adaptados al cine (¿qué le sacará más dividendos?).

Lo más intrigante de la película es la poca intriga que propone. Desde el comienzo ya sabemos todo, es una película de suspenso sin suspenso. Está todo el clima, la ambientación, los ruidos, pero no tenemos ninguna duda, ningún desconcierto. Yo pensé que esto era algo de lo que los de los autores eran conscientes y qué iba a haber algún juego con ello. Pero no, la película se termina cuando nos resuelven esa duda que nunca tuvimos. No deja de inquietarme todo ello.

Sin embargo, la película algo bueno tenía que tener: el plano inicial. Se trata de una larga toma que arranca de fuera de la cabaña, desde muy lejos, y se va acercando hasta meterse por la ventanita del ático, allí nos encontramos con el estudio de protagonista, más específicamente con su la pantalla de su computador, desde allí puede verse como se trata de una cabaña de un solo ambiente a cuya doble altura principal se asoma el estudio. La cámara continúa su movimiento bajando hacia el primer piso donde enfoca un inmenso espejo que nos deja ver a Deep acostado en el sofá. Ahora lentamente la cámara se va introduciendo en el espejo hasta que ya no vemos su bordes y en un momento  el marco parece desvanecerse ya que comenzamos a seguir "en directo" los movimientos del protagonista. A mi me encantan esas largas tomas aparentemente imposibles donde se realiza en uno solo plano esa estrategia común en las películas de comenzar con un plano general que lleve a un plano particular (Quizas una de las versiones más geniales de esto sea la de The Player de Altman). Aquí de paso se sugiere el "juego de espejos" que vamos a presenciar.

Ya en la reseña de La piscina me explayé acerca de lo delicado (y pretensioso) que puede ser que una película se sustente en este tipo de meta-trucos, pero también me vi obligado a reconocer que hay algo en el género políaco (y aquí debo señalar que quizás incluso más en el de suspenso) que hacen que estos sean parte de su "esencia". Tenemos que reconocer que al menos en esa película había una cantidad de guiños originales; y que, en general, se trataba de referencias mucho más sutiles (ahora recuerdo que al comienzo en esa película también se utilizan recurrentemente las tomas con espejos). Aquí, sin embargo, no encontramos nada nuevo; es como una especie de sancocho con elementos del resplandor, del club de la pelea... sin ninguna consistencia, ningún misterio. Aquí nunca sentimos miedo, ni suspense y menos aún, sorpresa.

 

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