Nombre: Nebraska
Categorías: Drama, Comedia dramática, Road movie
Director: Alexander Payne
País: Estados Unidos
Año: 2013

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Samuel Castro * * * *

Nebraska (2013)

Compañía para un largo camino

Sobrevivir en un mundo como éste es ya un mérito, así que todo anciano es una especie de héroe. Pero los viejos van convirtiéndose para sus familias en muebles herrumbrosos, en preocupaciones con las que nadie quiere cargar, porque los hijos tienen las suyas propias: trabajos mediocres, matrimonios infelices. Por eso entendemos el gesto de fastidio en el rostro de David cuando tiene que buscar a su padre por las calles del pueblo de Montana en el que vive. El papá, Woody, con su pelo siempre en desorden, con ese andar vacilante y rígido que permite distinguirlo a lo lejos, parece vivir en el mundo de ensoñación de quien sufre demencia senil. Y sin embargo, nada doblega su voluntad de querer viajar, incluso caminando, a reclamar un premio de un millón de dólares que una carta con su nombre impreso en ella le ha anunciado, hasta Lincoln, Nebraska, una ciudad a cientos de kilómetros de donde está.

La decisión de David de reportarse enfermo para acompañar a su padre en la travesía, en contra de la cantaleta incansable de su mamá, parece más un gesto de rendición. Pero el guión de Bob Nelson nos va aclarando a medida que pasa el tiempo, con la velocidad tranquila que le imprime siempre a sus películas Alexander Payne, con esos planos generales calmados que tanto le gustan, que David ve este viaje como la oportunidad de conocer a ese tipo de pocas palabras que le daba tragos de cerveza cuando era niño. ¿No son nuestros padres, a pesar de todo, unos perfectos desconocidos? Se supone que también fueron jóvenes, que pasaron por desafíos parecidos a los nuestros, que sedujeron y fueron seducidos, pelearon sus propias guerras y enfrentaron sus propias decepciones. Payne, que nunca había filmado un guión que no escribiera, entiende que el conflicto central de Nebraska hace parte de las interrogantes sensibles e íntimas que pueblan su propia obra, atenta siempre a encontrar historias que le permitan escuchar al público ecos de sus propias vidas.

Para narrar este relato, nominado a 6 premios Óscar, Payne cuenta con un reparto que hace un trabajo excepcional. Bruce Dern, en una actuación hipnótica,  se convierte en un achacoso oso salvaje que responde a las preguntas que le formulan con monosílabos. Su mujer, encarnada por June Squibb, creará humor en cada escena en la que mueve su pérfida lengua. Y su hijo, interpretado por el cómico Will Forte, nos representa a todos los que descubrimos en las historias del pasado que alguien nos cuenta, que esas decisiones que a lo mejor nunca entendimos cuando éramos niños, tuvieron una razón de ser.

¿Por qué hacer hoy una película en blanco y negro? A lo mejor porque uno quiere aumentar la sensación de fantasía como en Blancanieves o para transportarnos al pasado, como en El artista. No parecen ser esos los motivos para que Alexander Payne haya decidido filmar Nebraska de esta forma. En su caso, tal vez sea porque era la mejor manera de recordarnos que también hay brillos, elegancia y belleza en las vidas grises.

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