Nombre: Searching for sugar man
Categorías: Documental, Basado en hechos reales
Director: Malik Bendjelloul
País: Suecia
Año: 2012

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Samuel Castro * * * *
Caro Morales * * * *

Searching for sugar man (2012)

El rey que vive en Detroit

"American Zero, South African Hero"

Si usted es de esas personas obsesivas que al ver o escuchar algo que le impacta se vuelca a querer saberlo todo sobre el tema, quizá esta película lo ponga de cabeza a buscar toda la información posible, para creer que la historia que le están contando es auténtica. Inspiradora y reconfortante son las palabras que mejor describen a Buscando a Sugar Man.

Qué otra cosa es el cine que historias. Nos encontramos con relatos que reconstruyen nuestra memoria y que hacen volar la imaginación. La ficción y la realidad. En Buscando a Sugar Man, presenciamos uno de esos relatos, tan increíble que por momentos olvidamos que estamos ante el documental ganador del Oscar 2013.

En la vida parece que no basta con tener talento. También hace falta ese factor al que muchos llaman suerte, para que las cosas pasen como tendrían que suceder. En la industria de la música las cosas no son diferentes. Esta es la historia de Sixto Rodríguez o simplemente Rodríguez, un hombre tan enigmático y misterioso como talentoso. Alguien que intentó seguir el camino de la fama pero que tuvo que dar un paso al costado para ser uno más de la fila. Un desconocido que a pesar todo, alcanzó la gloria máxima.

En los años setenta Rodríguez era un cantante de bares en Detroit. Allí fue descubierto por algunos productores que hicieron que publicara dos discos: Cold Fact en 1970 y un año después, Coming from reality. Ambos fueron un total fracaso en Estados Unidos y Rodríguez desapareció de la escena sin dejar rastro. Sin embargo, y sin que nadie lo pueda explicar, una copia del primer álbum llegó a manos de un sudafricano, haciendo que Rodríguez se convirtiera, sin saberlo, en un fenómeno musical de este país. Su canción “I wonder” fue uno de los símbolos e himno de la revolución en contra del apartheid, inspirando a toda una generación e influenciando una nueva corriente musical en Sudáfrica.

Pero nadie sabía nada de él. Se habló de que este misterioso hombre había acabado con su vida en pleno escenario, que estaba muerto. En 1997 Stephen Segerman "Sugar man", un melómano local y el periodista de música Brian Currin, iniciaron una cruzada a través de Internet para saber la verdad sobre el paradero de Rodríguez. El resultado es el que veremos documentado en esta grandiosa producción, dirigida por el sueco Malik Bendjelloul. Se trata de un cuento de hadas en el que la música es el hilo conductor de una narración llena de emoción y nostalgia, donde conocemos el alma de un hombre que nos conquista no solo con su música sino con su forma de vivir.

Varios son los aspectos que hacen totalmente admirable la narrativa de este documental musical. Su creatividad a la hora de utilizar animación para recrear escenarios y momentos en la vida de Rodríguez, además de su equilibrio entre el manejo periodístico, donde nos empapamos más sobre el negocio musical, y la forma emocionante como se va revelando esta historia que por momentos parece una ficción.

En un momento en el que el mundo parece desmoronarse irremediablemente. En el que perdemos la esperanza poco a poco y la palabra paz pierde valor, aparecen historias que nos alimentan el espíritu. Héroes desconocidos que con su vida hacen que uno sienta que vale la pena seguir intentándolo. Cuando digo que Rodríguez alcanzó la gloria máxima es porque pudo vivir dos vidas: la de la fama y la de la clandestinidad. Y todo, sin dejar de ser quien siempre fue.

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