Nombre: Argo
Categorías: Drama, Suspenso, Política, Basado en hechos reales, Histórica, De época, Thriller
Director: Ben Affleck
País: Estados Unidos
Año: 2012

Otras reseñas para esta película

Samuel Castro * * * *
Caro Morales * * * *

Argo (2012)

La mejor mala idea

Las películas de espías más exitosas entre nosotros desarrollan misiones imposibles con  los recursos más espectaculares (teléfonos satelitales, armas sofisticadas) y sus protagonistas son luchadores glamurosos, capaces de derrotar a un pequeño ejército con sus manos. El espionaje real, sospechamos a veces, no puede ser así.

Argo nos muestra el espionaje como es (o al menos como era a finales de los setenta) contando un caso del que se supo sólo cuando el material secreto de la operación fue desclasificado por el gobierno norteamericano. El agente de la CIA Tony Mendez ingresó a Irán en 1980 para rescatar a seis funcionarios diplomáticos que habían escapado a la toma de la embajada estadounidense por parte de las fuerzas que gobernaban al país y habían logrado refugiarse, en secreto, en la casa del embajador canadiense, lo que podía convertirse en un problema político más grave del que ya había.

Que el plan que estuvo a punto de ser aprobado fuera enviar unas bicicletas a los prófugos, para que con ellas llegaran a la frontera, habla de lo poco elegante que es la vida real. Y que el hombre que al final propone “la mejor mala idea”, la de fingir que son parte del equipo de producción de una película de ciencia-ficción que está buscando locaciones, sea un tipo que no anda bien con su esposa, de barba descuidada y mala facha, nos permite vislumbrar lo que vendrá a continuación: un thriller hecho con emociones terrenales, donde las situaciones son más sencillas pero al mismo tiempo más verosímiles, que nos tendrá siempre al borde de la silla sin necesidad de balaceras o saltos mortales, comiéndonos las uñas porque no sabemos si esas pobres personas van a lograr salir a salvo.

Ben Affleck se ha convertido, gracias a un talento narrativo que ya ha demostrado en sus cintas anteriores (Gone baby gone y The town) en un gran director. Prueba de su buen tino es abrir Argo usando dibujos y animación, un camino estético propio del cine de fantasía, para ubicar al espectador en el contexto político de aquellos días. Sobre todo porque al final caeremos en la cuenta de que una trama que narra la creación de una película como fachada, necesariamente tenía que comenzar con un storyboard, esos planos pintados con que se planean las tomas de una película. Affleck potencia un gran guión (qué sencilla y bella es la forma como se le ocurre el plan, compartiendo una película con su hijo) con decisiones inteligentes, como pedirle a su director de fotografía, Rodrigo Prieto, que aumente el grano de la imagen para que las imágenes se parezcan al cine político de los setenta, o elegir un reparto extraordinario, en el que se destacan por sus frases llenas de humor, John Goodman y Alan Arkin, como los hombres de Hollywood que ayudaron con el plan.

Los espías verdaderos son esos tipos que se disfrazan de gente común para salirse con la suya. Con Argo se demuestra que Ben Affleck era un director extraordinario, infiltrado como espía en el mundo de la actuación.

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.