Nombre: La pasión de Cristo
Categorías: Drama, Religiosa, Basado en hechos reales, Biográfica, Histórica
Director: Mel Gibson
País: Colombia
Año: 2004

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Andres Borda Gonzalez * * ½
Samuel Castro * * * ½

La pasión de Cristo (2004)

La pasión de Cristo

La pasión de Cristo, tercera película de Mel Gibson como director después de El hombre sin rostro y Corazón valiente, es, como lo han probado los medios y toda clase de noticias, el trabajo más controversial de su carrera. La fama que la precede nos indica que, cuando entremos al teatro, debemos estar preparados para ver mucha violencia, a personajes que hablan en latín y en arameo, y claro, la historia de las últimas doce horas de la vida de Jesús. Muchas personas, dicen, lloraron y se desmayaron el día de su estreno. Tanto misterio creció alrededor de la producción (en parte por causa de las casi irracionales acusaciones contra esta que la tildaban de anti-semita) que, cuando finalmente salió a los teatros, recaudó en el primer fin de semana más de cien millones de dólares. Ahora que finalmente llegó a Colombia La pasión de Cristo y que podemos saciar nuestra enorme curiosidad por tan controversial producción, también descubrimos que el misterio que la rondaba antes de su llegada a nuestro país no era nada más que, probablemente, la consecuencia de ser acerca de Cristo.

¿Cuáles fueron las intenciones de Mel Gibson? Según sus propias palabras su intención era la de recrear, de la forma más vívida y gráfica posible, las últimas doce horas de Jesús (desde que es vendido por Judas hasta su crucifixión) y con esto recordarnos a todos el sufrimiento por el que éste pasó para redimirnos de nuestros pecados. La historia contada presupone cierta cultura básica religiosa (de la que prácticamente todos gozamos), y es nuestro deber construir, a partir de las ideas previas que tenemos acerca de la vida de Jesús, los personajes a los que debemos prestar atención. Sin embargo debemos tener en cuenta que La pasión de Cristo no es un panfleto de una secta religiosa ni tampoco el sermón de un cura, sino una película. No podemos, pues, juzgarla desde un punto de vista "político", sino desde una perspectiva cinematográfica.

A partir de esto es que nos encontramos con todos los defectos que puede llegar a tener una obra hecha por un fanático religioso (que es, básicamente, en lo que Mel Gibson se ha convertido) sin una noción clara de cómo contar una historia. La pasión de Cristo despertó en el público cristiano una cantidad de sentimientos positivos hacia esta debido a su contenido y a lo que esto les sugería, mas no por su valor artístico. Es verdad que las actuaciones son impresionantes y que algunas escenas son, en un nivel técnico y artístico, realmente buenas. La obra en su conjunto, sin embargo, sufre de una cantidad de defectos desde un punto de vista narrativo: la película está básicamente mal contada y no hay personajes concretos en ella, sino una serie de nombres y caras que evocan recuerdos e ideas relativamente abstractas en los espectadores. ¿Por quién sentimos compasión? Es cierto que el personaje al que vemos sufrir durante las dos horas que esta dura es a Jesús, pero eso no quiere decir que sea él específicamente de quien nos compadecemos. Podría haber sido perfectamente cualquier otro personaje bondadoso y benevolente al que torturaran, y no por ello sentiríamos menos compasión. Mel Gibson trata de ocultar esta falla a través de flashbacks en los que vemos momentos de la vida de Jesús antes de su ejecución, y sin embargo estos parecen siempre impuestos y cortan de alguna forma la naturalidad de la narración.

Cuando se le ha preguntado por qué quiso hacer la película sobre ese momento específico y no sobre el resto de la historia de Cristo, Gibson ha contestado que es debido a ser éste episodio el más intenso de en la vida de Jesús. Así que, básicamente, lo que ha hecho ha sido tomar el clímax de un relato y llevarlo al cine, sin antes contarnos la serie de hechos que desembocaron en éste. Ver La pasión de Cristo es como oír el último movimiento de una ópera muy famosa, o como leer el final de un cuento cuya historia conocemos de diferentes fuentes. No se trata, pues,  ni de un desastre ni de una obra maestra, sino de un episodio suelto de una gran historia cuyos cabos podemos unir en nuestras cabezas. Las diferentes reacciones que la película ha provocado a lo largo del mundo prueban que los personajes que cada uno de nosotros arma son diferentes, y que dependiendo de nuestra imaginación y conocimiento de la religión cristiana la película tendrá un mayor o menor impacto en nosotros. La pasión de Cristo ha servido como un excelente panfleto religioso para los cristianos, pero de ninguna forma ha conseguido convertirse en una gran obra. La salvan, claro, sus grandes actuaciones, sus ideas visuales y, por supuesto, su valor histórico.  

 

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