Nombre: La lamentabilidad de las cosas
Categorías: Comedia dramática, Basado en una novela, Biográfica
Director: Felix Van Groeningen
País: Belgica
Año: 2009

Otras reseñas para esta película

Pedro Felipe * * * ½

La lamentabilidad de las cosas (2009)

La lamentabilidad de las cosas es un drama cómico que cuenta la infancia de Gunther, el menor de los Strobbe, quien vive con su padre, sus tres tíos y su abuela. La historia se desarrolla en Reetveerdegem, un pueblo ficticio de la Región Flamenca, que se encuentra al norte de Bélgica y comparte estrechos lazos culturales y lingüísticos con la vecina Holanda.

El lugar es desapacible y los días grises. Tras diferentes formas de fracaso, los cuatro hermanos viven en la casa de la abuela, donde sobreviven gracias a su pensión, de la cual destinan una enorme proporción al alcohol y a la juerga, que se ve agudizada por un rosario de festivales y desafíos de borrachera a la vez extremos y banales.

Celle, Breejen, Koen y Petrol constituyen de hecho un clan de alegres compadres, algo violentos pero en general con buen rollo, que profesan un sincero afecto hacia Gunther. El muchacho, que se siente tribalmente atado a "su sangre", toma sin embargo consciencia de lo que le espera si continúa con ellos. Es decir, más de lo mismo. La asistente social Nele Fockedey, cuyo apellido da pie a reveladoras bromas, confirmará escandalizada esa intuición, abriendo la puerta a otras alternativas.

Gunther narra sus recuerdos algunas décadas más tarde, aún en Bélgica pero lejos de Reetveerdegem. Es un joven adulto, grave e introvertido, que debe afrontar una paternidad indeseada. Su relación con el pasado es tal vez más compleja que de costumbre, pues en una reacción de supervivencia tuvo que entrar en abierto conflicto con su padre Celle, quien nunca resolvió los desafíos que se le plantearon. Al respecto, por abordar el punto de inflexión en el que el protagonista debe ser más lúcido que sus mayores, la segunda parte de la cinta contrasta con la primera, que tiene un carácter cómico.

De cualquier modo, La lamentabilidad de las cosas realiza en todos sus momentos un retrato sin concesiones de la pobreza, situándose a leguas del realismo social de los británicos Loach y Leigh, e incluso de otras cintas sobre escritores con una infancia difícil, como Las cenizas de Ángela de Parker. Su diagnóstico se parece por el contrario al de Brutos, feos y malos de Scola, donde Nino Manfredi interpreta magistralmente a un padre con talento para la brutalidad y la autocomplacencia. Es sin duda revelador que los Strobbe presenten todos los rasgos del repliegue identitario, que a su vez ha favorecido y favorece propuestas extremas de corte político.

El esfuerzo cómico invertido en la descripción del circo en el que creció Gunther no pretende sin embargo hacer un retrato familiar o social, sino uno biográfico y personal. Al revisar las necedades de su padre y de sus tíos, el muchacho trata de satisfacer una necesidad emocional compleja y elemental, que consiste en confrontar y comprender el lugar donde se formó. La inercia de autodestrucción de la familia es sin duda inevitable, y no hay a la vista grandes enseñanzas qué extraer, salvo comprender y armonizar las condiciones que perfilaron la persona que es. Esa experiencia, que es capital en cualquier vida, cobra aun más relevancia para el protagonista con el trasfondo de su propia paternidad.

Por último, vale la pena señalar que es oficial el título en francés, La merditude des choses, que vendría a traducirse como 'La merdosidad de las cosas', y también se conoce a la cinta en español por su versión en inglés, The Misfortunates, lo cual sería irrelevante si no fuese porque se podría concluir que son tres cintas diferentes.

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.