Nombre: Hulk, el hombre increíble
Categorías: Acción, Ciencia Ficción, Aventura, Cómics
Director: Zack Penn, Louis Leterrier, Edward Norton, Zack Penn, Craig Armstrong
Reparto:
Guión:
País: Estados Unidos
Año: 2008

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Pedro Felipe * *

Hulk, el hombre increíble (2008)

Hulk, el hombre increíble ignora a su antecesora de 2003, de la cual ni siquiera es una secuela ya que ambas cuentan historias similares. Como todas las cintas, aquella Hulk dirigida por Ang Lee tuvo admiradores y críticos, pero también severos detractores, siendo estos últimos quienes a mi juicio tuvieron la razón. La cinta del hongkonés fue en efecto una sosa y pretenciosa sobrexposición de un tema que merecía un mejor tratamiento. Si había que continuar, era mejor recomenzar. 

La versión de 2008, del francés Louis Leterrier (Furia de Titanes), asume en efecto la pérdida total de su predecesora. En los créditos del principio se limita a refrescarnos los hechos sobresalientes de la  génesis del hombre increíble, que son los siguientes: Hulk proviene de un experimento tóxico, como La mosca, y debe lanzarse a la fuga, pues el ejército quiere transformar sus poderes en un arma antropológica, sin querer tener en cuenta el impacto que tiene abrir semejante caja de Pandora. La película comienza pues con el científico Bruce Banner (Edward Norton) en las favelas cercanas a Rio de Janeiro, separado de su novia Betty Ross (Liv Tyler) pero tratando de reprimir su furia monstruosa y apocalíptica. Mientras, trabaja en una embotelladora de bebidas verdes, aprende portugués con el monstruo Archibaldo, practica yoga para controlar sus emociones, se cuida como Hannibal Lecter de dejar rastros, y está cerca de cumplir cinco meses sin "incidentes". Como el protagonista, la cinta parece ir de maravilla.
 
Sin embargo, tras un lapso operativo en el que asistimos a la aparición de la mole, a sus destrozos, y a su subsiguiente desaparición, la película comienza a perder altura. En efecto, hacia el final del primer tercio de la historia, al protagonista se suma la insulsa Betty Ross, quien además de entorpecer cada acción es interpretada sin acierto ni candor. A esta compañía innecesaria y constante, que constituye un lastre dramático, se suma un misil tierra-aire que resulta fatal para una película de ciencia ficción, el cual consiste en unos efectos visuales que no tienen nada de especiales. Pese a lograr su cometido de representar las batallas campales en el centro de una gran ciudad, las animaciones de esta Hulk suelen escenificar combates frenéticos y lejanos, quedando muy mal paradas cuando hay exigencias mínimamente dramáticas, como mostrar cansancio o expectativa.
 
Para una figura como Hulk, tener un amor sin gracia y una presentación sin pulimento son falencias graves. Como al parecer Edward Norton no continuará con el personaje en el promocionado equipo The Avengers convocado para 2012 por Iron Man, no parece imposible que su caracterización sufra una inmerecida chatarrización. La justicia poética no siempre es justa.

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