Nombre: La moustache
Categorías: Drama, Basado en una novela, Thriller
Director: Vincent Lindon, Philip Glass
Reparto:
País: Francia
Año: 2005

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Pedro Felipe * * * *

La moustache (2005)

Marc le pregunta a su esposa Agnès qué diría si él se quitara el bigote. Ella ni lo anima ni lo invita a desistir. Cuando está solo frente al espejo de la sala de baño, se lo afeita y entonces la trama comienza. La moustache se lanza en efecto a su tema sin preámbulos, pues para desconcierto de Marc, Agnès se muestra mucho más que indiferente ante su decisión. De hecho, no registra ningún cambio en su rostro. Y nadie lo hará. Ni sus amigos ni sus colegas.
 
El punto de vista del espectador es el del protagonista. Hacemos la pregunta sobre rasurarnos el bigote. Nos lo quitamos. Esperamos una reacción. Y no la obtenemos. Esta perspectiva es ideal para resaltar el aspecto dramático de esta alteración de lo banal, pues es cierto que la diferencia entre la comedia y el drama está en quién sufre la caída, si uno u otra persona. En La moustache no asistimos a un personaje que sufre una crisis mental, sino que perdemos las coordenadas con el personaje principal. Como en las cintas sobre el agente Bourne, nuestros conocimientos se limitan a la información de la que dispone del protagonista, que resulta ser quien menos sabe sobre sí mismo.
 
Debido justamente a la falta de conexión entre su percepción y su entorno, el mayor interés del carácter de Marc (Vincent Lindon) es su lucidez cartesiana. Su personalidad obstinada lo lleva a percibir de manera clara y distinta que su locura no es una explicación suficiente —ni satisfactoria— para el desorden que percibe. Algo está mal ahí afuera. O eso parece, pues la realidad no es lo que es, después de todo, sino lo que los demás nos permiten creer que es.
 
Por supuesto, Marc interroga a desconocidos sobre su situación, y estos no dudan en aceptar que en las fotos lleva un bigote y ahora no. Pero su esposa Agnès (Emmanuelle Devos), como supremo ejemplo, se niega a siquiera echarles un vistazo "y a alimentar la idea obstinada de su marido" (aunque después sustrae el álbum de un cajón). La imposibilidad del protagonista de confrontarla tiene algo de la lógica de las pesadillas, pero los hechos tienen sin duda la consistencia de la realidad. En ese sentido el personaje no se ve confrontado a una dificultad inasible, sino a situaciones banales que no casan entre sí.

A su vez, la trama suele enrevesar aun más las cosas  aplicando su propia medicina a situaciones y personajes escogidos, con bucles que neutralizan incluso la certeza de que algo esté sucediendo. ¿El bigote? "Déjatelo crecer". ¿Serge y Nadia? "Desconocidos". ¿Los padres de Marc? "¡Cuáles padres...!" Ante esa justicia poética de la inconsecuencia, paulatinamente el protagonista pasa de afrontar incoherencias, a no poder confiar en lo que escuchó hace pocos instantes. Pese a ciertas garantías respecto al carácter disfuncional de su entorno, Marc se ve forzado a realizar movimientos cada vez más extremos debido justamente a que su realidad colapsa; como quien cruza un puente que a cada paso se balancea y pierde partes.

Como todos los caminos conducen a la misma incertidumbre, la única alternativa que a Marc le queda es forzar las etapas. La fuite en avant del idioma francés no podría definirse mejor que con este guión, pues el protagonista literalmente huye hacia adelante, lanzándose hacia el futuro, que por ser desconocido parece inmune al caos que impera en su presente y se extiende a su pasado. En efecto, Marc cree imposible que en las antípodas aparezca alguien y nos diga que no estámos al otro lado del mundo.
 
La moustache cuenta a su vez con actores notables como Vincent Lindon, Emmanuelle Devos y Mathieu Amalric (Serge), quienes incluso individualmente son un síntoma de calidad cinematográfica.

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