Nombre: La princesa y el sapo
Director: Ron Clements
País: Estados Unidos
Año: 2009

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Pedro Felipe * * *

La princesa y el sapo (2009)

Te manda saludos WED

La princesa y el sapo trata sobre un malentendido que invierte la fábula del beso que metamorfosea. En esta ocasión, es la bella quien asume la forma de él, pasando en consecuencia a ser verde y batracia. La historia sucede en la Nueva Orleans de principios del siglo XX, y no faltan las ciénagas, ni el vudú ni el jazz. Los dibujos son hechos a mano y en general la estética de la obra es tan clásica, que paradójicamente marca una anomalía en el canon de Disney.

La protagonista es Tiana, una muchacha que trabaja día y noche para cumplir su sueño, según la recomendación de su amado y difunto padre. Con tesón y entrega encadena servicios, sin tiempo siquiera para dormir, ahorrando para pronto tener su propio restaurante. El otro personaje principal, el príncipe Naveen, está por su parte en Nueva Orleans para disfrutar del jazz y de las mujeres locales, aunque esas pasiones también comprendan su necesidad de rehacer fortuna: aunque es un legítimo noble de Maldonia, también es un pobretón.

El beso que convierte en rana sucede relativamente pronto, pues en ese punto ya hemos contemplado la infancia de Tiana, así como sus deseos y su vida actual, y el príncipe Naveen ha tenido por su parte tiempo de llegar en barco de vapor, enterarse de cuan rica es Charlotte (la mejor amiga de Tiana), tener una invitación a una fiesta en casa del padre de aquella, sufrir un maleficio del mefítico Dr. Facilier, ser convertido en sapo, y reemplazado por su lacayo (Lawrece), quien a su vez ha sellado con el brujo un pacto de magia negra para dividirse el botín matrimonial. De hecho, los primeros minutos son de una concisión admirable.

En el recorrido lacustre al que son llevados los ya sapos Tiana y Neveen, surge una serie de personajes, bastante folclóricos y entusiastas: el cocodrilo y trompetista Louis (como Armstrong), la luciérnaga enamorada Ray (como Charles), y la sacerdotisa vudú Mama Oddie. Junto al Dr. Facilier son ellos quienes dan interés a la historia, y sus escenas son probablemente lo que heredará de la cinta la historia de la animación.

Lo más notable de La princesa y el sapo es sin embargo su explícito deseo de conectarse con antiguos largometrajes animados de Disney, como Pinocho, La espada en la piedra o El libro de la selva (además de cuanta historia de amor ha producido la compañía). Hay por supuesto elementos contemporáneos, como la alteración y la burla de los cuentos de hadas. Pero la estética empleada la emparienta con clásicos marcados por los grandes y coloridos desfiles expresionistas, lo mismo que la preeminencia de la música y sus canciones, y sin duda el sabor vintage de una animación a mano y poco dada a la tridimensionalidad. El empleo de personajes animales antropomorfos, entre los que habría que incluir a la serpiente de Mama Oddie (tal vez prima de Kaa), termina de anudar el lazo.

La princesa y el sapo está dirigida al público infantil. A los adultos no les aburrirá, pero difícilmente les causará mayores emociones.

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