Nombre: El secreto de sus ojos
Categorías: Suspenso, Policiaca, Romance, Basado en una novela, Histórica, Crimen
Director: Juan José Campanella
País: Argentina
Año: 2009

Otras reseñas para esta película

Samuel Castro * * * *

El secreto de sus ojos (2009)

Mirarnos para hablar

El cine no se parece a la mirada del hombre. Esa es una mentira que algunos se creen. Nadie observa una calle caminando de izquierda a derecha manteniendo la vista fija en un punto, ni aprecia a una multitud desde el cielo. Tampoco podríamos mirar a alguien a los ojos y únicamente ver esos ojos parpadeando, sin que nada más entre a nuestro campo de visión. Y sin embargo, seguimos diciendo que el cine es el arte que mejor imita la mirada del hombre por una razón muy simple: el cine es capaz de hacer que una serie de imágenes, cada una con una carga emocional diferente que se logra con distancias, movimientos y juegos de luces, se unan para “contar” cómo se ve y cómo se siente, un hecho. Si los  ojos son las ventanas del alma, el cine es la ventana del alma de los hombres.

Podríamos asegurar que alguien está enamorado de otra persona con sólo ver la forma en que la mira. Parece mentira cuando lo escribimos, pero es así. Sabemos, cuando vemos las fotos que toman al celebrar un cumpleaños, esas fotos que sus protagonistas miran en un álbum, recordando viejos tiempos, que Benjamín Espósito está enamorado, irremediablemente, de Irene Menéndez. Ellos también lo saben, pero no lo dicen, porque no lo dijeron cuando debían,  veinticinco años atrás mientras intentaban atrapar a otro hombre que miraba con el mismo deseo a otra mujer en unas fotos parecidas, pero con un matiz de maldad que, como se verá después, es el que diferencia a los héroes de los criminales.

Y Benjamín e Irene llegan otra vez a los recuerdos, porque Espósito ha decidido abandonar el reposo de su jubilación. Quiere convertir en novela las memorias del caso que un cuarto de siglo atrás le cambió su vida como investigador de un juzgado al que llegó Irene, recién graduada de la Universidad, para convertirse en su funcionaria superior. El sabio engaño al que nos somete el guión de El secreto de sus ojos es hacernos creer durante buena parte de la película que es el crimen sin resolver lo que él no puede olvidar, para que descubramos que son las consecuencias de haberlo resuelto lo que causa la tragedia.

Ese engaño es sólo una de las muchas buenas decisiones que Juan José Campanella, guionista, editor y director de esta película, ha tomado. La primera y fundamental, fue tomar la novela de Eduardo Sacheri, “La pregunta de sus ojos” y juntarse con el autor para escribir el guión de la cinta. Sólo un guión perfecto, que no pretende decir con palabras aquello que se puede ver en imágenes, pero que al mismo tiempo le da a cada personaje el tiempo justo en pantalla (y los diálogos exactos y las acciones apropiadas) para poder conocerlo más allá de la superficie, puede combinar en dosis justas humor y drama, amor y crimen, fútbol e historia. Sólo un guión perfecto logra que 127 minutos de película se vayan en un suspiro. Y que la metáfora se vuelva realidad, cuando la puerta que nos abrió la película se cierra frente a nosotros y ese suspiro recorre toda la sala de cine.

Porque ese suspiro es la conclusión de la historia de amor que hemos seguido con el corazón en el puño gracias a la forma en que Campanella nos la cuenta. Cuando Espósito comienza a escribir su novela y a volver en el tiempo, ese caso de violación nos causa la misma conmoción que a él. Cuando vemos a Irene entrando por la puerta del juzgado, vemos con los ojos de él la belleza inmortal de una mujer hermosísima. Cuando conocemos al marido de la joven asesinada y violada, nos ponemos de su parte y nos conmovemos con su mirada dolorida. La estrategia del director para aumentar la sensación de que vemos por los ojos de su protagonista, es tan simple como inteligente: imitar la manera en que vemos realmente: por eso en tantas tomas hay algo que nos estorba (una espalda, una puerta, un florero) el campo de visión. Por eso el asesino se esconde en los ángulos ciegos. Con esto convierte en una deducción “nuestra” lo que no es más que el producto de estupendas actuaciones: cada personaje esconde en sus ojos un secreto. Dos están enamorados, otro oculta algo, otro oculta a alguien, uno más tiene que esforzarse porque sus ojos de alcohólico no delaten su vicio en la oficina.

Hay más decisiones impecables. Una es el reparto, en el que se confirma la calidad indiscutible de Soledad Villamil y de Ricardo Darín (la pareja que protagonizaba El mismo amor, la misma lluvia, también de Campanella) pero se descubre una faceta desconocida y admirable del cómico Guillermo Francella. Es él, su conmovedor personaje habitando su escenario natural, un bar, el encargado de pronunciar el diálogo que por fin, le hace justicia al sentimiento por el fútbol que emociona a tantos en Latinoamérica. Que el fútbol sea tratado como se merece, (mostrando desde el aire la sincronía de sus movimientos y la belleza de un tiro que pega en el palo) ya es memorable. Pero que alguien pueda realizar una proeza técnica como el plano secuencia en la cancha de Huracán (hay que verlo, pierde la gracia si se describe) sin jactarse de eso, como si fuera normal que viéramos ese tipo de tomas en nuestros cines, para seguir con ritmo impecable su relato, es ya histórico. Por eso no se puede hablar tan mal de la Academia de Hollywood, pues al darle el Oscar a mejor película extranjera a El secreto de sus ojos no sólo acertaron: le dieron la oportunidad a millones de personas de ver esta película que de no ser por el galardón se hubiera perdido en los catálogos de las distribuidoras.

Hay momentos sobrecogedores, como el largo recorrido de un ascensor que desciende, o un diálogo inaudible en que un prisionero pide que alguien le hable. Hay un humor que nunca se va del todo, y que arranca las risas del auditorio, cuando segundos antes estaba al borde de las lágrimas. Está latente, como parte de la conversación posterior, la idea de qué tan justa debe ser la justicia. Y todo eso, toda esa emoción y ese contenido “intelectual”, encerrados en el marco de una historia de amor llena de esperanza, que algunos juzgan como melosería y que otros llamamos elegancia. Por eso El secreto de sus ojos es más que un gran relato cinematográfico: es una de las mejores cintas latinoamericanas de la historia. Una película que prueba  que el cine no es la mirada del hombre, pero cuando se hace con clase y oficio, puede ser la mirada de la humanidad.

Comentarios

27/07/2010:

Cordial saludo. Me parece que el comentario de Samuel Castro, es bastante ingenuo frente a ésta película, que si se mira con detalle es totalmente artificiosa, y predecible. Desafortunadamente, muchas personas que comentan (no hacen crítica) cinematográfica, se quedan descrestados con la técnica, la cual no tiene ningún misterio, y a estas alturas no debería de impresionar a nadie. La técnica fue superada desde el nacimiento del cine, y posteriormente, fue perfeccionándose, cineastas como Fritz lang, Orson Welles, Dziga Vertov... entre muchos otros... Hay mucho cine argentino que vale la pena ver, pero la pelicula de Juan José Campanella, es sólo una copia de los culebrones de Hollywood.

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Mauricio Giraldo Arteaga dijo en 27/07/2010:

la buena técnica no tiene nada de malo (ironía intencional)... ese plano secuencia (por tomar un ejemplo) hubiera podido ser resuelto de infinitas formas/técnicas diferentes (unas más fáciles/difíciles que otras) pero el director decidió esa... y no es por lo difícil/artificiosa que me gusta sino por lo bien que funciona en la historia/narrativa de la película... el nerd cinematográfico se da cuenta del artificio pero ese artificio puede llegar a pasar desapercibido para el neófito... ejemplos de escenas artificiosas inútiles/insulsas hay muchas (el colombian dream, por ejemplo, parece más un reel de una productora que una película por esa misma razón creo yo) no creo que sea ingenua la reseña... estoy completamente de acuerdo con que es una excelente película y no creo que sea predecible... que maneje temáticas de culebrones no la hace menos merecedora ¿cuáles son los temas permitidos según usted?

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