Nombre: 2012
Categorías: Drama, Acción, Ciencia Ficción, Suspenso, Fantasía
Director: Roland Emmerich
País: Estados Unidos
Año: 2009

Otras reseñas para esta película

José Fernando Flórez * *

2012 (2009)

“Un mundo nuevo está a punto de nacer, y un científico joven valdrá más que veinte políticos viejos”. Con estas palabras se despide el Presidente de los Estados Unidos, Thomas Wilson (Danny Glover), al ceder su puesto en una de las “arcas” que salvarán a unos cuantos “escogidos”, de Adrian (Chiwetel Ejiofor), el geólogo que le advirtió a la Casa Blanca que el mundo estaba ad portas de su final, para que diseñara un plan global de evacuación que preservara la especie humana. El filme es, desde luego, un embutido de lugares comunes de Hollywood que lo convierten en el típico enlatado apocalíptico que tan bien conocemos: Knowing (2009), I am legend (2007), The day after tomorrow (2004), 28 days later (2002), Armageddon (1998), Deep impact (1998), Independence day (1996), son los más recientes representantes del género que me vienen a la cabeza. En él encontramos las habituales ridiculeces que ya conocemos de memoria: el héroe chistoso, entre estúpido y genial, en este caso un escritor fracasado y talentoso (John Cusack), algo que, dicho sea de paso, no corresponde tanto al género de la ciencia ficción; el loco visionario, aquí un periodista, Charlie Frost (Woody Harrelson); niños superdotados y conflictivos; efectos especiales deslumbrantes; diálogos particularmente idiotas; chistes fáciles; escenas de supervivencia inverosímiles; el conflicto entre los “buenos” (los que piensan en los demás así sea a costa de su propia vida) y los “malos” (los que quieren salvar su trasero a como dé lugar); y claro, el amor como sentimiento redentor de la humanidad en las situaciones extremas.

La película, hay que repetirlo, es malísima, pero a veces los peores bodrios le dan la razón, mutatis mutandis, a Cervantes, cuando escribía que “no hay libro tan malo que no tenga algo bueno”, pues resultan transmitir mensajes de importancia que se pueden rescatar. Si me le mido a reseñar un verdadero “hueso” es sólo porque las palabras de despedida del Presidente Thomas Wilson son ilustrativas del mundo de los políticos, donde apenas unos cuantos piensan en algo distinto de sí mismos. El escenario cataclísmico que plantea la película es el siguiente: ante el descubrimiento del inminente final a causa del recalentamiento del núcleo y la corteza terrestres, los líderes políticos del mundo, en lugar de obrar con honestidad y contarle a la gente la verdad (¡Oh sorpresa!), prefieren emprender la construcción clandestina de unas cuantas arcas para que se salven unos pocos (ellos los primeros, por supuesto), que se financia con el dinero de los millonarios del planeta (1000 millones de euros cuesta el “tiquete” por cabeza) que, así se trate de los ejemplares más estúpidos y mezquinos de la especie (un detestable empresario del boxeo, Yuri Karpov, interpretado por Zlatko Buric, encarna a este arquetipo), logran gracias a su dinero reservar lugar al lado de los especímenes mejor dotados genéticamente.

Estamos en época preelectoral y la pregunta obvia que nos asalta como ciudadanos, en medio del lodazal de la política nacional, es por qué políticos votar. Y la respuesta más sensata que se puede dar es recordar que los políticos, desde que existen como plaga social, se han dividido en dos grandes grupos: la gran mayoría de los que sólo actúan en favor de su “interés particular” y consideran su oficio como una profesión más, es decir, un medio para lucrarse a como dé lugar, y la minoría de los que conocen la noción de “interés general”, que tienen consciencia de lo público, llámesele solidaridad, altruismo, vocación de servicio, sensibilidad social o simples ganas de ayudar (en lugar de robar). Así que, al margen del partido al que pertenezcan (aunque sin perder de vista que algunos de los partidos actuales, en virtud de la hoja de vida y antecedentes de sus miembros, más parecen bandas criminales), lo importante es escoger candidatos del segundo tipo, de los que no aspiran a puestos de elección popular para enriquecerse O al menos no sólo para eso.

Visite  http://iuspoliticum.blogspot.com y lea esta reseña y otros pensamientos políticos del autor.

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.