Nombre: El caballero de la noche
Categorías: Drama, Acción, Suspenso, Policiaca, Aventura, Misterio, Cómics
Director: Christopher Nolan
País: Estados Unidos
Año: 2008

Otras reseñas para esta película

Pablo Muñoz * *

El caballero de la noche (2008)

El Noir de Gotham

En Mayo de 1939 se publicaba el número 27 de Detective Cómics anunciando 64 páginas de acción y aventura e introduciendo al asombroso y único Batman. La historia presentba a Bruce Wayne como un millonario aburrido y ocioso, amigo del comisario Gordon que investigando la muerte de un empresario se topaba con Batman, superhéroe que salvaba el día encontrando al asesino. Al final de la historia el lector descubría que el aburrido Wayne era en realidad Batman.

En 1989 Tim Burton aunó en su Batman la tradición y cierto misterio de este primer número con los tebeos más influyentes de la época como The Killing Joke o The Dark Knight Returns. Lo hizo de forma fallida pero su fascinante Gotham City y su Batman, de traje oscurísimo se ajustaba perfectamente a su época. El resultado hubiera sido aún más memorable si Burton no hubiera evidenciado tempranos problemas de ritmo, de planificación en las escenas de acción con un fantástico batmóvil y un guión mediocre de Sam Hamm y Warren Skaaren que hacía del contraste Batman/Joker una historia de venganza justiciera simple y sin demasiada acción. El éxito fue atronador, todavía uno de los más rentables y espectaculares de los últimos años. Burton dejó de explorar a su héroe para hacer una secuela personalísima, radical y extravagante. Del legado de Schumacher ya hemos hablado.

Alejado del Canon y cercano al espíritu Marvel de los What If, los Otros Mundos (en inglés Elseworlds) son las historias que transcurren fueran de la continuidad oficial. Cada adaptación cinematográfica de Batman vive en una agónica contradicción: pese al deseo mayoritario de establecer un canon, sus referencias provienen siempre de aportaciones fuera del canon y los resultados terminan también siendo distintos.  En el marco de estos Elseworlds se han parido las historias más interesantes del murciélago todas ellas abordando su primera aparición y su mitología posterior de una forma rica, elegante y sabrosa.

Tanto Batman: Gotham Noir (2001) como Batman: Nine Lives (2002) adquieren los modos del cine negro acentuados. En el primero Batman recobra su dimensión mitológica gracias al protagonismo acentuado de James Gordon, con lo que Brubaker ciñe su atmósfera no sólo a Chandler y Hawks sino también a lo insinuado por Miller en Año Uno. Sin embargo la clave de una película como The Dark Knight (2008, Christopher Nolan) está en Batman: Nine Lives uno de los tebeos más sugerentes de los últimos años en el batuniverso.

La historia de Nine Lives gira en torno al asesinato de Selina Kyle, aquí prostituta de color y en como Batman lo investiga, convirtiendo su galería de supervillanos en arquetipos de puro cine negro: Joker es un apostador y Dent se mantiene como un fiscal, de visos más corruptos y hammetianos.

The Dark Knight está en plena sintonía con Nine Lives en su intención de llevar hasta las últimas consecuencias, pero sin renunciar a Batman y su disfraz, al personaje al cine negro. Comparten ambas escenas de Bruce Wayne en un yate, aparentemente aristocrático y frívolo, una estampa que en el tebeo se intuye fitzgeraldiana (por su caracterización también) y que en la película resulta también conciliadora con cierta parte del Canon. Para su caracterización del Joker Ledger ha intentado transmitir algo del hororr que Conrad Veindt inspiró a Kane pero la película lo lleva a su mejor versión, la de O’Neill y Adams, autores que curiosamente ya llevaron más al terreno de la crime fiction a Batman.

Nolan, conviene aclarar, no ha hecho una película definitiva de Batman. Así como Iron Man (2008, Jon Favreau) establece un logro indudable al incorporar con sumo mimo todo el dramatis personae de su universo hacia un mundo más actual sin que la fuente se vea demasiado mermada, Nolan ha apostado por un Elseworlds totalmente, distinto inclusive a Batman Begins (2005), su primer acercamiento. Pero no es Tony Stark un icono tan gozosamente mutante como Batman.

En Begins la Gotham pese a inspirar más realismo todavía conservaba un barroquismo que aquí ha desaparecido. También han desparecido la dirección vulgar, el uso del montaje como forma de solapar carencias dramaturgicas y, peor, como detonador de momentos emotivos. Hay defectos, entre ellos la partitura de Zimmer y Newton Howard que es absolutamente igual a la del film anterior, rimbombante y que hace echar de menos a Elfman. También es muy discutible el uso de Dos Caras y su tratamiento. Tanto Nolan como Eckhart estan terriblemente cómodos haciéndolo fiscal, mostrnado su ambigüedad y anunciando el consabido cambio. Pero Dos Caras al simbolizar el fracaso de Batman deja de ser el oscuro y terrible psicopata que siempre fue y sus apariciones son tan atropelladas como el clímax de la película.

Sin embargo hay en El Caballero Ouscro lo que los anglosajones llaman cool shots. Planos molones. Panorámicas envolventes. Bellos travellings aéreos con Bamtan observando la ciudad. El Joker saliendo del banco ¡en un autobús escolar que irrumpe y destroza la entrada! Y pese a ser una película nada sutil The Dark Knight, si y al fin, funciona como western atropellado y como heterodoxa película de superhéroes. Es cafre, en sus formas y en sus fondos. Es salvaje, sucia y deja la puerta abierta para una tercera entrega que ya no necesita a Nolan, sino a un director mejor todavía que recobre toda la dimensión mitológica que un personaje como Batman anuncia tener ya en su final.

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.